Entrevista | Ana Molés Directora del Aeropuerto de Vigo

“Vamos con holgura suficiente para reabrir Peinador el 31 de mayo con garantías”

“Estamos hablando con Ryanair, Vueling,Wizz Air y Volotea”, afirma sobre las nuevas rutas

Entrevista a Ana Molés directora del Aeropuerto de Vigo

Pedro Fernández

Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Llegó a la dirección de Peinador hace siete años y ya sabe lo que es lograr datos históricos, crisis como la pandemia o incluso que su familia hable “valenciano con acento vigués”. Ana Molés (Castellón, 1982) afrontará con la repavimentación de la pista y el cierre entre el 6 y el 30 de mayo un nuevo hito en su etapa en la ciudad, a la que sigue confiando en traer nuevas rutas.

–Queda un mes para el cierre del aeropuerto, seguramente con la pandemia su momento de mayor tensión desde que llegó a Vigo. ¿Cómo van los preparativos?

–Van bien porque avanzamos con paso firme y llevamos un año casi preparándolo. Hemos empezado ya con las obras en horario nocturno, todos los días una vez se va o aterriza el último vuelo cerramos ya y empezamos con toda la parte de banco de tubos. Estamos centrados en llegar a la noche del 5 de mayo con todo listo para arrancar e ir a destajo lo que nos permita la meteorología.

–Este tipo de obras siempre suman retrasos, más aún si se depende del tiempo. ¿Cómo serán los trabajos?

–Son 25 días en los que ya hemos contemplado una holgura del 40% del tiempo que necesitamos teniendo en cuenta que estamos en Vigo y llueve. El día 6 empezaremos a levantar la pista, no vamos a tener problema, y asfaltar tan rápido como sea posible. Será una obra muy espectacular los primeros días porque va a haber mucho trasiego de camiones y de escombros. Después entraremos en una fase que durará unos 10 días de trabajo minucioso, una “artesanía” para poner las luces. Va a ser muy vistoso. La última semana la tenemos prevista para el vuelo de calibración y es donde tenemos que conseguir que no llueva ni tener niebla para ello.

–¿Puede estar la gente tranquila con que el 31 de mayo estará listo?

–Sí, vamos con holgura suficiente como para poder abrir el 31 con garantías. La única incertidumbre que tenemos es esa última semana que estará la pista ya lista pero dependeremos del vuelo de calibración. Si no calibramos el ILS una vez esté la pista nueva, pues hay que conseguirlo en esos cuatro días. Nuestra necesidad es que no llueva o que no haya niebla.

–El cierre coincide con el retraso en la llegada del AVE, Navalia y otros problemas de movilidad. ¿Cómo afectará a los vigueses?

–Hemos procurado anticiparnos lo máximo posible para que nuestros pasajeros supiesen que durante esos 25 días estamos cerrados. La obra tenemos que hacerla, sí o sí. La mejor manera y que menos molestias podía generar era así, en un mes con éxito en cuanto al clima y que no sea el de mayor tráfico. Hay que tener en cuenta que hay mucha demanda de vuelo, que el pasajero de Galicia vuela mucho desde y hacia los destinos que se ofertan tanto en Santiago como en Vigo. El mercado lo tenemos para en junio recuperarlo.

–La ruta de Londres cumple un año desde el estreno, que también fue el del control de pasaportes en la terminal. ¿Qué tal han funcionado ambas? ¿Hay incidencias?

–El vuelo funciona muy bien. Hemos conseguido darle muy buen tiempo de escala porque hay que sumar a toda la actividad aeroportuaria la de pasaportes. Tenemos una relación muy fluida con la Policía y somos un aeropuerto muy versátil por tener zonas ya preparadas para internacionales. Hoy está solo Londres, pero podríamos dar más servicio y sobre todo diversificar. Porque una cosa que siempre te dicen las compañías es, si pones una nueva ruta y funciona, es mucho más fácil meter una segunda. La actividad llama a la actividad.

–Desde 2017 ha tenido ha buscado recuperar de forma estable París o sumar a Alemania, Ámsterdam o Roma. ¿Siguen en pie?

