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Las guitarras clásicas más sostenibles suenan a Vigo

Marcos Domato es un luthier vigués que fabrica estos instrumentos ensamblando conciencia ambiental y tradición

Domato muestra uno de los modelos que crea. Marta G. Brea

Al cruzar el umbral de la puerta, un agradable olor a madera lo impregna todo. Las virutas no invaden hoy el suelo, pero habitualmente bañan aquella superficie en la que sus manos dan forma a las tablas que se convertirán en el mástil, la tapa o la caja de una guitarra clásica española con la que un alumno del conservatorio aprenderá a tocar o con la que ya todo un profesional dará un concierto ante una multitud. Sobre el banco de trabajo del acogedor taller del luthier vigués Marcos Domato reposa una. “Estaba trabajando en ella”, comenta mientras señala la zona en la que el instrumento necesita unos retoques de barniz, pero la deja bajo la luz amarilla de dos flexos para contar que, tras haber estudiado en la Escola de Artes e Oficios de la ciudad, se especializó en guitarra clásica y empezó a investigar por su cuenta para encontrar su propio método de construcción, a su manera, del modo que más le interesa y atendiendo a sus gustos personales en los acabados, lo que le llevó a convertirse en uno de los pocos profesionales de Galicia especializados en este instrumento y en un innovador artesano que ensambla tradición y sostenibilidad en sus obras.

El luthier trabajando en su taller en Vigo. | // MARTA G. BREA

“Las maderas que utilizo son cien por cien de cultivo sostenibles, es decir, procuro usar materiales certificados, como en el caso del ébano, lo que te asegura que con su compra no estás creando deforestación, sino al contrario, que estás usando madera que el sector está descartando y tú contribuyes a un uso responsable de esos residuos”, explica Domato, quien también apunta que a la hora de llevar a cabo la construcción de los instrumentos de su sello emplea herramientas tradicionales, lo que le permite trabajar de una forma más sostenible, aprovechando las maderas al máximo y logrando a su vez “los mejores resultados estéticos”.

Marcos Domato inició la actividad en su propio taller en 2018, principalmente efectuando reparaciones de instrumentos de cuerda pulsada, pero poco a poco empezó a especializarse en la construcción de guitarra clásica, siendo uno de los pocos artesanos gallegos especializados en ello. En este sentido, este luthier vigués indica que “en Madrid o Málaga hay algunas escuelas reconocidas de guitarra, pero en Galicia no y tan solo somos unos cuatro profesionales los que nos dedicamos a su elaboración. Estamos repartidos entre A Coruña, Santiago, Ourense y Vigo”, asegura Domato.

En cuanto al proceso de creación, este maestro vigués hace referencia a que “la madera es apasionante y hay que saber tratarla antes de convertirla en una guitarra. Si trabajas a su favor es muy agradecida y permite hacer cosas increíbles, puedes llegar a hacer que suene como tu quieras”. El primera paso del proceso es surtirse de este material y, en cuanto llega, “darle un tiempo para que se aclimate a las condiciones de temperatura y humedad del taller”, comenta Marcos Domato, puesto que, tal y como revela, “cuando se cortan, no están verdes, pero tampoco secas, por lo que todavía le falta un proceso de cristalización de las resinas, de manera que tiene que reposar un tiempo en el taller”.

Mi objetivo es ir cada vez más hacia maderas autóctonas, porque en Galicia y Europa hay una cosecha de alta calidad

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En el momento en el que la madera alcanza ese punto óptimo, las manos de Marcos Domato empiezan a diseñar las distintas capas que compondrán la guitarra y que habitualmente están hechas de abeto o cedro: “Lo que hago es ir ajustando las medidas para ir acercándome a lo que es el instrumento final. La tapa o el mástil los construyo por separado, en un molde preparo la caja y luego unifico todas las partes en ese mismo molde. En mi taller hago todo el proceso, desde el secado de la madera, la dimensión de los materiales, la construcción, el montaje y su barnizado. Aquí nace la guitarra desde cero”. Por otra parte, Domato destaca que, de cara al futuro, “mi objetivo es ir cada vez más hacia maderas autóctonas, porque en Galicia y Europa hay una cosecha de alta calidad al mismo nivel que las maderas tropicales”.

Este luthier vigués trabaja dos modelos, uno para estudiantes, más económico, y otro denominado “guitarra de concierto”, para profesionales, y el período necesario para su construcción es de unos dos meses. Si bien procura ir al día con los encargos, su lista de espera se sitúa entre unos tres o cuatro meses.

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