‘Fisios’ inician sesiones de ejercicio en centros de salud para prevenir patologías

El área incorporó cinco profesionales este verano para estas actividades y sumará otro en octubre | Arrancaron con un programa de acondicionamiento físico y otro de fragilidad

Charla de la sesión con la que ayer comenzaba en el Nicolás Peña un programa de acondicionamiento físico.

Charla de la sesión con la que ayer comenzaba en el Nicolás Peña un programa de acondicionamiento físico. / José Lores

Hay un grupo de pacientes que llega a la consulta de su médico de familia o a la del fisioterapeuta con dolores que se podrían evitar si mejorara su forma física. Desde hace tres meses, el Área Sanitaria de Vigo dispone de un programa de acondicionamiento físico dirigido a ellos. Son sesiones grupales de ejercicio y recomendaciones para evitar que lleguen a padecer estas dolencias. Esto es posible gracias a la incorporación de un grupo de fisioterapeutas dedicados en exclusiva a atención comunitaria. Su objetivo es la prevención, la promoción y la educación para la salud implicando a los usuarios en hábitos de vida saludables.

El supervisor del área de Fisioterapia y Rehabilitación del Área Sanitaria de Vigo, Tirso Docampo, explica que en el Marco Estratégico para la Atención Primaria y Comunitaria del Ministerio de Sanidad se aboga por ampliar la capacidad resolutiva de este servicio en Primaria y potenciar su participación en actividades preventivas y educativas para evitar casos agudos que acaben en el hospital. Para ello, se observó la necesidad de ampliar la plantilla de estos profesionales. Desde 2019 se han incorporado siete profesionales a las once unidades ambulatorias del área y, en el último verano, se han sumado otros cinco para dedicarse en exclusiva a promoción de la salud. El próximo mes de octubre se prevé la incorporación de un sexto.

Entre ellos se reparten los centros de salud del área. Patricia Rodríguez Fernández, con base en el Nicolás Peña, atiende también a los usuarios de Pintor Colmeiro, Beiramar, López Mora y Rosalía de Castro. Cuenta que son pacientes derivados por su médico de familia o por fisioterapeutas, tras una primera valoración en consulta.

Empezaron con las actividades comunitarias el 26 de junio con el programa de acondicionamiento físico. Son dos sesiones semanales de hora y media hasta un total de once, en las que reúnen a entre 10y 15 personas para abordar todas las zonas del cuerpo en general. Rodríguez explica que lo hacen mediante ejercicios aeróbicos, de fortalecimiento y de relajación, así como recomendaciones de salud: cómo cargar pesos, cómo levantarse de la cama, consejos de nutrición... De hecho, quieren colaborar con otros especialistas, como nutricionistas, para afinar en estas cuestiones.

Se trata de pacientes de todas las edades que tienen o tuvieron patología diversa y en los que se busca prevenir más lesiones. Tras este mes y medio de actividad, se les ofrece información sobre los recursos que hay en su zona para poder continuar con el ejercicio más adecuado a su caso, así como sobre los estiramientos que puede realizar en su casa. Relata cómo, al tratarse de una actividad grupal, algunos pacientes quedan para hacer andainas y otros ejercicios juntos. “Los pacientes terminan el programa con una situación mejor”, asegura.

Ya han terminado con dos grupos y ayer comenzaban con el tercero. También han empezado a trabajar con pacientes con “fragilidad”. Es decir, aquellos que han estado inmovilizados durante largas temporadas u hospitalizados, así como mayores vulnerables frente a caídas. En este caso, los grupos son más pequeños, de 5 personas, con las que trabajan dos veces a la semana durante una hora.

Están a punto de iniciar también las actividades en el ámbito del suelo pélvico, para ayudar a controlar incontinencias leves. Trabajan ya en los protocolos para crear grupos en fisioterapia respiratoria y cardíaca. Y quieren hacer mucha más cosas.

Las consultas de Fisioterapia en Primaria se disparan un 27%

Las unidades de fisioterapia que trabajan en los centros de salud del Área Sanitaria de Vigo atendieron 146.515 consultas a lo largo de 2022, según su memoria de actividad. Es un incremento del 26,5% con respecto a 2019.

Su supervisor, el fisioterapeuta Tirso Docampo, explica que detrás de este aumento hay varias causas. Por un lado, en esos tres años, la plantilla ha crecido con 7 fisioterapeutas, con lo que pudieron absorber más actividad. Aún así, no están más desahogados porque también reciben más pacientes. Entre otras cuestiones, porque la evidencia científica ha demostrado que es más costo-efectivo el tratamiento conservador que la cirugía en las patologías más prevalentes, como son la del menisco, la lumbar, la de hombro o la de rodilla.

Por otro lado, el aumento se debe a que también se registran mejor. A diferencia de los médicos, los fisioterapeutas no están sentados ante el ordenador cuando llega el paciente, con su historia clínica abierta. La mayoría de las veces están en el gimnasio y tienen que acceder después a cada ficha de paciente, una por una, para indicar que la persona ha acudido. Por olvidos o exceso de trabajo, este proceso que les consume no poco tiempo, a veces, queda sin hacer. Y así no figuran. Buscan fórmulas para mejorarlo.