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Entramos en la nueva A Mangallona

Camilo Camaño, ante la ampliación que se ejecuta en A Mangallona. |   // SANTOS ÁLVAREZ

Camilo Camaño, ante la ampliación que se ejecuta en A Mangallona. | // SANTOS ÁLVAREZ

Desde Praia de Áncora, en Portugal, el artista Camilo Camaño Xestido apuraba ayer el regreso a Cangas para presenciar por la tarde, en el Auditorio, la Gala da Cultura en el Día das Letras Galegas. Desde su jubilación, hace unos cinco años, en Cangas no han vuelto a repetir tres exposiciones simultáneas como cuando él dirigía la Casa da Cultura en la localidad, incluso no se retoma la Bienal de Arte no Morrazo, de la que fue su alma, y que cumpliría su 23 edición. Alejado de su vida como funcionario del Concello, vive a caballo entre su segunda patria que es Portugal, o quizás tercera después de Brasil, y su localidad natal de Cangas, dedicado a la creación de nueva obra y a su casa museo A Mangallona, en Coiro, protegida como fundación bajo un patronato que dirige su hija Thania. Cada 18 de mayo, en el Día Internacional de los Museos, A Mangallona abría sus puertas, de par en par, para la visitas guiadas de todas aquellas personas que quisieran apreciar las más de 3.200 obras que cuelgan y lucen en sus 11 salas activas, además de la biblioteca y zona de lectura, y que suponen una de las colecciones privadas visitables más importantes del sur gallego.

El artista con parte de su obra nueva en la casa-museo. | // SANTOS ÁLVAREZ

Hoy la casa museo no podrá abrir como en ediciones anteriores, debido al año difícil de la pandemia, y porque también Camilo Camaño está inmerso en el reto de la ampliación del museo con una nueva nave, de arquitectura vanguardista, que va a ser una sala viva, con obra cambiante y para obradoiros, y que permitirá dotar de accesibilidad casi plena al conjunto museístico, único en O Morrazo y en su área metropolitana.

En este último año de la pandemia del COVID-19, la casa-museo solo se abrió para actos puntuales como para el centenario de Xoán Piñeiro, aunque fue un acto íntimo, restringido, debido a las limitaciones del virus, con los amigos más próximos del escultor fallecido; además de para media docena de visitas de artistas.

Camaño asegura que este año de pandemia y de confinamiento desató en él la necesidad de cumplir con su deseo de hacer accesible el museo para las personas con problemas de movilidad. La casa está llena de escaleras -las salas se distribuyen en varias plantas- y recuerda los problemas de las personas que acuden en silla de ruedas para que puden visitarlas.

Tras muchas trabas burocráticas, el proyecto ya se está ejecutando y la nave va formando parte de la nueva imagen de A Mangallona, más vanguardista, más actual, señala Camilo Camaño, contrastando la piedra de la construcción tradicional con el aluminio y una fachada translúcida, con acristalamiento, en esta ampliación que se acomete en la parte sureste de la casa.

Camilo Camaño enseña el interior de la nueva nave del museo. Santos Álvarez

Se trata de una nave en planta que supondrá que A Mangallona pase a tener 13 salas. Esta nave conectará con la planta primera de la casa, en donde están las salas G (Grande) y L (denominada así porque albergua la lareira). La idea es dotarla, si el presupuesto lo permite, de un elevador para conectar también las tres salas en la planta superior: la sala de fondo y las salas BC1 y BC2 (Bajo cubierta). La sala BC3, en donde se encuentra la antigua habitación del artista, es la única que quedará sin accesibilidad, con escaleras, dada la imposibilidad de que el elevador llegue hasta ella.

Contraste de la piedra de la antigua casa y el aluminio de la nueva nave. Santos Álvarez

El conjunto museístico pasará a estar compuesto por cuatro edificaciones: la casa principal “A Mangallona”, la anexa a ésta “A Pedra Moura”, las otra de “A Capela” y Biblioteca, y esta nueva nave. Nada más le gustaría a Camilo Camaño que poder inaugurar la sala con obra de Acisclo Manzano, escultor ourensano, medalla nacional de arte juvenil y académico de la Real Academia de Bellas Artes en la sección de escultura. Sería toda una lección de vocación al arte desde Cangas y desde A Mangallona.

Publicar un cuaderno con unos 800 retratos

A lo largo de este año de pandemia, Camilo Camaño también se ha dedicado a la creación de obra nueva. Le apetecía trabajar en obras de pequeño formato y cuenta con una carpeta con más de 100 trabajos. Igualmente ha ido recopilando trabajo de figuración con cerca de 800 retratos que pretende publicar en un cuaderno. En este tiempo se ha dedicado igualmente a realizar retratos a gran formato, de 1 x1,30 metros y de 75 cm x1,05m. Los retratos pintados por el artista es de gente de diferente índole, amigos y personas que acudieron a A Mangallona: “Será una publicación incómoda para algunos de los observados, unos vinculados conmigo y otros no, pero que por alguna razón aparecieron en mi vida a través de los diferentes colectivos en los que estoy”.

Traer la exposición internacional de Góis

Camaño está trabajando ahora en la posibilidad de traer a Cangas, en agosto, la exposición del certamen internacional GoisArte, que celebra la localidad portuguesa de Góis, y que pasará, en septiembre, por la localidad coruñesa de Oroso, con quien está hermanada. Será una muestra de artistas de una treintena de países. La muestra internacional de Gois, una localdiad del interior luso, cerca de Coimbra, fue iniciada por la pintora y miniaturista Alice Sande, que pasó muchas temporadas en A Mangallona, recuerda Camilo Camaño. Sande falleció en Góis en 2005 legando su casa Paços Velhos a la Cámara Municipal de Góis en donde pasó parte de su vida y tenía raíces familiares.

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