El comité clínico de la Consellería de Sanidade se reúne en la tarde hoy y se espera que se apruebe un posible plan de desescaladas para las próximas fechas navideñas. En estos encuentros los expertos valoran la evolución de los datos epidemiológicos de cada municipio para estudiar qué medidas se aplican en cada uno de ellos y si se pueden suavizar las restricciones, especialmente en lo que se refiere a la hostelería y a los cierres perimetrales. A la luz de los últimos datos que presenta Vigo, especialmente en términos de incidencia acumulada de casos diagnosticados los últimos catorce días, que es el indicador fundamental en que se basa Sanidade para determinar las decisiones, no parece que se vaya a poder rebajar el nivel de alerta en la ciudad (que ahora mismo está un escalón por debajo del máximo). Y es que en los dos últimos días esa incidencia acumulada ha subido hasta situarse en los 186 nuevos casos por 100.000 habitantes. Hay que recordar que, el viernes pasado, el dato era de 168.

“Llevamos dos días de crecimiento continuo cuando deberíamos estar bajando. Es una evolución complicada”

Abel Caballero - Alcalde de Vigo

Este frenazo de la mejoría que estaba viviendo la ciudad olívica en las últimas semanas llega en un momento de especial tensión, especialmente en lo que al sector hostelero se refiere. El pasado sábado se movilizaron en Porta do Sol y hoy hay una caravana de protesta que saldrá a las 11.00 horas desde el aparcamiento del museo Verbum, en Samil y que tendrá su punto y final en O Castro. En esta movilización participarán también proveedores, taxistas, comerciantes y empresarios del ocio nocturno, y lo que reclaman sobre todo es que se permita abrir a los establecimientos hosteleros igual que al resto de sectores al considerar que no son los culpables de los contagios. Las demandas más concretas son un plan de rescate al sector turístico y comercial, la exoneración en el pago de tributos, ayudas directas y apoyo institucional.

La hostelería de Vigo se enfunda sus "chalecos amarillos" para exigir un rescate Alba Villar

La hostelería viguesa esperaba que la Consellería de Sanidade anunciase esta semana un alivio de las restricciones, lo que les permitiría abrir al menos hasta las 23.00 horas (ahora tienen que cerrar a las 17.00), y ampliar el aforo tanto en la terraza como en el interior. El aumento en la incidencia acumulada en los últimos catorce días en la ciudad hace difícil sin embargo que se abra la mano. No habrá nada seguro, no obstante, hasta la reunión del comité clínico del Sergas de esta tarde, pero según apuntaban en las últimas semanas las autoridades sanitarias, lo cierto es que los 186 casos diagnosticados por 100.000 habitantes en las dos últimas semanas es un indicador que está lejos de lo que se requiere para evaluar una posible bajada del nivel de alerta. En el conjunto del área sanitaria, además, esa cifra se sitúa en 212. Respecto a los datos por municipios, además de en Vigo, la incidencia sube en Gondomar, Tui, Cangas, Porriño, Tomiño, Nigrán y O Rosal, mientras que baja en Ponteareas, Moaña, A Guarda y, especialmente, en Salceda y Redondela. En el resto de municipios la cifra apenas hay modificaciones.

Ese repunte de nuevos casos, no obstante, según apuntan portavoces oficiales de la Consellería de Sanidade, no puede achacarse al puente de la Constitución, pues apenas ha pasado una semana desde entonces y esos datos son a catorce días. Abel Caballero hacía ayer un llamamiento a la población ante los preocupantes últimos dos días:

“Mucha prudencia, hay que seguir con todas las alarmas puestas y no celebrar reuniones indebidas, lo óptimo es que solo haya encuentros de las unidades familiares”

Las buenas noticias

No obstante, no todo son malas noticias. El área sanitaria de Vigo, según las cifras hechas públicas ayer por la Consellería de Sanidade, volvió a superar las 2.000 pruebas realizadas y, de todas ellas, solo el 3,4% han sido positivas. Es un indicador que está experimentando una bajada continua en los últimos días. En 24 horas se detectaron 47 nuevos casos confirmados por PCR, lo que es una cifra muy moderada en comparación a hace dos semanas.

La otra buena noticia es que la presión asistencial sigue a la baja, con tes personas menos ingresadas en las plantas de los hospitales de la ciudad para un total de 44. Se mantienen, sin embargo, los doce ingresados por coronavirus en las unidades de críticos.