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Faro de Vigo

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La pesca gallega reactiva la renovación de flota con 10 barcos de nueva construcción

Proceso de construcción del “Monteraiola”, para Calvo y a cargo de Freire. Ricardo Grobas

El nuevo proceso de renovación de la flota pesquera –propiedad o participada por capital gallego– se consolidó a partir de 2017 con la construcción de unidades como el Monteferro, CFL Hunter, Falcon, Argos Cíes, Novanam One, Monteraiola, Ponta Timbue, Oshiveli o API VIII. Se erigió el sector en un puntal para la recuperación de los astilleros, con pedidos de última generación en Construcciones Navales Paulino Freire (Freire Shipyard), Armón Vigo y Nodosa, que a su vez engordaron su cartera de pedidos con encargos para el extranjero. Tres factores exógenos a las empresas, muy poco apalancadas de media, frenaron una tendencia que se atisbaba como generalizada: el Brexit, la ley malvina de pesquerías y la pandemia. Pero el parón ha llegado a su fin. Las armadoras proyectan y ultiman la contratación de al menos una decena de buques, según pudo constatar FARO en fuentes de toda solvencia, que reforzarán la capacidad extractiva en pesquerías como la del calamar en malvinas, el gambón argentino o los túnidos en el Atlántico y el Índico. El grueso de los proyectos tiene de momento carácter confidencial.

Proceso de construcción del “Monteraiola”, para Calvo y a cargo de Freire.

Proceso de construcción del “Monteraiola”, para Calvo y a cargo de Freire. Ricardo Grobas

Las Falkland recibirán la mayoría de las nuevas unidades. A principios de año, la patronal malvina de armadores (Falkland Islands Fishing Companies Association, Fifca) comunicó la creación de una nueva joint venture, Polar Seafish Limited, resultado de la integración de Polar Limited y Nova Seafish Limited. Con la operación asumió la gestión de tres pesqueros históricos: Robin M Lee, New Polar y Sil. Los tres formaron parte de la vieja Pescanova; los dos últimos, integrados en Lafonia, pasaron a manos de Frigoríficos del Morrazo cuando la multinacional de Chapela tuvo que deshacerse de esta subsidiaria. Esta nueva sociedad anunció, en el mismo comunicado de la Fifca, la construcción de un nuevo palangrero. “Las compañías buscan buques competitivos, la competencia es intensa y los que están funcionando hay muchos muy antiguos. La capacidad de congelación ha mejorado muchísimo, como el coste energético”, apuntan fuentes de la industria.

Copemar barajó alargar el “Olupale”, de 60 metros, para trabajar en Malvinas

South Atlantic Squid, joint venture de la viguesa Copemar y la malvina Beauchene Fishing Company, ha tenido que reincorporarse a este proceso tras la trágica pérdida de otro pesquero de renombre, el Baffin Bay, que sufrió un incendió en Vigo. El grupo pudo mantener la actividad en las Falkland con el arrendamiento del Castelo –el barco siniestrado fue a desguace–, y llegó a estudiar el alargamiento de un pesquero construido en Armón para adaptarlo a esta pesquería. Se trata del Olupale, de 60 metros y construido de inicio para la namibia Seacope Freezer Fishing, participada también por Copemar. Pero la posibilidad de estirarlo hasta los 74 metros ha quedado descartada, de acuerdo a las mismas fuentes, que sitúan a Iberconsa como empresa interesada en su compra por unos 18 millones. “Para Malvinas tendrán que hacer otro”.

El “Olupale” fue construido por Armón para Seacope Freezer Fishing, empresa namibia participada por Copemar. FdV

La mayoría de los proyectos de renovación de barcos son de armadoras de Vigo, de integración vertical –con capacidad de logística de frío, transformación y distribución– y del top 20 nacional. Cuatro de los buques son de empresas con base en la provincia de A Coruña, que tampoco se han oficializado. Una de las armadoras es la atunera Ugavi de Túnidos, que ha adquirido dos pesqueros construidos por Hijos de J. Barreras en 1996 con el objetivo de reemplazarlos por barcos nuevos. Se trata del Via Libeccio –ahora bajo el nombre de Vicente, asignado en los noventa por la armadora francesa Saupiquet al astillero de Beiramar– y el Florentino (ha tenido muchos otros nombres, como Cape of Good Hope), ambos con más de 3.700 GT.

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