Vacunación frente al COVID: de 12.000 a 50 dosis inoculadas al día

Los menores de 60 años esquivan el segundo refuerzo: menos del 8% de los que se pusieron el resto de pinchazos lo solicitaron | En total, la tienen 151.790 personas

Eulalia y José, el viernes, recibiendo la cuarta dosis. | HUGO BARREIRO

Eulalia y José, el viernes, recibiendo la cuarta dosis. | HUGO BARREIRO / A. Blasco

Cuando se inició la campaña de la cuarta dosis para su franja de edad, Eulalia Pérez, de 65 años, y José Alfonsín, de 69, acababan de padecer COVID, y no pudieron ponérsela. Este viernes acudieron a que se la inyectaran en el punto de vacunación del Hospital Álvaro Cunqueiro, por el que los interesados en inmunizarse frente al SARS-CoV-2 llegan a cuenta gotas. Solo pasan una media de 50 personas al día. El Área Sanitaria de Vigo llegó a poner hasta 12.000 pinchazos en una sola jornada. Pero el temor por esta nueva enfermedad ya ha pasado y, salvo entre los mayores y los colectivos de riesgo –donde la cobertura supera el 80%–, la población joven no ve necesario el segundo refuerzo: menos del 8% de los que tienen el resto de dosis solicitó la última.

La campaña de la segunda dosis de refuerzo comenzó en septiembre del año pasado con grupos de riesgo y mayores y, hace ya más de cuatro meses, se abrió a todo el que quisiera, ya sea con autocitación o apareciendo en el punto de vacunación de forma espontánea. Desde el Servizo Galego de Saúde (Sergas) siguen llamando a niños que cumplen los 5 años; a los que no tienen vacunas cuando llegan a los 12; a los menores que, por el motivo que sea, aún no habían sido citados para completar la pauta; a los que alcanzan la mayoría de edad para ofrecer el primer refuerzo; a los que estrenan los 60; y a los de alto riesgo. De estos últimos, estimados en unos 350 en el área, quedan “poquísimos” sin la cuarta dosis, tal y como explica la directora de Enfermería del área, Pilar Reza. Acuden, principalmente, nuevos ingresos en este grupo y, para eso, la mayoría ya contaba con ella.

Reza explica que, en el último mes, se ha reducido “muchísimo” la asistencia a la vacunación. De hecho, entre el 16 de marzo y el 13 de abril, la subida en la cobertura vacunacional de la población no es ni de 20 centésimas: de 82% a 82,17% en los mayores de 60 años que ya tenían las tres anteriores, y de 7,43% a 7,58% en los menores de esa edad que habían acudido a todas las convocatorias anteriores. La responsable de vacunación en el área viguesa destaca que “falla el 30% de los que se llama y acuerdan una cita”, algo que no les había pasado antes. Es tan poco el interés que, en el último mes, de los que cumplieron 5 años solo aparecieron 43 en el último mes y de los que llegaron a la mayoría de edad, 18. Incluso de los que se molestan en buscar el sistema de autocita y fijar una, la mitad no acuden.

De 12.000 a 50 dosis inoculadas al día

Pilar Reza / A. Blasco

"No acuden a pincharse el 30% de los que acuerdan una cita por teléfono y el 50% de los que usa la autocita"

Pilar Reza

— Directora de Enfermería del Área Sanitaria de Vigo

De ahí que se haya tomado la decisión de reducir el tiempo de apertura del punto de vacunación frente al COVID existente en el complejo de Beade. A partir de la próxima semana, estará disponible para todo el que lo desee los lunes, miércoles y sábados de mañana y los martes de tarde. También seguirán pinchando en centros de salud –se demanda “poquísimo”–y continuarán acudiendo a residencias por trabajadores o usuarios nuevos –van cada tres semanas y sobran los dedos de una mano para contar las dosis usadas–.

Los datos

A fecha del 13 de abril, solo 151.790 personas de los 26 municipios del área sanitaria de Vigo tienen la cuarta dosis. Es decir, poco más de una cuarta parte –26,6%, en concreto–. El interés aumenta con la edad. Entre los menores de 20 años solo hay 132 dosis inyectadas, que corresponden a personas de alto riesgo. Cuenta con el segundo refuerzo un 3% de los veinteañeros –1.568–, un 4,2% de los treintañeros –2.824– un 8% de los cuadragenarios –8.042–.y un 14% de los quincuagenarios. En este punto se da un salto importante en los porcentajes, coincidiendo con los colectivos que sí fueron citados por el Sergas. Respondieron el 73% de los sexagenarios que ya tenían el tercer refuerzo –un 69% si se tiene en cuenta a todos los que residen en el área–, el 83% de los septuagenarios en la misma situación –el 81% del total–, el 85% de los de 80 a 85 años que habían acudido en las tres primeras llamadas –el 80% sobre todos los empadronados– y el 87,50% en los mayores de 85 –el 84% sobre el censo–.

En los mayores de 60, el segundo refuerzo frente al COVID ha calado más que la de la gripe: se han animado 22.169 más, frente a los 104.965 con la de la influenza.

¿Por qué ya no interesa?

“Estamos viendo que, ahora, la gran mayoría de los procesos son leves y la sensación que tiene la gente es de que esto ya ha pasado y ya nos podemos olvidar del tema”, sostiene el jefe de Microbiología del Chuvi, el doctor Francisco José Vasallo. Él no considera que debamos olvidarlo, pero sí que distingue entre la población normal y aquellos que tienen mayor riesgo de desarrollar una infección grave con el contagio, que son los mayores y los inmunodeprimidos o gente con circunstancias de riesgo. “En ellos, la inmunidad dura menos tiempo, tanto la de haber padecido la enfermedad como la de la vacunación. Si no se han puesto la cuarta, deben hacerlo”, subraya.

De 12.000 a 50 dosis inoculadas al día

Francisco José Vasallo / A. Blasco

"En mayores y grupos de riesgo la inmunidad dura menos tiempo. Si no se han puesto la cuarta, deben hacerlo"

Francisco José Vasallo

— Jefe de Servicio de Microbiología

Para el resto, explica que la campaña no está siendo “igual de insistente que las anteriores” porque “hay alguna discrepancia mayor en los especialistas”. “Aunque creo que sigue siendo recomendable, sí que hubo momentos en los que la gente que más sabe, preventivistas e inmunólogos, pusieron un poco en duda la necesidad de tanta dosis en población normal, porque no se sabe muy bien si puede llegar a sobrecargar y aletargar de alguna manera el sistema inmune”, indica.

En la actualidad, en su laboratorio están detectando entre 5 y 10 positivos al día. Pocos más que en gripe –3 0 4–. “Está en niveles muy bajitos”. Vaticina que, si hubiera un aumento de la incidencia, la gente volvería a vacunarse. ¿Y va a haber un nuevo pico? “Responder eso es como echar las cartas del tarot”, contesta.