Rotunda condena por la brutal paliza de Hernán Cortés: “Atacaron al unísono con una cascada de puñetazos y patadas”

La Audiencia impone 5 y 4 años de prisión a los dos futbolistas ourensanos que agredieron con “abuso de superioridad” a dos chavales

Las defensas recurrirán: “La pena es excesiva”

Los dos acusados de la paliza en la calle Hernán Cortés de Vigo, durante el juicio.

Los dos acusados de la paliza en la calle Hernán Cortés de Vigo, durante el juicio. / Alba Villar

Marta Fontán

Marta Fontán

El caso de la brutal paliza sufrida por dos chavales vigueses el 30 de enero de 2022 en la calle Hernán Cortés de Vigo ya tiene sentencia. Y pese a que los dos futbolistas ourensanos que se sentaron en el banquillo insistieron en su inocencia, hasta el punto de clamar que estaban siendo objeto de una “caza de brujas”, los magistrados no tienen duda alguna de que ellos fueron los agresores y de que actuaron además “de común acuerdo” tanto “en la acción como en el resultado”, resaltando especialmente el ataque sufrido por el joven que resultó peor parado, al que los ya condenados “atacaron al unísono” y “desplomando” sobre él “una cascada de puñetazos y patadas”.

Actuaron, en resumen, con abuso de superioridad, circunstancia agravante que comparan con una “alevosía menor” y que aplican en este caso que provocó gran alarma social tras salir a la luz el vídeo grabado por un vecino que evidenció la brutalidad de la agresión y que, gracias a la información facilitada por un ourensano que se convirtió en testigo protegido, permitió liberar a un vigués que había sido identificado por error y detener y llevar a juicio a los hoy condenados.

La sentencia dictada por la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, considera a Gregorio G.R. y a Adrián S.H. coautores de un delito de lesiones con deformidad –en el que aplican la agravante de abuso de superioridad– y de un delito leve de lesiones, condenando al primero de ellos a cinco años y tres meses de prisión y al segundo, a cuatro años y tres meses.

A Gregorio, que ya estuvo en prisión provisional por estos hechos, se le impone una pena mayor “por la desmedida brutalidad con la que lanzó los golpes”. Y a ambos se le impone además multa de 360 euros y, como responsabilidad civil, que abonen conjunta y solidariamente indemnizaciones que suman 20.162 euros: 15.938 euros para el joven que resultó más grave, 594 para el otro chico y 3.630 para el Sergas. Y deberán pagar las costas, incluidas las de la acusación particular.

Todo ocurrió sobre las cinco de la madrugada del 30 de enero de 2022. Las víctimas regresaban de la zona de copas de Churruca y, de camino a comprar tabaco, se cruzaron con los futbolistas, que aquella noche habían viajado desde Ourense para salir en Vigo. Los hechos probados de la sentencia describen la agresión sufrida por los chavales vigueses tras recriminar a los hoy condenados que orinasen en un portal. “En el transcurso de una discusión y de común acuerdo tanto en la acción como en el resultado”, arrancan los jueces, los acusados agredieron a ambos jóvenes. En primer lugar se dirigieron al que tuvo las lesiones más leves, “arrollándolo” y lanzándole “diversos golpes con los puños”, alcanzándole al menos uno de ellos de lleno, “cayendo a consecuencia del mismo al suelo y quedando inconsciente”.

A continuación fueron a por el otro chaval: tras propinarle puñetazos y patadas y conseguir arrinconarlo contra una pared, la víctima pudo escabullirse y escapar calle abajo, pero ambos acusados lo persiguieron y, concretamente, lo alcanzó Gregorio, “quien mediante múltiples patadas, agarrones y golpes” logró tirarlo al suelo, donde siguió agrediéndole. Uno de los viandantes que se topó con esta violenta escena intentó separarlo de la víctima, pero Adrián apartó al transeúnte, lo que fue aprovechado por Gregorio para asestar dos últimas y “fuertes” patadas en la cabeza al chico, que quedó semiinconsciente en el suelo y que, a raíz de esta paliza, sufrió, entre otros daños, fractura de nariz y la pérdida dos dientes incisivos superiores, lesiones, especialmente las de la boca, que le obligaron a afrontar un “largo, complejo y doloroso” tratamiento.

Aunque en este caso siempre se habló de un principal acusado, en referencia a Gregorio, que muestra un papel más activo en la parte de la agresión que se ve en el vídeo, los magistrados son contundentes al considerar que hubo “una actuación conjunta de ambos”. La decisión fue de los dos, destacan. Se produjo “un ataque al unísono” en el que ambos procesados “estaban de acuerdo” y en el que también ambos “participaron activamente propinando golpes”. Y aunque las dos brutales patadas finales en la cara del herido más grave las asestó solo uno de ellos, el otro “colaboró decisivamente” en dicha concreta agresión al apartar al viandante que intentó frenar los golpes. “Con independencia de quien causara las lesiones más graves, ambos responden del resultado”, concluye la sala viguesa.

La sentencia no es firme y las defensas ya anunciaron que recurrirán en apelación ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). “La pena es absolutamente excesiva”, valoraron ayer los abogados de Gregorio y de Adrián, que insisten además en la inocencia de sus clientes.

“Tras verlos durante horas, ninguna duda tiene este tribunal de que son los agresores del vídeo”

La sentencia de la Sección Quinta resume las pruebas valorados por el tribunal para emitir el fallo condenatorio. Sobre la declaración de las dos jóvenes víctimas, aunque los chicos no recordaban muchos extremos de la agresión y no pudieron identificar a sus agresores, sus palabras pusieron de relieve “el acuerdo de ambos acusados para llevar a cabo el acometimiento inicial y posteriormente el desarrollo de la acción”. Hubo bastantes testigos presenciales, entre ellos el vecino que grabó los tres vídeos que se aportaron a la causa y que “corroboran” lo relatado por estas personas en el juicio. Una de las testigos, además, reconoció en la sala de vistas, con seguridad, a Gregorio G.R.

El informe de la Sección de Acústica Forense de la Policía Nacional en relación con la frase “Vamos Adri” que parece escucharse en el vídeo y otra pericial sobre un tatuaje que se ve en uno de los agresores también son tenidos en cuenta, junto al testimonio clave del testigo protegido, el vecino de Ourense que, tras reconocer a los atacantes en el vídeo, llamó a la Policía Nacional para facilitarles los datos de los mismos. La sala considera que lo relatado por este testigo protegido puede ser tenido en cuenta como prueba de cargo ya que cumple con los requisitos conforme a lo que marca la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Además, la identificación que realizó está “exhaustivamente corroborada” por otras pruebas. “No es la única prueba de cargo ni la más relevante”, afirman.

La convicción de los magistrados sobre la culpabilidad de los acusados la alcanzan por otra importante cuestión más. “Este tribunal puede corroborar que, tras haber visto durante horas a los acusados en las distintas sesiones del juicio oral, ninguna duda tiene en que son ellos los dos agresores que aparecen en las imágenes del vídeo, siendo Gregorio la persona más alta, que propina las patadas finales, y Adrián el más bajo, vestido con un chaquetón claro que lo acompaña”, resumen.