Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pedro de Silva.

Las cuentas de un boicot

¿Es tan inexplicable el boicot del ‘govern’ al Rey de España? En un momento crucial Felipe VI alzó la única voz fuerte y clara frente al intento de secesión, añadiendo así al “estigma” de ser un Borbón heredero de Felipe V, instaurador del centralismo en España, el de erigirse en baluarte frente al separatismo. Desde ese día Felipe VI y la Monarquía española se convirtieron para los separatistas en primer enemigo a batir. ¿Es una desdicha? Bueno, según para quién. Como suele decirse en todo problema hay una oportunidad. En este caso, para una Monarquía en horas muy bajas por justas razones, la oportunidad de restaurar su utilidad en momentos de excepción. Y cuando el Rey firme los indultos también la de acreditar un ‘fair play’ constitucional inasequible al rencor. Mientras, la actitud de los boicoteadores seguirá bombeando hacia Zarzuela, como reacción, adhesiones inesperadas.

Compartir el artículo

stats