El histórico hotel La Chata prevé reabrir en 2025 y tendrá un mercado en su planta baja

El diseño será similar a la antigua plaza del Progreso

Habrá diferentes tipos de habitaciones en las plantas del hospedaje

Diseño del mercado que habrá en la planta baja del hotel.

Diseño del mercado que habrá en la planta baja del hotel. / FdV

Más de 20 años después de su cierre, el histórico hotel La Chata, en la calle Carral, volverá a abrir sus puertas. La promotora Urioka y Kouza SL, del grupo ABC, ha iniciado ya las obras de reacondicionamiento de carácter urgente solicitadas por el Ayuntamiento en el histórico edificio como punto de partida para la rehabilitación del edificio, encargada a Di Milano. “Prevemos abrir en 2025”, asegura Manuel Rivera, director de ABC. Y lo hará, tal y como adelantó FARO, con una oferta de 42 habitaciones y un gran restaurante, con un proyecto que no solo impulsará la recuperación en la zona, sino que dará más músculo hotelero a una ciudad que ha logrado desestacionalizar completamente la actividad turística.

Pero el proyecto es mucho más ambicioso y promete dinamizar social y económicamente el entorno estratégico en el que se ubica. Y es que en la planta baja, que da a la calle, crearán un mercado abierto a todo el público para que vigueses y viajeros acudan a comprar y degustar “los productos más frescos y de la más alta calidad de la zona” y el objetivo es que sea un punto de encuentro entre los diferentes ciudadanos y culturas que convergen en Vigo.

El histórico hotel La Chata prevé reabrir en 2025 y tendrá un mercado en su planta baja

Uno de los tipos de habitación que ofertará el hotel a los huéspedes. / Cedida

Para su creación se tomará como referencia el antiguo mercado del Progreso, construido con la arquitectura típica de la época en hierro y piedra, con estética modernista, “que fue todo un emblema pero tuvo un triste final porque lo derruyeron y construyeron en su lugar una mole de hormigón”. “Tomamos de éste los distintos recursos estilísticos propios para poner en valor el carácter que tenía el edificio”, apunta la memoria del proyecto. Así, se dispensarán productos tradicionales de los mercados, como carnes o fiambre, y habrá espacios con mesas y sillas para que los visitantes puedan tomar algo y pasar.

El edificio constará de un total de ocho plantas. Las 42 habitaciones estarán repartidas en los pisos superiores, con diferentes características entre ellas, tanto en el diseño como en la capacidad. Además, en las plantas superiores habrá distintos espacios comunes pensados para los huéspedes, incluida una terraza exterior.

El objetivo, tal y como apunta el promotor Manuel Rivera, es conseguir la esencia que tenía el hotel original La Chata, reacondicionando y respetando todos los elementos arquitectónicos tal y como estaban en la construcción original. Así, se mantendrán y restaurarán las fachadas, los elementos dañados se recuperarán, se mejorará el confort general del inmueble y, obviamente, se recobrará el esplendor” de un edificio que consta de sótano, bajo, seis plantas y bajo cubierta, con una superficie construida actual de 1.364 metros cuadrados. La inversión es de 1.800 euros /m2. Hay que tener en cuenta que se trata de un edificio histórico.

Su construcción data del año 1899 y fue sometido a trabajos de reforma a finales de los sesenta. En el 2005, la antigua familia propietaria (Álvaro Montero-María González) solicitó la baja del inmueble del registro de establecimientos turísticos de la Xunta poniendo fin a una trayectoria centenaria. Ahora, con otros responsables al frente, está dando los últimos pasos para poder reabrir en 2025.

El nombre de La Chata se debe a María Isabel Francisca de Asís de Borbón y Borbón (1851-1931), que visitó la ciudad en dos ocasiones. En ambas se alojó en las “suntuosas” estancias del Hotel Continental, el mismo que hospedaría después a la mismísima Mata-Hari y que había sido propiedad del conservero José Curbera. A pesar de la escueta presencia de la infanta en Vigo, la primogénita de Isabel II acabaría por inspirar el nombre de un hotel emblemático y situado en primera línea de puerto, en la calle Carral.