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La gripe aviar confina las gallinas de Moaña

El vecino de Berducedo, Pablo Fervenza, alimentando a sus gallinas. | RICARDO GROBAS

Mientras la pandemia de COVID-19 mantiene confinados a cientos de vecinos de O Morrazo, ahora la Xunta obliga también al encierro de gallinas y otras aves de corral en 34 municipios de Galicia, entre ellos Moaña, que es una zona de especial vigilancia ante el paso de ejemplares silvestres durante sus migraciones. La Consellería de Medio Rural exige que se encierren las gallinas, patos y otras especies bajo techo para impedir que llegue a la comunidad el brote de gripe aviar que está causando una alta mortandad de animales en Europa. No se detectó ningún tipo de transmisión a humanos.

La pandemia de COVID-19 no es la única crisis sanitaria que afecta a los moañeses. Y es que ahora aquellos vecinos que crían gallinas u otras aves como patos y ocas tendrán prohibido hacerlo al aire libre. Y es que la Consellería de Medio Rural ha incluido a Moaña en la lista de 34 concellos con esta restricción. No en vano, Moaña está considerada como Zona de Especial Vigilancia (ZEV) ante la gripe aviar y debe cumplir las mismas medidas que las Zonas de Especial Riesgo (ZER). Entre las dos suman los 34 municipios afectados. La alcaldesa, Leticia Santos, emitirá hoy mismo un bando informando a los vecinos sobre esta situación. Pese a que se detectó un incremento de la circulación del virus causante de la llamada gripe aviar en Europa, de momento en Galicia no se han identificado casos.

Patos, ayer, en el Ríos dos Ladróns de Moaña.   | FDV

Patos, ayer, en el Ríos dos Ladróns de Moaña. | FDV

En Moaña no existen explotaciones avícolas de gran tamaño, pero sin embargo son cientos las familias que tienen, sobre todo gallinas, en sus jardines para autoconsumo de carne y de huevos. Ninguno de los consultados por FARO han recibido comunicación al respecto por parte de la Xunta. “Hace más de una década que tenemos las gallinas, pero nunca nos comunicaron ninguna medida de este tipo, y en esta ocasión tampoco”, explica el vecino de Berducedo, Pablo Fervenza. Peluquero jubilado, como muchos de sus vecinos cuenta con varias aves para autoconsumo de huevos. “Tenemos entre 20 o 30. Están cerradas normalmente, pero no siempre bajo techo. Si hay que cerrarlas no nos quedará más remedio”, apunta.

Más aves, ayer, en los terrenos de una familia de la comarca.   | FDV

Más aves, ayer, en los terrenos de una familia de la comarca. | FDV

Otro vecino con aves señala, al enterarse de la decisión de Medio Rural, que tendrá que tomar medidas para el refugio de los animales. Eso sí, la inmensa mayoría de los criadores de gallinas en Moaña las tienen a cerradas todo el día en gallineros ubicados en el entorno de sus viviendas unifamiliares. Como explica uno de ellos, residente en la parroquia de Domaio.

Todos coinciden en que Medio Rural no contactó con ellos. Este departamento autonómico alerta de que el actual brote de gripe aviar en Europa está causando una elevada mortandad entre las aves, pero no existen evidencias de que se transmita a las personas, por lo que, pese a la llamativa medida de confinar las aves, hace un llamamiento a la tranquilidad de la población.

Moaña está incluida como zona de especial vigilancia al constatarse el paso de muchas aves silvestres, que suelen ser frecuentes portadoras de este virus y que en sus hábitos migratorios atraviesan este municipio. Llama la atención que estas medidas no se adopten de momento en los corrales ubicados en Cangas y Bueu.

El Concello se encarga de informar mediante un bando e instrumentos como las redes sociales a la población. Sin embargo, las medidas que pide Medio Rural no incluyen el control de aves en ríos y lagos de la zona, como los patos del Ríos dos Ladróns.

Este “confinamiento” consiste en la prohibición de la cría de aves al aire libre, pues todos los propietarios las deben recluir en instalaciones cerradas a cubierto. De no ser así, la consellería acepta que permanezcan en el exterior siempre que se cubran con telas u otro dispositivo que impida el acceso de aves silvestres y siempre que las gallinas se alimenten en el interior de las instalaciones.

Queda también prohibido hasta que pase el brote el uso de reclamos de caza con aves como patos o gaviotas. Tampoco se puede dar a las aves de corral agua procedente de depósitos superficiales, fuentes u otros orígenes a los que puedan acceder ejemplares silvestres. Los depósitos de agua en el exterior deben protegerse para evitar el acceso de este tipo de aves migratorias. Finalmente, se prohíbe las concentraciones de aves para exhibiciones o concursos hasta nuevo aviso.

Además, se pide a los propietarios que laven las ropas y manos si pasan de una explotación avícola o corral familiar a otra distinta.

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