Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La OMC pone en jaque a la pesca: propone duplicar el precio del gasóleo para buques

Buque potero chino, fondeado en aguas surcoreanas. South Korean Fisheries Agency

La actividad es frenética fuera de la milla 200 de la zona económica exclusiva (ZEE) de Argentina. Decenas y decenas de barcos, casi todos asiáticos, se agolpan fuera de cualquier regulación pesquera o laboral, faenando libre y masivamente. Son poteros, dotados con hasta 150 lámparas, de proa a popa, para concentrar los cardúmenes de calamar. Su resplandor puede verse desde el espacio.

Plantea ya por escrito, con el objetivo de debatirlo en julio, el fin del carburante bonificado al considerar que contribuye a la “sobrepesca” | La mayoría de la flota gallega, en riesgo

Su operativa –no es irregular, pero sí alegal– no sería posible sin el ship to ship bunkering, o repostaje en alta mar; al menos cuatro gasolineras flotantes, de la naviera americana Clipper Oil, estaban repartidas este lunes frente a las costas de Uruguay, la propia Argentina y las Malvinas. A ojos de la Organización Mundial del Comercio (OMC), de entidades medioambientalistas y de una parte de la Comisión Europea, la depredación de los caladeros se ve favorecida y agigantada, precisamente, porque el combustible está subvencionado, subsidiado, facilitando el trabajo de flotas de larga distancia como las de Cono Sur. Pero incluye en el mismo saco a gasóleos bonificados –como los que utiliza la flota gallega, principalmente de artes menores y que opera dentro de las 12 millas nacionales–. La OMC, en una comunicación del presidente del comité encargado de estudiar las “subvenciones” al sector pesquero, Santiago Wills, acaba de abogar por su prohibición. El precio por litro, de prosperar estos planes, se duplicaría.

“Ningún Miembro concederá ni mantendrá subvenciones a la pesca o las actividades relacionadas con la pesca que contribuyan a la sobrecapacidad o la sobrepesca”

decoration

 “Ningún Miembro concederá ni mantendrá subvenciones a la pesca o las actividades relacionadas con la pesca que contribuyan a la sobrecapacidad o la sobrepesca”, dice textualmente el escrito, con fecha del 11 de mayo, que continúa así: “A los efectos del presente párrafo, las subvenciones que contribuyen a la sobrecapacidad o la sobrepesca incluyen [...] la compra del combustible, el hielo o los cebos”. No es la primera vez que, en el seno de esta entidad supranacional, se ponen en cuestión las ayudas fiscales para la compra de gasóleo marítimo, que se equiparan así, para contrariedad de la flota, a las ayudas directas. La OMC ya había tratado, sin éxito, de consensuar un acuerdo global contra las subvenciones a la actividad pesquera para antes de 2020. Pero lo que no consiguió el año pasado acaba de lograrlo ahora: ya existe un “proyecto de texto refundido del presidente”, que ha aunado los planteamientos de la mayoría de los Estados que componen la organización.

  • La pesca teme el fin del gasóleo bonificado y anticipa una desaparición masiva de buques
    La Organización Mundial del Comercio lo tacha de subsidio "dañino" y Bruselas considera que "desincentiva" el uso de energías limpias - Los armadores pagarían el doble por litro

La reunión

“Como ustedes saben –prosigue la misiva de Wills–, la directora general, en su calidad de Presidenta del Comité de Negociaciones Comerciales, ha invitado a los Ministros a una reunión virtual sobre las subvenciones a la pesca el 15 de julio, a los efectos de examinar el proyecto de resultado final de estas negociaciones y adoptar las decisiones necesarias al respecto”. Será entonces, en ese encuentro online, donde se pondrán sobre la mesa unas propuestas que incluyen, como prácticas a prohibir, las ayudas para la modernización técnica o de habitabilidad de los pesqueros. Y estos últimos son, de hecho, aspectos clave para el incremento de la productividad y el relevo generacional a bordo.

Un informe cifra en 18.000 millones las ayudas asiáticas al sector cada año

La cuestión es, ¿el gasóleo bonificado que existe en la Unión Europea (y Canadá, Australia o Estados Unidos) propicia una sobreexplotación de los recursos? Para la patronal pesquera europea, Europêche, no. “No contribuye a la sobrepesca o al exceso de capacidad donde la capacidad de la flota y esfuerzo pesquero se gestionan adecuadamente”. Su director general, Daniel Voces, ya había asegurado a FARO que “el gravamen a los combustibles para la pesca tendría un muy bajo impacto en términos de beneficio ecológico, y uno muy negativo para las economías del sector pesquero, con muchas empresas abocadas a la desaparición por no poder afrontar los gastos”. En efecto, la huella en costes sería abismal.

Según los datos de la Agencia Tributaria, el precio medio de venta al público de la gasolina alcanzó en 2020 los 1,187 euros, frente a los 1,07 del gasóleo. El combustible bonificado se quedó en los 64,5 céntimos (42,5 céntimos, antes de impuestos, incluyendo el agrícola). El último año en el que el Fisco ofreció datos desagregados de los suministros exentos a buques fue 2015. “En los tres últimos años ha continuado reduciéndose como consecuencia de la suavidad del clima y la caída registrada en la flota pesquera de la pesca de arrastre”, apuntó en su informe: eran 276 millones de litros los vendidos para uso pesquero, frente a los más de 1.000 que se destinaron a otras actividades bonificadas. Seis años antes se habían superado los 432 millones de litros; la flota no ha dejado de menguar.

La OMC equipara, en su propuesta, ayudas fiscales y subsidios directos. Y el caso chino, por ejemplo, es muy distinto. Lo ilustró el investigador Zhang Hongzhou en la conferencia China as a maritime power (China como potencia marítima) organizada por la americana CNA en 2015. “El importe del subsidio se basa en los caballos del barco, independientemente de la cantidad real de combustible consumido y dónde va a faenar. Cuanta más capacidad tenga, mayor será la ayuda”. Y las que utiliza Pekín son masivas. El informe Study on the s ubsidies to the fisheries, aquaculture and marketing sectors in major fishing nations beyond the EU, de la propia Comisión Europea, cifró en 16.400 los millones aportados por el Gobierno chino a su sector pesquero entre 2011 y 2013. El estudio Broadening the global debate on harmful fisheries subsidies, de este mismo año, ha calculado los subsidios del continente asiático en más de 18.000 millones de dólares anuales. Sus autores son Daniel J.Skerritt y U. Rashid Sumaila, ambos de la University of British Columbia (UBC).

LA PROPUESTA

  1.     “Ningún Miembro concederá ni mantendrá subvenciones a la pesca o las actividades relacionadas con la pesca que contribuyan a la sobrecapacidad o la sobrepesca. A los efectos del presente párrafo, las subvenciones que contribuyen a la sobrecapacidad o la sobrepesca incluyen las subvenciones a la compra/a cubrir los costos del combustible, el hielo o los cebos”.
  2. “La directora general ha invitado a los Ministros a una reunión virtual sobre las subvenciones a la pesca el 15 de julio, a los efectos de examinar el proyecto de resultado final de estas negociaciones y adoptar las decisiones necesarias al respecto. Por tanto, debemos avanzar rápidamente para salvar las diferencias que aún persisten”



Compartir el artículo

stats