La semana pasada fue muy complicada en los aeropuertos gallegos en lo que al plan meteorológico se refiere. Principalmente en el de Vigo y Santiago. Primero, el viernes, el impacto de un rayo obligó a cerrar durante una hora la terminal de Peinador. Al día siguiente el mal tiempo se cebó con Lavacolla, donde la torre de control quedó inundada por la tarde, como se puede ver en el vídeo que acompaña esta información.

Ocurrió el sábado sobre las seis de la tarde, cuando una inmensa tromba de agua —30 litros por metro cuadrado según los datos de AEMET— sorprendió a los controladores que estaban en ese momento en la torre. El agua comenzó a entrar a raudales y la sala —que se inauguró en 2008— quedó completamente anegada.

Inmediatamente se declaró Rate 0 y se tuvieron que suspender momentáneamente despegues y aterrizajes. Sin embargo, y pese a la situación en la que quedó la sala de la torre de control de Lavacolla, con todos los equipos mojados, el tráfico solo se vio interrumpido durante menos de media hora.

"Debido a una fuerte tromba de lluvia entró agua por el techo de la torre de control. Se cerró durante unos 15-20 minutos, pero no afectó al tráfico aéreo (no hubo desvíos, ni cancelaciones, ni retrasos). Se están analizando las causas para acometer las actuaciones necesarias para que no se repita", explican fuentes oficiales de Aena.