–Seguimos con el objetivo, de hecho ahora con toda la revisión del estudio de mercado y de rutas sigue estando sobre todo París para todas las ferias en las que llevamos el caso de estudio por parte de Aena. Ahora lo que hay que conseguir es que alguna compañía sí que muestre interés y quiera volar a París desde Vigo, porque hay mucho nicho de mercado. En Aena apostamos por un plan de incentivos ahora tres años para acompañar en ese riesgo a las compañías. A ver si con eso conseguimos que las compañías se animen y lo vean más fácil.

–Ryanair fue la que más insistió en ese plan.. ¿Han tenido ya contactos? ¿Es viable abrir una de sus cinco nuevas bases en Vigo?

–Nosotros estamos completamente abiertos y Ryanair tiene interés por Vigo. Estamos ya en conversaciones con ellos. Todo será que ellos también con sus estudios de mercado y las limitaciones que ahora tienen de aviones elijan cuál es el aeropuerto en el que quieren poner una nueva base o en el que quieren incrementar la ruta. No sólo hablamos con Ryanair. Hablamos con Volotea, hablamos con Wizz Air. Desde el departamento de marketing de Aena se habla con todas las compañías y se pone sobre la mesa. Si crece una de las que tenemos, fenomenal para el aeropuerto, porque mejoras en conectividad y generas más puestos de trabajo. Y si viene una nueva, también. Tenemos instalaciones suficientes como tener más vuelos y más compañías. Hay capacidad para establecer una base y para diversificar en el número de compañías. Tenemos tanto compañías tradicionales como de bajo coste y funcionan muy bien las dos.

–Algunas como Binter e Iberia Express tienen sus mejores datos en Vigo. ¿Cómo van esas conversaciones con esas posibles llegadas?

–Vamos hablando con todas, tanto tradicionales como nuevas. Está Ryanair, está Vueling, está Wizz Air, está Volotea. Con todas ellas Aena tiene una comunicación constante y se lo estamos poniendo sobre la mesa y les estamos dando la opción de entrar. Hay que encontrar el equilibrio y en este aeropuerto lo tenemos. Ahora es cuestión de meter rutas y compañías.

–La mayoría de aeropuertos del norte opta por lograrlas con fondos públicos. ¿Es ese el único camino?

–En Aena por un lado, a las instituciones de nuestro entorno les facilitamos qué destinos pueden tener éxito para que valoren si quieren ese nicho de mercado, y a las compañías el plan de incentivos. Es distinto a lo que hacen las administraciones pero sabemos que funciona y es en lo que tenemos que apoyarnos, porque tenemos muchos datos de crecimiento.

–El de Vigo es uno de los aeropuertos que no bate su récord desde 2007 y ahora llega el AVE. ¿Ha tocado techo?

–Tendremos que ir viendo con el AVE. En 2023, a pesar de ya estar una conexión en tren seguimos creciendo a Madrid. La sinergia que se genera entre un medio y otro hace que el pasajero quiera moverse más. El aeropuerto puede crecer perfectamente hasta los 2 millones de pasajeros sin que hagamos nada, sin ninguna inversión ni ampliación. El mercado aeronáutico ha cambiado desde 2007. En aquel momento era todo más de negocios y ahora crecen mucho por turismo. Hay que ver cómo el entorno y el aeropuerto se van enfocando para esa posible demanda que hay, poder encauzarla y traerla a Vigo.

–Sin embargo se están reduciendo frecuencias y plazas a las principales rutas. ¿A qué se debe?

–Es un poco el sector aeronáutico en global. Estamos en una época en que no sobran los aviones y las compañías tienen que decidir muy bien dónde los ponen porque es un recurso limitado. Aunque en Vigo se hayan reducido las plazas, estamos viendo que la ocupación sube, entonces para una compañía aérea eso es una maravilla. Tenemos que conseguir diversificar esa oferta. Las ocupaciones de Vueling y Ryanair son muy altas prácticamente en todos los aeropuertos y cuando no, quitan la ruta. Tener una buena ocupación es una garantía de continuidad.

Suscríbete para seguir leyendo