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Faro de Vigo

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Comuneros de la comarca defienden licencias para eventos y derivar la responsabilidad de los accidentes

El corredor David García ejecuta un salto durante un descenso ayer. | // SANTOS ÁLVAREZ

La normativa que está impulsando el Consello Forestal de Galicia, con el apoyo de las comunidades de montes y la Xunta, y que propone la solicitud de licencias para poder caminar por el monte comunal causó ayer revuelo entre usuarios de estos espacios forestales. Desde la Mancomunidade de Montes do Morrazo, el presidente Xosé Ramón Millán explicaba ayer que la postura de las comunidades de la comarca, en consonancia con este consello, no tiene la intención de prohibir el acceso a los montes comunales, sino evitar que el peso de la ley recaiga sobre los comuneros cada vez que se produzca un accidente. En este sentido, asegura que la necesidad de solicitar autorizaciones o una licencia administrativa estaría restringida “a la organización de eventos como pruebas de ciclismo, motociclismo o carreras por montes de propiedad comunal”.

Si se aprueba esta normativa, desde las comunidades de la comarca aseguran que no habría grandes cambios en O Morrazo “pues cuando se organizan rutas de senderismo o eventos deportivos, es habitual que los colectivos o clubes se dirijan a los comuneros para solicitar permiso. Es algo que no ocurre en otras zonas de Galicia más despobladas y en donde se generan más problemas”.

En cuanto al uso individual de las hectáreas de monte comunal en O Morrazo, las comunidades de montes insisten en que no quieren vetar el paso, pero sí evitar que cualquier accidente les implique responsabilidades y pago de indemnizaciones. La sanción, el año pasado, a una comunidad de Vigo por un accidente con un quad obligó a casi todos los colectivos de este tipo de O Morrazo a contratar seguros de responsabilidad civil y a señalizar distintas pistas forestales con carteles sobre los usos prohibidos en estos espacios, como el paso con vehículos a motor.

“Lo lógico es pedir autorización para eventos deportivos y que la normativa deje claro que en el paso libre e individual los usuarios tienen la responsabilidad en el caso de accidentes. El monte comunal es de propiedad colectiva, pero no deja de ser monte privado”, apuntan desde el colectivo comarcal de comuneros de la comarca para explicar las razones de que quieran evitar responsabilidades por un uso temerario del monte.

En O Morrazo, el municipio que conserva una mayor superficie forestal como monte vecinal en man común es Moaña, con un 67 por ciento de sus casi 2.400 hectáreas totales. En el extremo opuesto se encuentra Bueu, que posee sólo un 12 por ciento de terreno comunal, ya que el 88 por ciento de la superficie se corresponde con propiedades particulares. Cangas, por su parte presenta una superficie algo más equilibrada, aunque también en este caso las propiedades privadas superan a las comunales, que suponen el 40 por ciento.

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