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tRIBUNA LIBRE

Miedo al Covid, el enemigo invisible

Christian Drosten, director de Virología del Hospital Charité en Berlín, experto de cabecera de Angela Merkel durante esta pandemia, afirma en una entrevista, en The Guardian, que teme un segundo estallido mortal. En la actualidad, la humanidad se enfrenta a un problema gravísimo. Las muertes que ocasiona, las secuelas, la falta de medicinas y vacunas, la facilidad de contagio, la expansión y las dramáticas cifras de junio, lo corroboran.

En el mundo hay unos nueve millones y medio de contagiados, además de los asintomáticos. Con casi quinientos mil fallecidos, y muchos más sumando otras defunciones por las complicaciones médicas. No es este un horizonte de tranquilidad, sino de mucha responsabilidad y precaución. A la población conviene informarle de forma amplia y precisa, ante esta gran amenaza mundial.

Angela Merkel, con claridad y sin titubeos, avisó a todos los alemanes, "estamos ante lo peor que ha ocurrido desde la segunda guerra mundial", una persona responsable y que se toma en serio las vidas de sus ciudadanos. Esto no es una broma, las cifras lo avalan. No se puede uno relajar, y es preciso estar atentos a todos los protocolos de prevención. Que le digan a los más de cincuenta mil sanitarios españoles contagiados. Que sean escuchados los que han trabajado en primera línea, habiendo sido testigos de tantas muertes.

Dejar a un enfermo en una habitación, con los parámetros médicos estables, y pasar por allí a las dos horas, y el paciente muerto, o los que estaban mejorando y fallecieron por un trombo, y así, el fin de la vida, en variedad de casos. Sí, puede que en esta pandemia, el miedo sea protector y ayude al instinto de supervivencia, salva vidas. Es comprensible que muchas personas estén sufriendo un gran estrés añadido, ante lo imprevisible e incontrolable, la incertidumbre se ha desatado en factores de salud, de hábitos de vida y costumbres sociales con gran preocupación. La ansiedad se expande a sus anchas y muchas personas andan fuera de sí, han perdido su centro. La angustia creada por la dramática información, ya es el imán para la ideación negativa, y el constante flujo de pensamientos negativos absorbe un gran porcentaje de la energía vital.

La enfermedad es global, afecta a la salud, a la economía y a toda la sociedad en general. Es el momento de sobrevivir, y la ciencia soluciona. Pero a los ciudadanos les toca su parte personal, de miedo y ansiedad, del estrés y la depresión y las otras patologías psíquicas, tan devastadoras o más. La ONU, el 14 de mayo, alerta del posible incremento de suicidios por el coronavirus.

La depresión afecta a 264 millones de personas en el mundo, siendo el suicidio la segunda causa de muerte en los jóvenes de 15 a 29 años, casi la mitad de todos los problemas de salud mental suelen manifestarse sobre los 14 años, (y los mayores de 80, un 15% más del promedio). The Lancet señala que "muchas personas que antes salían adelante ahora son menos capaces de hacerlo debido a los múltiples factores de estrés generados por la pandemia". Se trata de ser proactivos, gestionar la dirección de su vida y decidir lo mejor para salir adelante, con salud mental.

* Psicóloga

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