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EnergyLab trabaja en convertir la plaga de algas de arribazón en biocombustible

Algas de arribazón.

Algas de arribazón.

El sector marisquero gallego trabaja duro para mantener los arenales y que su producto sufra lo menos posible para así obtener el mayor rendimiento de los bancos. Uno de sus mayores enemigos llega precisamente del mar: las algas de arribazón. La acumulación y descomposición de estas plantas marinas en las costas de la comunidad está produciendo efectos negativos, principalmente aumentando la mortandad de los recursos marisqueros.

El centro tecnológico vigués creará un sistema para lograr energía renovable para su uso en la acuicultura local | Participan el Puerto de Vigo, Cetmar y cofradías de Pontevedra

Para intentar luchar contra esta plaga y, de paso, sacarle un nuevo rendimiento, el centro tecnológico vigués EnergyLab trabaja en un sistema para convertir las algas de arribazón en biocombustible para su uso en el sector acuícola local. En concreto, los investigadores pretenden lograr tanto biogás como pellets, para lo que contarán con la colaboración del Cetmar, el Puerto de Vigo y una serie cofradías de Pontevedra y Asturias, región que también sufre este problema.

Recogida de algas en un arenal de VIlagarcía

Bajo el nombre de Valoralgae, el proyecto de EnergyLab se presenta con la intención de “promover la sostenibilidad del sector acuícola” a través de “la implantación de un proceso innovador de valorización de algas de arribazón”. Según explica la responsable de Bioenergía del centro, Ángela Rodríguez, esta acumulación de algas “sigue siendo una asignatura pendiente” dentro de los problemas identificados por las cofradías.

“Estos acúmulos derivan en la generación de malos olores en las playas y producen graves pérdidas al sector pesquero al depositarse sobre los bancos marisqueros e inducir condiciones de anoxia en el sedimento”

Ángel Rodríguez

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En Galicia se recogen cada año entre 3.000 y 6.000 toneladas de algas

Rodríguez señala que solo en Galicia se estima que cada año se recogen entre 3.000 y 6.000 toneladas de algas de los arenales. Aunque el principal reto al que se enfrentan en el marco del proyecto es que este recurso llega acompañado de arena y otros elementos. Para ello, EnergyLab empleará “un sistema de bajo coste para eliminar sales y arenas”, en concreto “un equipo de limpieza totalmente novedoso” que fue desarrollado en otro proyecto previo, el Gestalgar.

Los pellets y biogás que se obtendrán a partir de las algas de arribazón servirán de “impulso” en las renovables empleadas en el ámbito costero, “abriendo con ello una nueva oportunidad económica en el sector acuícola”. El objetivo final es que estos biocombustibles sean utilizados en puertos, lonjas y cofradías, ahondando de esta forma en la economía circular del sector mar-industria.

Con una duración de un año, los investigadores de Valoralgae han dado los primeros pasos identificando las zonas “más conflictivas” en cuanto a la presencia de algas y también el volumen y potencial del recurso. “En los próximos días se procederá a la recogida de muestras para comenzar con la experimentación”, concreta Ángela Rodríguez.

Además de EnergyLab participan la federación pontevedresa de cofradías, los pósitos de Lourizán, Pontevedra, Raxó, Gijón y Luanco, así como el Cetmar, el Puerto de Vigo y el GALP Ría de Arousa. Valoralgae se desarrolla en colaboración de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa pleamar, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP).

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