La transformación de Cordelerías Mar daba nuevos pasos esta misma mañana con el comienzo del derribo de la vieja nave, previsto en 87.000 euros. La demolición dará paso a las obras de las que surgirá un nuevo edificio residencial de hasta 10 plantas.

Este complejo inmobiliario que proyecta Manuel Jove incluirá 155 viviendas -de dos, tres y cuatro dormitorios- y una piscina. Se convierte así en un proyecto especialmente relevante, tanto por su peso como por su importancia en la zona, siendo la primera promoción privada de viviendas en la fachada marítima de Beiramar.

La Gerencia de Urbanismo aprobaba la pasada semana el convenio para la construcción de este edificio. Además del uso residencial, la ficha urbanística del área plantea contempla la creación de una zona verde de 1.134 metros cuardados frente al auditorio Mar de Vigo.