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Faro de Vigo

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Seguridad Social

Escrivá espera llevar 26.000 millones a la hucha de las pensiones con la subida de cuotas

Los sindicatos valoran positivamente la primera propuesta, mientras la patronal alerta de que puede lastrar la recuperación económica

El ministro Escrivá. EFE

El Gobierno espera ingresar unos 26.000 millones de euros más en 10 años con su propuesta de aumentar 0,5 puntos la cotización de los trabajadores para pagar así las pensiones de los jubilados del 'baby boom'; según explicaron fuentes de la Seguridad Social. La cantidad final acabaría siendo un importe más alto debido a los posibles rendimientos financieros que esa hucha pudiera ir acumulando durante todo el tiempo de vigencia. La primera versión del mecanismo de equidad intergeneracional (MEI) para aumentar durante 10 años las cuotas y llevar así recursos extra a la hucha de las pensiones fue presentada este pasado miércoles a los agentes sociales. Los sindicatos han valorado positivamente las primeras líneas del texto -consistente en, literalmente, dos páginas-; mientras que la patronal alerta de que un aumento de costes laborales puede lastrar la recuperación económica del país.

El ministro José Luís Escrivá avanza en su reforma para garantizar la viabilidad del sistema público de pensiones y pretende hacerlo por la vía de los ingresos. En contraposición a la propuesta del anterior Gobierno del PP, que pretendía recortar la cuantía de las pensiones para contener el aumento de gasto debido a la mayor esperanza de vida, el actual Ejecutivo ha planteado recaudar más para tener así colchón y absorber a los futuros pensionistas de la generación del 'baby boom'. Su primera receta es ese aumento transitorio, hasta el 2032, de las cotizaciones de los trabajadores. Concretamente en 0,5 puntos, lo que se traduciría en unos 26.000 millones de euros en 10 años para las arcas públicas. Es decir, unas dos décimas del PIB. Actualmente España gasta el 12% del PIB en pagar las pensiones y, ante el aumento de pensionistas, los cálculos de la Comisión Europea indican que dicho porcentaje aumentará en los próximos años.

Esos 0,5 puntos se traduciría para los bolsillos de los trabajadores en unos 10 euros al mes más de cuotas, en el caso de un empleado con un salario de 2.000 euros brutos al mes (el salario medio en España, según el INE). O en 5 euros al mes más si el salario es de 1.000 euros. ¿Quién asumirá el coste de ese aumento de cotizaciones? ¿Empresarios o trabajadores? Eso todavía no está definido y justo la negociación acaba de arrancar. "La primera valoración es positiva, [...] hay que analizarlo, pero subir las cotizaciones no es un drama", ha afirmado el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, este miércoles en una entrevista en TVE. "Hemos pasado de la lógica del recorte a la lógica de la mejora de la estructura de ingresos", ha apuntado su homólogo de CCOO, Unai Sordo, en los micrófonos de RTVE.

Todavía no está definido como será finalmente ese aumento de las cotizaciones ni cómo se distribuirá. Pero los empresarios avisan de que no verán con buenos ojos un incremento de costes laborales. "Está bien, pero son más impuestos de los que ya están. ¿Se queda ahí o va a haber más medidas posteriores?", ha apuntado el presidente de CEOE, Antonio Garamendi; en un acto con empresarios en Madrid. "Una nueva subida de cotizaciones no solo repercutirá en la recuperación y en la creación de empleo aportando más incertidumbre, sino que supondrá mayores costes para las empresas, lastrando su capacidad de competir en un mercado globalizado como el actual", ha manifestado la patronal Cepyme -vinculada a la CEOE- en un comunicado este jueves. 

Recelos en la segunda fase de la reforma

Si bien, como primera valoración, los sindicatos han tendido a la valoración positiva y la patronal a la menos entusiasta, el debate no está ni mucho menos cerrado y todavía hay incógnitas que pueden enmarañar el acuerdo. La segunda parte del mecanismo que les ha trasladado Escrivá a los agentes sociales contempla un mecanismo de revisión a partir del 2032, para ver cómo evoluciona el gasto del Estado en pensiones y si las medidas adoptadas durante esta próxima década son suficientes.

Esa segundo bloque de medidas contempla los siguientes pasos: primero, agotar esa hucha de las pensiones que se ha venido alimentando durante los 10 años previos. Segundo: "minorar el porcentaje de gasto en pensiones en términos de PIB" -según recoge el texto-; es decir, un potencial recorte en las pensiones. "Nos genera incertidumbre", ha apuntado el líder de CCOO a este respecto. Y, tercero, barajar un aumento ya fijo de las cotizaciones sociales de los trabajadores. "[La subida de cotizaciones] nos gustaría que tuviera un carácter más indefinido" para "dar certidumbres" a los futuros pensionistas, ha apuntado Álvarez, de UGT.

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