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El Sergas acelera la ‘octava área’ virtual con 30 millones para impulsar la telemedicina

Una médica y pediatra de atención primaria, valiéndose de un servicio de Telemedicina Bernabé

La unificación de servicios de tele medicina, las aplicaciones de teleasistencia y la suma de la inteligencia artificial en Medicina en en Galicia vivirán un impulso el próximo año con la puesta en marcha de lo que el Sergas denomina “octava área” virtual. La Consellería de Sanidade ya tiene consignados 30 millones en el próximo trienio para el arranque del motor tecnológico de esta dotación. Precisamente, el nombre elegido para su bautismo (octava área) quiere ejemplificar la extensión y envergadura asistencial, aunque la cobertura geográfica dará abrigo a toda la ciudadanía gallega. El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, perfiló esta semana en Madrid este modelo en el Foro Nacional de Innovación en Ciencias de la Salud. Los primeros servicios de este entramado comenzarán a funcionar en 2022, confirman fuentes del Sergas. ¿Cómo? Los nuevos servicios se irán sumando a los de teleasistencia que ya están marcha a lo largo de los próximos tres años. El tratamiento domiciliario durante el COVID demostró la eficacia de algunas herramientas de teleasistencia, que ahora se implementarán.

¿Qué ámbitos de actuación se verán reforzados con telemedicina?

Son múltiples y van desde la hospitalización a domicilio hasta las residencias de mayores: desde el diagnóstico de patologías en red, pasando por la coordinación de la telemonitorización de patologías crónicas; el apoyo a la ciudadanía en los procesos de autocuidado –también con el uso de Apps–; el seguimiento de la evolución del paciente en función de la información aportada por él mismo –como ya ocurrió para el COVID con  la plataforma TELEA– o la coordinación de pacientes y mayores del ámbito sociosanitario y la gestión de datos de salud.

¿En qué se traduce la aplicación de la Inteligencia Artificial?

La IA será uno de los pilares y se aplicará a través de algoritmos –de la mano del Big del Sergas e internet–. En la práctica se usará, por ejemplo, para descubrir descompensaciones en el tratamiento de pacientes. En esos casos, saltará una aviso en su historia clínica o en la enfermería. Es el caso de los pacientes que están monitorizados para el tratamiento de la diabetes, o los enfermos cardiovasculares que usan un coagulómetro portátil para el autocontrol de sangre. Ante la concurrencia de datos discordantes o parámetros fuera de la media saludable, el sistema de búsqueda podría enviar una alerta al historial de paciente, que luego vería su médico de familia. También se aplicará la Inteligencia Artificial para detectar alertas en pruebas diagnósticas. “A lo mejor hay una imagen entre mil en la que se detecta una ‘mancha’ sospechosa que al profesional se le pasó, porque no somos infalibles, así que se pide una segunda revisión de apoyo para el diagnóstico”, ejemplifica el subdirector de Sistemas y Tecnologías de la información de la consellería de Sanidade, Benigno Rosón. Anticipar la necesidad de atención a través de algoritmos de IA también es otro de los objetivos, hacia una medicina más predictiva.

¿Cuáles son los objetivos de este centro integral de asistencia sanitaria y tecnología?

Entre ellos, están aumentar la capacidad asistencial de la ciudadanía, equilibrando los servicios en cada momento, donde se necesiten, “aportando un mecanismo de actuación rápida ante contingencias o incrementos de demanda”. También pretenden aplicarlo a la “mejora en la gestión de procedimientos” o, lo que es lo mismo, encajar de una forma más lógica temporal y espacialmente las citas de un paciente que tiene que recurrir a varias especialidades o servicios médicos.

¿Desde dónde se coordinará toda esa tecnología?

Habrá un centro con estructura de gestión y de coordinación, que se ubicará en un edificio aún por determinar pero quizás no se ubique en la Consellería de Sanidade. Es decir, no todos los datos y tecnología estarán ‘en la nube’ y habrá un soporte de asistencia a la tecnología y una coordinación centralizada.

¿Afectará también a la Atención Primaria?

Sí, de forma transversal a todos los servicios. En Primaria, por ejemplo, se trabajará con un concepto de ‘ubicuidad’, por ejemplo, para la gestión de citas telefónicas. Si el centro de salud del paciente no está disponible o comunica por sobrecarga de llamadas, el paciente podría ser derivado a otra línea para tramitación de la citación o de las recetas de una forma más ágil. Aún no está estimado el número de médicos que pueden verse afectados por esta transformación, pero fuentes del Sergas explicaron que se favorecerá el teletrabajo y la conciliación de los profesionales. Pretenden ‘balancear’ o reequilibrar zonas con mayor carga asistencial gracias a servicios en red a distancia. Los recursos se pueden distribuir a través de una red virtual. “Podrían estar en un centro de salud, en un hospital o en casa”, aseguran desde el Sergas.

Automatización de más tareas “de menor valor añadido”.

La gestión de la ‘contingencia’ e imprevistos se gestionará mejor, así como los aumentos puntuales de mayor demanda, vaticinan. De forma paralela, prevén automatizar tareas de menor valor añadido, como la renovación de la prescripción de fármacos. “Con este modelo, mejoramos también en la gestión de la especialidad y que los profesionales participen las labores de mayor importancia”, explican.

¿De dónde proceden los 30 millones consignados?

Gran parte de los fondos proceden de las ayudas Next Generation que se ocupan de la transformación digital (unos 16 millones de euros), además del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, de criterio 14–20 (unos 5 millones de euros) y de una aportación de cerca de 12 millones del Ministerio de Sanidad, que se distribuirán en los próximos tres años. La “octava área virtual” quedará constituida en los próximos meses y allí desembocarán todas las iniciativas tecnológicas de transformación digital en materia sanitaria. 

Reto de transformar el modelo asistencial.

En los próximos años, la Consellería de Sanidade afrontará el reto de abordar la transformación del modelo asistencial y para ello será imprescindible la transformación digital; una reestructuración de los servicios y la creación de nuevos modelos asistenciales más personalizados. También se precisarán fondos para la tecnología de monitorización de pacientes a domicilio. El coste total del proyecto de octava área se estima en unos 105 millones de euros.

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