Adiós al centro LGTBI de Vigo: duró apenas un año abierto

La agresión al portavoz del colectivo y responsable del centro y los constantes ataques sufridos en el establecimiento provocan un doloroso cierre

El local donde estaba el centro LGTBI de Vigo, en Hernán Cortés, ya sustituido por un bar.

El local donde estaba el centro LGTBI de Vigo, en Hernán Cortés, ya sustituido por un bar. / MARTA G. BREA

A mediados de 2022 el colectivo Pvlse, una de las comunidades LGTBI con mayor presencia en la ciudad, abría el primer centro integral en Vigo dedicado a este colectivo. Ubicado en la calle Hernán Cortés, la ilusión era máxima, pues era pionero en múltiples aspectos y ofrecía una atención completa a personas homosexuales y trans. Además de servicio de hostelería y de lugar de reunión del colectivo, era el espacio al que podían acudir víctimas de agresiones homófobas y tránsfobas para recibir atención psicológica y jurídica gratuita. También realizaban pruebas para la detección del VIH a todos aquellos que quisieran.

Ahora, sin embargo, el centro LGTBI ha echado el cierre de forma en principio definitiva. Es más, en su lugar ya ha abierto una cafetería. Los motivos son varios pero, según pudo saber este periódico, los numerosos ataques que sufrieron en el local durante el año que permaneció abierto, tanto contra el propio mobiliario y simbología como contra los clientes por parte de intolerantes y violentos desanimaron a los impulsores del centro.

Pero la gota que colmó el vaso fue la agresión que sufrió Francisco Fernández, hasta entonces portavoz del colectivo Pvlse y director del centro LGTBI. Sufrió patadas y puñetazos de una persona que entró en el establecimiento. Fernández acabó en urgencias con traumatismos causados por los golpes, especialmente en la cara y en una de las piernas, además de varias magulladuras. Según constó en la denuncia interpuesta ante la Policía, el agresor estaba gritando a viva voz “No me importaría ir a la cárcel por matar a un maricón”.

Más allá de los daños físicos, el suceso derivó en importantes secuelas anímicas para el portavoz LGTBI, que acabaría por tomar distancia del colectivo Pvlse y echar el cierre al centro.

Las consecuencias de la clausura del local son evidentes: aunque hay otros puntos LGTBI en Vigo, lo cierto es que la comunidad ahora no tiene un lugar de referencia. “Estamos dispersos, no tenemos un espacio donde quedar de forma habitual como antes”, lamenta Mitchielle Katherine, mujer trans que llegó hace unos cinco años a Vigo procedente de Venezuela.