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China puja por un astillero argentino para reparar buques que depredan el caladero

Cuatro compañías de pesca industrial, que reconocen operar al margen del control de las autoridades locales, harán una oferta de 3 millones de euros | Armón estuvo interesado

Imagen de archivo del astillero de Comodoro, en proceso de venta. | // FDV

“En las nueve primeras semanas de 2021, la captura total de calamar argentino fue de 66.555 toneladas”, dice el último informe del Instituto Nacional de Desarrollo Pesquero de Argentina (Inidep). “La flota potera capturó 59.498 toneladas, participaron 70 buques”, de los que una tercera parte son de capital gallego, de empresas como Iberconsa, Profand, Fandicosta o Pescanova, abanderados en el país sudamericano, con licencia y bajo una estricta supervisión del ministerio que preside Luis Eugenio Basterra. El documento del Inidep sigue así: “Se estimó que, en el área adyacente a la ZEE (zona económica exclusiva), operaron hasta 338 buques poteros”, principalmente de capital asiático, y que rebasaron la cifra de los 400 “a partir del 2 de marzo”. Son barcos que operan fuera de cualquier control, dado que se ubican en aguas internacionales –a partir de la milla 200–, pero que igualmente lastiman la sostenibilidad de uno de los mayores caladeros del mundo, y en el top 3 para la industria transformadora gallega. Nunca, ni en Argentina ni en organismos internacionales, se ha logrado poner coto a su actividad. Ahora, cuatro de las empresas que trabajan en la llamada milla 201 han llamado a la puerta de la Casa Rosada. Quieren comprar un astillero argentino, precisamente para atender al ejército de pesqueros que faenan sin supervisión científica, gubernamental o laboral.

Carta de las pesqueras chinas

La atarazana en venta está en Comodoro Ribadavia, en una provincia (Chubut) donde operan las filiales de las principales pesqueras gallegas. “Las instalaciones que estaban en poder del concurso de acreedores volvieron a ser propiedad de la provincia, y después de muchos años el puerto puede disponer de las instalaciones y del terreno para reactivar el astillero”, resumió su administrador, Favio Cambarieri. Cuenta con dos naves paralelas de 70 por 40 metros, que permiten que se puedan realizar reparaciones y construcciones navales bajo techo, y posee tres puentes grúa de 8 toneladas de capacidad cada uno. Además, dentro de la dársena, y para la maniobra de izar y botar los elementos flotantes a reparar, opera un elevador sincrónico equipado con 12 winches impulsados por motores Rolls-Royce que (individualmente) desarrollan una potencia de 320 toneladas.

“Operamos en la milla 201”

Las compañías chinas Zhoushan Huaxi Ocean, Hongdong Fisheries, Ronggheng Rongyuan y Shanghai Kunting Import han escrito a Cambarieri para entrar en la puja, en la que deberán desembolsar al menos tres millones de euros (3,5 millones de dólares). Son firmas que “año a año realizan tareas de pesca y comercialización de frutos del mar en la milla 201”, dice textualmente la misiva, firmada por el despacho de abogados Shao & Asociados. El astillero, continúan, “podría resultar de gran utilidad a dichas flotas, y de otras empresas integrantes de la Cámara de Pescadores Chinos”. Además de interesarse por el astillero, solicitan al puerto chubutense que les dé permiso para utilizar sus instalaciones, a fin de “abastecernos”. La posibilidad de que cristalice esta iniciativa ha generado una sonora polémica en el país. “Prestarle la logística en Comodoro Rivadavia o reducir el costo operativo de la captura ilegal en la milla 201 a buques chinos por parte de Argentina es, además de una acción penal de los funcionarios argentinos, la definitiva extranjerización del Atlántico Sur”, condenó, por ejemplo, el presidente de Assistance Food Argentina, César Lerena. El año pasado, la Prefectura Naval del país sudamericano apresó al potero Lu Rong Yuan Yu 668, acusado de faenar ilegalmente dentro de zona exclusiva argentina. Pertenece a una de las empresas interesadas en comprar el astillero de Comodoro, Ronggheng Rongyuan.

Las instalaciones son las mismas por las que se interesó, en 2017, Armón. Entonces, presentó una oferta para reabrir el astillero con el objetivo de destinarlo a la construcción de buques y las reparaciones navales. El presidente y administrador del grupo naval, Laudelino Alperi, acompañado por otros responsables de Armón, llegó a visitar el puerto de Comodoro, y mantuvo reuniones con el entonces ministro coordinador de Gabinete, Alberto Gilardino, y el ex secretario de Pesca, Adrián Awstin, a los que trasladó su voluntad de establecerse en El Chubut.

Un vergel de actividad irregular. Mientras en la actual campaña son 70 los poteros autorizados por Argentina para explotar este recurso, justo en el límite de sus aguas exclusivas hay más de 400 pesqueros activos, casi todos asiáticos. Es la llamada milla 201. | PREFECTURA NAVAL ARGENTINA

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