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La Xunta encarga al Seprona revisar los corrales de Moaña tras los cinco brotes de gripe aviar en España

Más aves, ayer, en los terrenos de una familia de la comarca. | FDV Fran G. Sas

La inclusión por parte de la Consellería de Medio Rural de Moaña en la lista de 34 concellos de especial vigilancia o especial riesgo de sufrir brotes de gripe aviar, obliga a las familias que tienen corrales de gallinas, patos u otras aves a confinarlas en cierres bajo techo desde el pasado 12 de enero. Los criadores consultados ayer no fueron sometidos a vigilancia de ningún tipo. Desde el Servizo de Sanidade Animal de Galicia explican que los responsables provinciales de este departamento están inspeccionando cada 15 días que se mantengan las medidas de restricción en explotaciones avícolas industriales ubicadas en municipios como Ponteareas, Vilagarcía de Arousa u O Porriño. En Moaña, con corrales de carácter familiar para autoconsumo de huevos o carne, la Xunta dio aviso al Concello, al Seprona y a la Policía Autonómica, para que se encargue de advertir a aquellos vecinos que mantengan las gallinas al aire libre. La Policía Local tampoco está realizando estas labores de control de corrales, según apuntó ayer a FARO.

El jefe de Sanidade Animal, Jesús Orejas, explica que hay 192 corrales registrados en Moaña, aunque la lógica dicta que son muchas más las familias con este tipo de instalaciones. De momento no hay detectado ningún caso de gripe aviar en Galicia, pero los cinco brotes en toda España en poco más 15 días hicieron saltar todas las alarmas. Uno de ellos, en la provincia de Segovia, obligó a sacrificar más de 18.000 pavos. Los otros se detectaron en aves silvestres en Lleida, Palencia y Ávila. “A esto se suman varios casos detectados en el centro de Portugal”, señala el responsable de controlar este virus.

Lo normal es que la situación actual con el confinamiento de estas aves de corral se mantenga al menos hasta el mes de abril. Sin embargo, desde la Xunta explican que en 2021 se detectaron focos fuera de la época habitual para un virus estacional, lo que podría prolongar estas medias extraordinarias.

La inclusión de Moaña como zona de especial vigilancia, junto a Marín, llamó la atención a las autoridades locales, sobre todo porque para Cangas y Bueu no se solicitan las mismas medidas de prevención. Jesús Orejas explica que el complejo intermareal Umia-O Grove es el área de más peligro en la provincia de Pontevedra por el alto tránsito de aves migratorias. Se trazó una ruta de especial vigilancia a partir de ahí que incluye a Marín y a Moaña por su cercanía con la ensenada de San Simón, pero no a Bueu y Cangas, cuyo territorio es más cercano al mar abierto.

El aviso de la Consellería de Medio Rural llevó a la alcaldesa, Leticia Santos, a dictar un bando hace ya dos semanas informando a los vecinos con gallinas u otras aves a que deben cumplir las nuevas restricciones.

En concreto todos los propietarios deben recluir sus aves de corral en instalaciones cerradas a cubierto. De no ser posible, Medio Rural acepta que permanezcan en el exterior siempre que se cubran con telas u otro dispositivo que impida el acceso de ejemplares silvestres y siempre que las gallinas se alimenten en el interior de las instalaciones.

Queda también prohibido el uso de reclamos de caza con aves como patos o gaviotas. Tampoco se puede dar a las aves de corral agua procedente de depósitos superficiales, fuentes u otros orígenes a los que puedan acceder ejemplares silvestres. Los depósitos de agua en el exterior deben protegerse para evitar el acceso de este tipo de aves migratorias. Finalmente, se prohíbe las concentraciones de aves para exhibiciones o concursos hasta nuevo aviso.

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