Se trata de una de las expresiones más populares en Galicia desde hace décadas, aunque su influencia ha llegado ya a toda España. Un slogan tan melodioso como sarcástico.

El "menos mal que nos queda Portugal" es el grito de guerra y de resignación cada vez que la situación a este lado del Miño se volvía difícil. Se escuchó durante las protestas del Nunca Máis, los años de recortes de la Troika o incluso tras el resultado del BenidormFest con las Tanxugueiras alabadas por Salvador Sobral, el último ganador de Eurovisión para los lusos.

Sus usos se mezclan así entre la política, la sociología y el plano cultural. Pero, ¿dónde comenzó todo? ¿quién popularízó la rima?

La primera referencia escrita al respecto data de octubre de 1984 con el lanzamiento del tercer álbum de estudio de Siniestro Total.

Tras la marcha de Germán Coppini a Golpes Bajos, Miguel Costas, Julián Hernández y Alberto Torrado protagonizaban una de sus portadas más icónicas para un disco que contiene algunos de sus temas más reconocidos: Assumpta, ¿Quienes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? y por supuesto, Miña Terra Galega.

Sin embargo, la instantánea con la bandera de Vigo al hombro y montados en bicicleta no era la primera que utilizaron para el álbum grabado con Discos Radiactivos Organizados (DRO). Este diseño de Óscar Mariné era el segundo después una portada "a lo Andy Warhol" con varias caras de mujeres y "una reivindicación celeste".

Portada original de "Menos mal que nos queda Portugal" de Siniestro Total

El problema de ese diseño eran sus similitudes con el LP de "Some Girls" que los Rolling Stones habían lanzado seis años antes, por lo que decidieron escoger una estética que se asentaría con el disco "Vigo, capital Lisboa" que sus colegas de Os Resentidos lanzarían unos meses después, cerrando el círculo.

Durante la presentación del trío vigués en el "Día Mundial del disfraz de gorila" celebrado en el Rockola madrileño a finales de enero de ese mismo año, Antón Reixa dejaría grabado para la posteridad uno de sus célebres monólogos.

Tras un sonoro "Boa noite Espanha" en medio de algunos silbidos, Reixa proclamaba: Vigo es una nación, viva Portugal. O bom, o feo e o mal, menos mal que nos queda Portugal, eles son, Siniestro Total.

La frase le gustó tanto a los tres integrantes que tomaron nota y decidieron utilizarla, ya en aquel momento, como título de su siguiente disco.

Se da la circunstancia de que la única vez en la que la cantan sería en el "Somos Siniestro Total" que vería una luz casi una década después, en el cual enumeran todos sus éxitos sobre la base de Highway to Hell de AC/DC.

De esta forma, los dos grandes iconos del punk-rock vigués de los 80 se unían en una expresión que, cuatro décadas después, sigue más vigente que nunca y no entiende de edades.

Público asistente al concierto de Siniestro Total y Os Resentidos en el verano de 2012 en Castrelos JOSE LORES

Segunda juventud gracias a unos baños del Vialia

La frase también alcanzó la categoría de icono pop gracias a uno de los puntos fuertes del Centro Comercial Vialia: sus baños. Desde que el pasado mes de septiembre se conocieron los diseños de Alberto Santos y el estudio Espacio Invisible de Juan Ares, miles de personas se han retratado en las paredes dedicadas a la movida viguesa de los años 80.

Letras de las canciones, alusiones a grupos y locales o los rótulos de dos de los grandes discos de Siniestro Total se convirtieron en un demandado photocall.

Sin embargo, estas dos últimas frases sufrieron una pequeña transformación a comienzos de año. El "Ante todo mucha calma" dio un giro de 180º para pedir marcha; mientras que la parroquia viguesa de Matamá robó el protagonismo al país vecino.

Fuentes consultadas por FARO apuntan a que se trata de una solución temporal ante un problema de derechos de imagen, al ser ambas frases el título de un álbum registrado por discográficas. Sin embargo, la dirección comercial del centro confía en poder recuperarlos cuanto antes.