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Una empresa del Grupo Matutes reclama al Deutsche Bank 500 millones por una supuesta estafa

Ejecutivos del Deutsche Bank habrían vendido derivados financieros de alto riesgo ocultando información

Imagen de archivo de la fachada de las oficinas del Grupo Matutes.

Imagen de archivo de la fachada de las oficinas del Grupo Matutes.

La empresa hotelera Palladium Hotel Group, propiedad de la familia Matutesha demandado al Deutsche Bank por una supuesta venta fraudulenta de derivados financieros de alto riesgo. Según han confirmado fuentes de Palladium a Diario de Ibiza, la demanda se interpuso el pasado 27 de septiembre en el Tribunal Superior de Londres y en ella se reclama un total de 500 millones de euros en concepto de daños y perjuicios. Desde el grupo empresarial no se ha facilitado la cantidad exacta de las pérdidas que les habrían ocasionado estos activos financieros.

La familia Matutes no es la única afectada por la venta de productos financieros que siguen la ‘operativa forex’, es decir, productos tóxicos de altísimo riesgo. Según ha publicado el Financial Times, esta supuesta venta indebida afectará a más de 50 empresas en España y ya se habría cobrado el despido por parte de Deutsche Bank de los dos ejecutivos que habían urdido este plan. Uno de los afectados es la empresa bodeguera García Carrión, que ha alcanzado un acuerdo con la entidad financiera para cobrar 10 millones de euros como compensación.

Producto ‘incomprensible’

El producto financiero de alto riesgo que adquirió Palladium se contrató en Londres porque es una plaza que tiene una regularización más laxa, ya que en otros mercados financieros, como en el de Madrid o Frankfurt, estas prácticas están prohibidas. Estas divisas serían, usando una terminología típica del mundo de las finanzas, un "producto muy sofisticado". Y en realidad, y traducido al lenguaje corriente y normativo, se trataría de un producto absolutamente incomprensible, abstruso e ininteligible.

Fuentes de Palladium han criticado la mala fe de los ejecutivos del Deutsche Bank que realizaron estas gestiones, ya que trataron directamente con Antonio Matutes Juan, hermano del ex ministro Abel Matutes Juan, aprovechando la existencia de una relación de confianza personal. Antonio Matutes, de 78 años de edad, no habría sido consciente de qué era lo que firmaba realmente.

Desde la empresa se explica que este habría sido el modus operandi habitual de los supuestos estafadores: aprovecharse de la relación personal con algunos empresarios para abusar de su confianza, saltándose así los cortafuegos que pudieran encontrarse entre los gestores de la compañía. "Ellos contactaban personalmente", se ha señalado desde Palladium, y se le habría ocultado información, ya que los clientes "no eran conscientes de que perdían dinero", y no fue hasta años más tarde cuando se percataron de las "enormes pérdidas".

Estas malas prácticas contravienen la directiva de la Unión Europea que regula el sector, el Mifid -Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros- pero que no tendría vigencia en el mercado de valores británico. La directiva de la UE establece una separación entre servicios y actividades financieras según su nivel de complejidad, y obliga a las compañías a clasificar a los clientes en función de su conocimiento, además de establecer la obligatoriedad de informar a los clientes de la evolución de sus inversiones. De esta manera se querían evitar malas prácticas en las que se abusara de la confianza del cliente, así como de su ignorancia sobre lo que realmente firmaba.

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