El superbólido que iluminó en la madrugada del domingo al lunes el cielo de Galicia con haces de colores durante dos minutos, acompañado, de un gran estruendo fue un meteoroide similar al que cayó en Rusia en 2013. Aquel fenómeno, que fue noticia mundial, provocó importantes destrozos, no así el de Galicia. Astrónomos de todo el país han solicitado ayuda a quienes hayan presenciado este objeto para poder determinar datos referentes a sus dimensiones, su trayectoria, su origen y su velocidad.

Una cámara fija en Cangas capta el misterioso resplandor que iluminó el cielo de Galicia

Eran exactamente las 1.19 horas de ayer lunes cuando el cielo de Galicia se iluminó por completo. En la calle Berbetaña, en el casco histórico de Cangas, la cámara de Juan Antonio Fernández recogió el paso del “bólido” por el cielo estrellado de la localidad. Por la mañana, al levantarse, su mujer le advirtió de la noticia del meteoroide y, en seguida, se fue directo a ver qué había recogido la cámara que, desde hace casi cinco años, tiene en el ático de su vivienda, enfocando el cielo y el casco urbano de Cangas, para realizar observaciones meteorológicas. Él trabaja en mantenimiento en una empresa de Pontevedra y la observación meteorológica lo tiene como afición.

Efectivamente, su pequeño aparato IP para web recogió el paso fugaz de la piedra cósmica: “Nunca había grabado nada igual, sí tormentas, rayos, pero nunca un bólido”, asegura este cangués de 37 años, que cuelga todas sus observaciones en @fgjohnny, y que espera que mejoren las condiciones de consecueción de internet en el casco histórico, con la instalación de fibra con la que se podrían captar mejores imágenes.

Trayectoria norte-sur

El superbólido atravesó la atmósfera gallega en dirección norte-sur convertido en una bola de fuego. Según explica Igor Piñeiro, vicepresidente de la Asociación Astronómica Sirio de Pontevedra, los primeros avistamientos se produjeron en Galicia, en El Bierzo y en el norte de Portugal y los últimos reportes llegan de la zona de Andalucía.

Muchos de los que en esos momentos estaban despiertos incluso hablan del fuerte estruendo que se escuchó unos segundos después del fogonazo. “El meteoroide entró en la atmósfera a una velocidad aproximada de entre 10 y 70 kilómetros por segundo, por eso se sintió ese ‘bum’ sónico. El bólido superó la velocidad del sonido”, explica el astrónomo pontevedrés, por eso primero se pudo ver el destello y unos dos minutos más tarde el estallido. Algunos testigos también describen diferentes ráfagas de colores que se pueden explicar por la combustión de diferentes compuestos de la piedra que se fueron volatilizando durante su descenso.

“Es un meteoroide de un tamaño considerable”, añade Piñeiro, que estima que su masa puede estar entre la media tonelada o alcanzar las 60 en función de los minerales que compusiesen la roca. Es comparable al objeto que cayó en Rusia hace poco menos de ocho años y que provocó cuantiosos daños humanos y materiales. “Evidentemente este no es tan destructivo porque tiene menos masa, pero por su ‘bum’ sónico y por sus efectos de luminosidad se puede comparar salvando las distancias. Este no hizo nada más allá de la luz y el sonido”, aclara.

El equipo investigador del CSIC ya se ha puesto manos a la obra y trata de calcular la órbita del meteoroide para determinar su origen. Tampoco se sabe si ha llegado a tocar tierra. Al entrar en la atmósfera a tanta velocidad lo más probable es que haya estallado o se haya desintegrado antes de poder alcanzar la superficie. Explica Piñeiro que este fenómeno no es tan anómalo pero que la mayoría de las veces pasa inadvertido: “Al cabo del año caen toneladas y toneladas de piedras del espacio en la Tierra”.

Testigos

Personas de Vigo, Cangas, Pontevedra, O Grove, Ourense, Sanxenxo, Lugo, Chantada, Santiago, Ponferrada, León, Braga... pudieron presenciar, estupefactos, este fenómeno. Este meteoroide es muy diferente, sin embargo, al avistado el pasado mes de abril de 2020, cuando se atisbó un objeto en llamas cayendo hacia el mar de Galicia. Un buen número de personas lo definieron como un meteorito, pero resultó ser un cohete de las naves Soyuz lanzado a la Estación Espacial Internacional, que por entonces se hallaba sobre Portugal. El superbólido que se vio el 15 de febrero de 2013 sobre Chelyabinsk, ciudad del suroeste de Rusia cercana a Kazajistán, medía unos 20 metros de largo y su onda expansiva hizo que casi 1.500 personas requirieran atención médica. Se han encontrado pequeños fragmentos de esa roca. El fenómeno de este tipo más conocido en tiempos modernos es el evento Tunguska, ocurrido el 30 de junio también sobre Rusia, en una zona casi despoblada de Siberia. Se debió al impacto en la atmósfera de una roca de entre 60 y 100 metros de largo. Se cree que solo mató a 3 personas, pero tumbó 80 millones de árboles en un área la mitad de extensa que la provincia de Pontevedra.

Docobo: “Todo indica que pudo caer en el Bierzo”

El director del Observatorio Ramón María Aller de la Universidad de Santiago, el astrónomo José Ángel Docobo, confirma que lo que aconteció en la madrugada de ayer fue la entrada de una piedra cósmica en la atmósfera, lo que se llama un meteoroide, “que es un objeto que se mueve en torno al sol en una órbita y que son restos de choques de asteroides entre sí, incluso restos de cometas”. Señala que con la velocidad que trae en su órbita, el asteroide se introduce en la atmósfera y dependiendo de la masa que tenga, puede ser que se destruya completamente en la atmósfera o en el caso de lo ocurrido ayer, bajar a alturas pequeñas y por eso se trata de un bólido. Estima que el que atravesó ayer Galicia pudo haber bajado a 15-20 kilómetros: “Es la parte luminosa. Cuando el meteoroide entra en la atmósfera y su energía cinética se transforma en energía luminosa por rozamiento con las capas bajas de la atmósfera, esa luz es la que llamamos meteoro y cuando es muy brillante, le llamamos bólido”. Dacobo asegura que cuando el bólido se desintegra y cuando la luz llega a una altura baja, las probabilidades de que lleguen a tierra restos, que son los meteoritos, es mayor. Entiende que podría ser así con el avistado ayer, ya que asociado al resplandor visible, tuvo estruendo, que se notó sobre todo en la zona del Bierzo. Por eso que respecto a su trayectroria, el director del Observatorio asegura que se está investigando, con las dificultades que suponen las restricciones de movilidad por la pandemia, pero todo apunta a que pudo caer en la parte noroste de Castilla y León, en el Bierzo. Al cierre de esta edición, nadie había reportado nada al respecto en el Observatorio.