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Portugal echa el resto: lluvia de millones para parques industriales 'low cost'

De izquierda a derecha: futuro parque industrial de Cantarias, en Bragança; nueva área industrial de Baiao y nueva área industrial de Oliveira de Azeméis

De izquierda a derecha: futuro parque industrial de Cantarias, en Bragança; nueva área industrial de Baiao y nueva área industrial de Oliveira de Azeméis

A lo largo y ancho del globo, los gobiernos han visualizado la artillería de liquidez, dispuesta para digerir las cicatrices de la pandemia, como una oportunidad no solo hacia la recuperación de sus economías, sino también como un interruptor que encienda su metamorfosis. El Gobierno español, por ejemplo, ha concebido ya las ayudas como una medicina contra viejos demonios; que los fondos COVID serán capaces de mejorar problemas tan críticos como la productividad o la dualidad del mercado laboral, enfilando al fin el camino hacia la transición energética con el menor número posible de bajas. Portugal, con muy buena nota en innovación, va a perseverar en el camino que ya había iniciado antes del COVID: presentarse como una localización amable para la industria, con menos burocracia y costes laborales, con una enorme ventana al arco atlántico y con parques industriales low cost, conectados al 5G y con salida directa a puertos o vías férreas. Las áreas empresariales recibirán así un buen pellizco del Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR) del Ejecutivo de António Costa; de momento, y como han trasladado los ministros de Planificación y Cohesión Territorial, Nelson de Souza y Ana Abrunhosa, respectivamente, están sobre la mesa 300 millones de euros.

“Dejo una invitación a todos los alcaldes para que empiecen a preparar sus proyectos ahora, y no perder esta extraordinaria oportunidad de hacer más competitivos sus territorios”, enfatizó la segunda. Abrunhosa ha ofrecido a los autarcas una “tarta” de 110 millones de euros, que deberán destinarse a la mejora de parques empresariales ya operativos, a fin de transformarlos en zonas receptoras de inversión neta, y de “nueva generación”. Estos fondos se licitarán a través de las comisiones regionales de desarrollo y coordinación (CCDR), con el objetivo de abordar la renovación de hasta 200 emplazamientos en todo el país. En la casilla de salida se ha situado ya Viana do Castelo, que siempre enarbola su proximidad a Vigo como factor de competitividad y atractivo. 

“Cerca de Vigo”

“Ya tenemos cinco áreas industriales y hemos anunciado la sexta, con 24 hectáreas, para dar respuesta no solo a las nuevas iniciativas de emprendedores de Viana do Castelo, sino también a la nueva inversión extranjera directa”, resumió su alcalde, José María Costa, en el mismo foro, como ha publicado el diario local Expresso. “Estamos cerca del gran polo económico e industrial de Vigo –continuó el regidor–, donde se encuentra la mayor fábrica de automoción de la Península Ibérica, PSA-Vigo”. Viana acaba de amarrar una inversión de 104,7 millones de la pastera Ds Smith Paper, con suculentos beneficios fiscales validados ya por el Consejo de Ministros luso. Aludec, BorgWarner o Eurostyle Systems son algunas de las firmas ya asentadas en esta localidad.

Pero hay más. Lisboa ha incluido una copiosa lista de infraestructuras a Bruselas, para que los fondos COVID financien también iniciativas como circuitos logísticos o conectividad a la red. También han incluido un embalse –la Comisión Europea ya ha cuestionado la idoneidad de incluir este proyecto dentro de las ayudas por la pandemia– y “mejoras en la accesibilidad” para los que en Portugal se denominan áreas de acolhimento empresarial. Son 190 millones de euros adicionales, con actuaciones en parques del norte como Santo Tirso o Felgueiras. Precisamente este municipio ha remitido a la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional del Norte de Portugal (CCDR-N) el informe ambiental aprobado para el área empresarial Alto das Barrancas, con 736.300 metros cuadrados de superficie total. Con una industria del calzado que equivale a cerca del 60% de su PIB, para Felgueiras “es imperioso dotarse de verdaderas áreas destinadas a acoger actividades económicas, planeadas y localizadas estratégicamente”.

No ha sido la única. Solo en el último mes se han presentado o validado otras cinco, también en el norte del país: Baiao, Monçao, Vila Nova de Cerveira, Oliveira de Azeméis y Bragança. Entre todos, suman la habilitación de millón y medio de metros cuadrados para la captación de nuevas industrias, o ampliación de las ya localizadas en sus territorios. De nuevo, con respaldo de fondos europeos, y con la proximidad a Vigo como gancho. De los 1,3 millones que gastará Vila Nova de Cerveira en su quinto parque empresarial, con capacidad para 12 empresas, 750.000 procederán de fondos Feder. “La ubicación entre el eje Porto-Vigo y los excelentes indicadores de negocio han despertado un gran interés por parte de los inversores”, valoró su alcalde, Fernando Nogueira. Todas las demás áreas industriales del municipio están llenas.

Recreación del Innovation District, para la “ciudad global” de Almada. FCT NOVA

Un polo inversor con vistas a Lisboa

Lo han bautizado como el Innovation District, pero también ha recibido calificativos como “ciudad global” o “la california de Europa”. Se trata de un gigantesco proyecto, con 800 millones de inversión público-privada, para levantar una nueva urbe frente a Lisboa, en el municipio de Almada. Un “lugar de vanguardia para la atracción de empresas, nacionales e internacionales”, y de 4.500 vecinos. Con la Universidad de Lisboa como ideóloga del proyecto, los promotores estiman que permitirá la creación de 17.000 puestos de trabajo en diez años. “Esto no es un parque empresarial en absoluto, es un lugar donde todo se encuentra en un mismo distrito”, defendió el director general de Southshore Investments, Marcellino Hoensbroech. El Innovation District parte de una concepción de ciudad para vivir, trabajar y jugar, todo en una única área de 400 hectáreas. De éstas, 110 se destinarán a espacios verdes.

“La inversión extranjera es un negocio muy competitivo. Lisboa compite hoy directamente con Bucarest, Varsovia, Barcelona o Madrid, e incluso con Holanda y Bélgica, según sea el caso”, apostilló el secretario de Estado de Internacionalización, Brilhante Dias. “Y esta competencia se desarrolla en espacios de capacitación, donde el inversor no se fija solo en las condiciones salariales o la capacitación del personal, sino el espacio donde vivirán tanto el empleado expatriado como los demás trabajadores”.

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