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Un titán del mar luce en la ría

Así es el velero más grande y más feo del mundo Ricardo Grobas

Siguiendo la estela de los numerosos mega-yates que atracaron en Vigo en los últimos años, en la mañana de este viernes ha llegado del futurista velero de tres palos bautizado con el curioso nombre de A, otro titán que paseará por la ría la opulencia de sus 143 metros de eslora y 12.558 toneladas de registro bruto, que está llamado a convertirse en centro de atención de curiosos y paseantes que se acerquen a los aledaños de la estación marítima. El A llega a Vigo para relevar a parte de su tripulación según se informa desde la consignataria Joaquín Davila, y tiene previsto zarpar el próximo lunes. Con su escala se adelanta unos días al Azzam, al que sus 180 metros de eslora lo catapultan como el mayor yate del mundo, que será sometido a trabajos de mantenimiento y reformas en astilleros Freire hasta mediados de julio.

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Así fue la llegada del Rey de los superveleros a la ría de Vigo R. Grobas / P. Hernández / J. Conde

Como era de esperar, el A pertenece a una de esas asombrosas fortunas que consiguieron reunir un selecto grupo de oligarcas rusos desde la disolución de la URSS en 1991. Su armador es Andrey Melnichenko, séptima fortuna de Rusia y 95 del mundo según la lista Forbes actualizada a este mismo mes. Con una fortuna valorada en 18.800 millones de dólares, el origen del patrimonio del Melnichenko, de 49 años de edad y hoy presidente del consejo de administración y máximo accionista de dos firmas punteras en su país, una de fertilizantes (Eurochem) y la otra (Siberian Coal Energy Company), vinculada a la industria del carbón, se gestó a mediados de los años noventa creando una empresa de cabinas de cambio de monedas, a la que siguió otra de venta de ordenadores. Pocos años más tarde ya era visto en lujosas discotecas de Palma de Mallorca a las que llegaba pilotando coches deportivos de alta gama.

Premiado por Putin

Este empresario hecho a sí mismo, también era conocido por su aire desenvuelto y cercano que nada más pisar la discoteca Club de Mar de Mallorca lo movía a invitar a copas a todo el mundo, fueran conocidos o no. Probablemente de ahí le viene a Melnichenko su vena de filántropo, por la que fue galardonado en 2016 de manos del propio presidente Putin por sus numerosas obras de caridad gestionadas desde la fundación que lleva su nombre. Melnichenko está casado desde 2005 con la ex-modelo croata Alexandra Kokotovich, con la que tiene dos hijos.

Su afición por la náutica lo animó a ordenar la construcción en los primeros años de la década de los 2000 de dos mega-yates, los dos bautizados como A, primera letra de los nombres de la pareja. Ambos fueron construidos en Alemania y diseñados por el afamado Philippe Starck, de cuyo estudio también salieron numerosos proyectos de yates de gran lujo. El primer A, entregado en 2008, es un yate exclusivamente a motor de 119 metros de eslora, mientras que el que llega ahora a Vigo data de 2017 y se trata de un buque híbrido a vela y motor, cuyo coste, medios del sector, cifran en cerca de 500 millones de euros, un capricho solo al alcance de fortunas que lucen en la lista Forbes.

Quilla de vidrio

Los tres mástiles del A se alzan a 90 metros de altura y están construidos en fibra de carbono, mientras que su velamen está regulado por ordenador. Según las mismas fuentes, la singular embarcación de controvertido diseño está construida a prueba de bombas y cuenta con medio centenar de cámaras de seguridad desde donde se controla cualquier movimiento. Entre sus singularidades, cuenta con una cápsula de vidrio alojada en la quilla de 30 centímetros de espesor para la contemplación del fondo marino. Las zonas acristaladas de la embarcación están equipadas con cristales antibalas de 44 milímetros de espesor, casi invisibles desde el exterior.

El barco, de casco plateado que le confiere un aspecto metálico, suele ir tripulado por 37 personas, 10 de las cuales son cocineros. Cuenta con lujosa habilitación para 20 huéspedes y llega a Vigo procedente de las factorías cartageneras de Navantia donde ha sido reparado y puesto a punto durante mes y medio. La visita del A lo convierte, aunque solo por unos días, en uno de los mega-yates más grandes que haya atracado en Vigo. Pero el récord será efímero porque solo unos días más tarde arribará el Azzam, líder mundial, mientras que el A “solo” alcanza el 10º puesto del ránking, aunque ello no impide que sea el primero como el yate de vela más grande.

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