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Galicia, presa del envejecimiento: está será la edad media en 2050

Tres personas de avanzada edad caminan por Ourense. | // IÑAKI OSORIO

El envejecimiento progresivo que afecta a Europa se concentrará en el noroeste español durante las próximas décadas, situando a Ourense en el “top ten” de regiones con la edad media más alta, ganando tres años respecto a 2019 y alcanzando los 59,1. Al frente de la lista se situará Zamora (62,7), con León en cuarto puesto (60,5) y Ourense cerrando esa clasificación de diez por detrás de Asturias: el 40%, por tanto, es español. Menor dinamismo socioeconómico, despoblación y encarecimiento del Estado del Bienestar serán las consecuencias de cumplirse las previsiones de Eurostat, la agencia estadística europea, que el viernes avanzó sus estimaciones para los próximos años.

La tendencia es general en el Viejo Continente, que se va asimilando cada vez más a su nombre, pero la brecha de algunos territorios se agranda. Según esas proyecciones, la edad media europea pasará en 2050 a los 49,1 años, cuatro más que en 2019, y diez por debajo de Ourense, la provincia más envejecida de la comunidad gallega.

Pero el golpe del paso del tiempo será también duro en el resto de territorio gallego, especialmente en Pontevedra, que envejecerá más de una década en su edad media en 2050. Si en 2019, la cifra era de 46,1 años, en tres décadas crecerá a 56,6, según Eurostat. En el caso de A Coruña, pasará de 47,6 a 55,8 años; en Lugo, de 50,9 a 58,9; y en Ourense, de 52 a 59,1.

Las causas son las tradicionalmente señaladas en los últimos años, en los que se ha consolidado esa cuesta abajo: una natalidad cada vez menor, maternidad cada vez más tardía y mayor esperanza de vida, así como un fluctuante impacto de la inmigración. De hecho, el envejecimiento ya afecta a la gestión cotidiana del Estado del Bienestar en Galicia. El año pasado, por ejemplo, se batió el récord de gasto en medicamentos y productos sanitarios, rozando los 1.600 millones de euros, capítulo que se vio condicionado por el COVID-19, pero que experimenta un crecimiento constante en los últimos años al hilo de las enfermedades crónicas vinculadas con la edad. También crecen las necesidades en dependencia.

Y ese efecto se agravará durante los próximos años no solo en Ourense, sino también en Lugo y el Eje Atlántico.

Galicia perderá 440.000

Además, todo el territorio perderá población. Galicia “adelgazará” en casi 440.000 personas, lo que supone un 12,5% menos que los 2.699.085 ciudadanos que vivían en la comunidad el año pasado. En el ejercicio 2050, Eurostat prevé que sean 2.359.287.

Las dos provincias interiores serán las que más vecinos perderán durante ese período. La población ourensana se reducirá un 20,8% hasta los 242.660 ciudadanos y la de Lugo, un 16,8% (de 328.160 a 273.049).

Serán Pontevedra y A Coruña las que mejor resistirán, de acuerdo con las proyecciones reveladas por la oficina europea de estadística. La primera pasará de 941.230 habitantes el año pasado a 836.480 en el año 2050 (-11%), mientras que la segunda se dejará 116.112 ciudadanos por el camino, pasando de 1.123.210 a 1.007.098 (-10,3%).

Las previsiones de Eurostat dependen de las variaciones sociales que se produzcan en un contexto volátil debido a la pandemia. En todo caso, parece que solo podrían agravarse, a tenor del fracaso de las últimas estrategias públicas para impulsar la natalidad, por ejemplo.

Galicia encadena tres décadas con saldo vegetativo negativo (más muertes que nacimientos) y la pandemia motivó que el año pasado perdiese población tras dos ejercicios de crecimiento gracias a la inmigración de nacionales y extranjeros.

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