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La normativa Euro 7, la puntilla para el diésel en 2025: “Va a ser un golpe más para la industria”

Bruselas prevé adoptar este año el nuevo y restrictivo estándar de emisiones | Los concesionarios avanzan una subida de precios

Medición de las emisiones en un vehículo. | MERCEDES

La Comisión Europea trabaja para adoptar la nueva normativa para el estándar de emisiones de los vehículos, la Euro 7. Aunque está previsto para este verano, medios especializados explican que no se espera un visto bueno para antes de otoño, por lo que su entrada en vigor quizás se posponga a 2025. Sea como sea, lo que sí parece seguro es que esta nueva y restrictiva limitación supondrá la puntilla para los coches con motores diésel prácticamente una década antes de que se prohíba la venta de los vehículos térmicos. Y, como resultado, se espera que los últimos años de vida de este tipo de modelos sean con unos precios más altos que los actuales ante el avance inexorable de la electrificación.

La Euro 7 sustituirá a la Euro 6d, que ya en el momento de su entrada en vigor (2021) era la más restrictiva hasta la fecha. El objetivo que persiguen es el de lograr por parte de los fabricantes unos coches más limpios. Para ello, se miden las emisiones de NOx (los óxidos de nitrógeno) durante pruebas reales. En el caso de la Euro 6d, estas no pueden superar 1,5 veces más de lo marcado en la ficha técnica, lo que suponía un recorte frente al 2,1 de la normativa anterior. Así, un vehículo diésel no puede superar los 80 miligramos por kilómetro de emisiones de NOx.

Dos concesionarios, en Pontevedra. RAFA VAZQUEZ

Por el momento, el contenido de la Euro 7 sigue estando en el aire, pero al igual que sucedió con las anteriores versiones, lo que está claro es que será más contundente y obligará a los fabricantes a realizar más cambios para adaptarse a las limitaciones de emisiones.

Repercusiones

¿Qué supondrá eso? “Esto conllevará un sobrecoste en la producción de vehículos y, por lo tanto, en el precio final”, explica el jefe de ventas del concesionario vigués Rodosa (Renault, Dacia), Pablo Ogando. A su juicio, la normativa “va a ser un golpe más para la industria de la automoción” y cree que, con su entrada en vigor, “tendrá que venir algún tipo de ayuda, impuesto de matriculación o reducción de IVA, para hacerle frente”.

De lo contrario, será la puntilla para los coches con motores diésel. “Está claro que en algunos casos los coches se encarecerán”, comenta por su parte el gerente de Hyupersa (Hyundai) Sergi Sánchez. Si bien en el caso de la marca que trabajan la oferta de modelos diésel es ya escasa, para él este tipo de coches “siguen siendo muy eficientes en todos los sentidos”. “Los fabricantes están optimizando todos los vehículos en emisiones”, recuerda Sánchez, “la norma está hecha para que los coches diésel vayan desapareciendo”.

Demanda

“Los fabricantes van adaptando la fabricación a las demandas”, recuerda por su parte el responsable de Stellantis & You de la ciudad, Carlos Miranda. De la misma opinión es Daniel Morante, gerente de Kia Rías Motor, que recuerda también que los precios llevan un tiempo subiendo precisamente por la mayor venta de vehículos híbridos y eléctricos. “El precio medio subió por eso”, señala, “además de por la escasez de microchips, que hacer que escasee la distribución y tengamos menos coches”.

Aunque sigue habiendo muchas incógnitas sobre la normativa, desde los concesionarios olívicos entienden que se aprobará este año. Otra cosa será la aplicación. En este sentido, se empieza a hablar ya de 2026, lo que será una importante dilación respecto a las últimas, la Euro 6 y sus versiones, que se aprobaron y adoptaron casi cada año.

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