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Faro de Vigo

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Un monumental conjunto del “señor dos pazos do mar”

El único cuadro que está expuesto actualmente, en la entrada del museo: un fondo marino con unas dimensiones de 1,35x3,9 metros. | // MUSEO MASSÓ.

Uno de los grandes atractivos de la futura Sala Urbano Lugrís será la posibilidad de ver juntos de nuevo los seis lienzos que el artista pintó en 1948 para decorar el comedor de la fábrica conservera. Son una serie de pinturas en las que experimentó con la técnica pictórica, usando pigmentos y agua sobre tela. Esto a su vez supone un reto y una dificultad añadida para su conservación y restauración.

Lugrís no le puso título a ninguna de estas obras, que aparecen recogidas en el catálogo “Lugrís. Señor dos pazos do mar” de la exposición organizada por el propio Museo Massó en el año 2004. Las tres de mayores dimensiones – con una longitud de 7,6 metros; 6,7 metros y 4 metros– ya fueron objeto de una restauración en el año 2016.

La pintura más grande, dividida en tres escenas, con una longitud total de 7,6 metros.

La pintura más grande, dividida en tres escenas, con una longitud total de 7,6 metros. Museo Massó

Esas dimensiones constituirán todo un desafío a la hora de moverlas. Las pinturas permanecerán en el propio museo durante las obras, pero su nueva ubicación estará en la planta alta. La estructura del edificio hace inviable trasladarlas a través del interior, por lo que ya está pensado el cuidadoso procedimiento para llevarlas a su nueva ubicación.

Otro de los lienzos, con un paisaje que combina monte y mar.

Otro de los lienzos, con un paisaje que combina monte y mar. Museo Massó

Básicamente consistirá en sacarlas por la puerta principal del Museo Massó, colocarlas en una grúa y subirlas hasta un balcón del piso superior. Y desde allí directas a la flamante Sala Urbano Lugrís. “Todo esto va a requerir un proyecto de restauración, consolidar los lienzos y en algún caso, como el que tiene el tímpano, desmontarlo para trasladarlos”, explicaba Covadonga López.

La única pintura que no estaba en el Museo Massó y que fue recomprada. Museo ;Massó

La pintura de mayor tamaño ocupará todo fondo de la nueva sala, otra se colocará en la pared de la entrada y las cuatro restantes estarán en el muro lateral de piedra, con lo que se refuerza su sentido monumental y unitario.

En la otra pared lateral, donde estarán las ventanas de esta nueva estancia, se colocarán los bocetos que realizó el artista para el diseño de la capilla de Santos Reis, un encargo de José María Massó cuando era alcalde de Bueu y que se inauguró en 1953. Los bocetos son propiedad del Concello de Bueu y están depositados a modo de cesión en el Museo Massó.

Otra de las pinturas monumentales, con 1,35 metros de altura y 6,7 de longitud. Un cruceiro y motivos marineros.

Otra de las pinturas monumentales, con 1,35 metros de altura y 6,7 de longitud. Un cruceiro y motivos marineros. Museo Massó

El discurso expositivo se completará con fotografías cedidas por Manuel Aldao, con imágenes de puestos publicitarios diseñados por Lugrís para la participación de la conservera Massó Hermanos en ferias o eventos, e incluso se plantea la posibilidad de recrear uno de esos stands.

Además, se adquirieron otras dos obras de Lugrís: un boceto del arca de Noé y un diseño publicitario que realizó para Pescanova. “Los años que pasó Urbano Lugrís en Bueu y en la fábrica de Massó, durante la década de 1940, fueron claves para él. “Aquí empezó a ensayar su lenguaje pictórico, probando diferentes estilos. El acceso a las obras y a los grabados que tenían los Massó le permite crear luego su propio lenguaje, incorporando a sus pinturas imágenes e iconografía con la que se entusiasmó y que pudo conocer por su acceso a los fondos del museo”, expone Covadonga López.

Otro de los lienzos que formaba parte del comedor de la antigua fábrica, con motivos marineros. Museo Massó

El Museo Massó se inauguró en noviembre de 1932, después de que una visita del premio Nobel Guillermo Marconi en mayo de 1928 animase a Gaspar y José María Massó a dar ese paso. Durante décadas fue un espacio privado y de acceso restringido, hasta que la Xunta de Galicia compró el lugar y la colección. “Este nuevo proyecto supondrá un nuevo punto de inflexión en la historia del museo, al dotarlo de una mayor funcionalidad y de los espacios suficientes para poner en valor el legado marinero de Bueu y de la comarca de O Morrazo”, defiende el conselleiro de Cultura, Román Rodríguez.

Quizás el colofón sería la incorporación en un futuro del impresionante “Políptico de la navegación”, un óleo sobre tabla y cerámica de 1,7x1,9 metros y que pertenece a una colección particular.

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