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La “ruina” gallega del eterno conflicto del Sáhara

La crisis en el territorio atrapa de nuevo a la flota pesquera. Los armadores urgen poder descargar en el puerto del Sáhara Occidental de Dakhla

Pesqueros fondeados, ayer frente a Nouadhibou

Pesqueros fondeados, ayer frente a Nouadhibou Cedida

Llevan una semana atrapados en medio del desierto. Al fondo, el paso de Guerguerat; tras de sí, una marea echada a perder en aguas de Mauritania. Son decenas los camiones llenos de pescado y fruta, mercancía consumida en medio de un conflicto sin final. Activistas saharauis han bloqueado la única vía por carretera hacia Marruecos para denunciar la “indolencia” de la Minurso (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental) a los “atropellos” de las autoridades marroquíes, y la falta de avances a un referéndum de autodeterminación que se le había garantizado. “Entre pescado y frutas debe haber unos 200 camiones parados solo en la parte mauritana”, explica el patrón del Fuente de Macenlle, Julio Riobó. “Hay barcos fondeados porque no hay camiones para descargar. Con el calor que hace, como esté cinco días parado ya no pasa el certificado sanitario en Algeciras”, lamenta. No se espera un desbloqueo de la situación al menos hasta el jueves, cuando hay prevista una reunión con los activistas del Frente Polisario. “Quieren tener su frontera y cobrar, y lo entendemos perfectamente porque son sus tierras”. Para la flota, colateralmente, es “una ruina”.

  • Una flota con la arena al cuello

    Los buques dejan Mauritania para evitar que el pescado se pudra en el desierto por los cierres en la frontera entre ambos

El conflicto afecta a buques fresqueros, que faenan merluza o palometa en aguas mauritanas y descargan en el puerto de Nouadhibou. Virgen de Consolación, Carmen e Pilar, Isla de Santa, Playa do Vilar o Puerto de Figueras engordan la extensa nómina de pesqueros de capital gallego afectados, indicaron a FARO fuentes del sector. Al menos media docena de pesqueros de capital portugués están en la misma situación. El 19 de octubre fue el último día sin problemas de tránsito hacia España. El sector urge habilitar el puerto del Sáhara Occidental de Dakhla de forma extraordinaria para esquivar el conflicto saharaui, el problema –apuntan las mismas fuentes– es la falta de “claridad” acerca de los protocolos anti-Covid de esta dársena. “Eso no está claro, no nos dicen las cosas con garantías y nadie se quiere arriesgar. Igual llegas a Dakhla y tienes que estar tres días para poder descargar”, apostillan. “Tampoco puedes poner un barco a navegar 24 horas, y que llegues y te tengan a la espera o no te dejen entrar”.

Los bloqueos en la carretera fueron una constante durante el año pasado, cuando la flota reclamó medidas extraordinarias a la Comisión Europea y la habilitación del puerto marroquí. La pandemia, con las enormes dificultades para realizar los relevos de la tripulación, volvió a complicar las cosas. Mauritania es uno de los principales caladeros africanos para el mercado español, que importa cada año cerca de 40.000 toneladas de pescado.

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Barcos gallegos retenidos en Mauritania

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