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Faro de Vigo

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Diversificación del negocio

Grupo Alvariño se estrena en el ladrillo con la inversión de cuatro millones en un súper

Amplía capital en cinco millones de euros, hasta un total desembolsado de 33 - Ahonda en el sector de la energía con 50 plantas fotovoltaicas - El área comercial, para Pontevedra

El presidente del grupo, José Manuel Fernández Alvariño. // José Lores

Grupo Alvariño, sociedad a través de la cual canaliza las inversiones el empresario vigués José Manuel Fernández Alvariño, ampliará capital en cinco millones de euros para la diversificación del negocio, más centrado a día de hoy en el sector energético y automotriz. El grueso de la inversión, de unos cuatro millones, lo destinará a la construcción de un supermercado en Pontevedra, que será posteriormente arrendado a largo plazo a una de las principales cadenas de distribución en Galicia. El nombre de la misma no ha trascendido, según fuentes próximas a la compañía, al estar pendiente la firma definitiva del contrato. Con el resto de capital que capte en la operación Grupo Alvariño elevará su apuesta por la energía fotovoltaica con la instalación de 50 plantas "para el autoconsumo de los sectores industrial y comercial de Galicia".

A día de hoy la sociedad (Galvin), de la que Alvariño es administrador único, tiene un capital suscrito y desembolsado de 27,9 millones de euros, con lo que tras la ampliación alcanzará un volumen de 33. De la compañía penden más de una decena de firmas dedicadas a la energía, la venta y alquiler de coches, los seguros o servicios informáticos. El modelo rentista es una estrategia que guía la gestión patrimonial de empresarios y grandes fortunas, desde Amancio Ortega (Pontegadea Inversiones), su hija Sandra (Rosp Corunna) o los partícipes de las ya consolidadas socimis (Sociedad Cotizada Anónima de Inversión en el Mercado Inmobiliario, o real estate investment trust en inglés). Las ventajas fiscales de las socimis (tributación del 0% sobre beneficios en impuesto de Sociedades con un volumen mínimo de activos del 5%) y el modelo de gestión rentista de numerosos empresarios en Galicia propiciarán el lanzamiento de varias firmas similares en la comunidad, tanto en Vigo como en A Coruña. El área comercial que construirá Alvariño estará en la ciudad de Pontevedra.

Pero, al margen de esta ramificación inmobiliaria, Grupo Alvariño ahonda en uno de los sectores que más conoce: el energético. El medio centenar de plantas fotovoltaicas tendrán una potencia instalada de entre 0,5 y 2 megavatios, de acuerdo a la información del grupo, que destaca que su filial Voltfer es "uno de los pilares" de la compañía. En 2015 cerró el ejercicio en positivo, pero con un considerable descenso del volumen de negocio, como consta en el Registro Mercantil. "El grupo empresarial apuesta una vez más por el desarrollo sostenible produciendo energía eficiente destinado al tejido productivo de la comunidad. Se trata de plantas fotovoltaicas instaladas al amparo de la normativa europea", añaden las mismas fuentes. Grupo Alvariño sufragará su instalación para vender después los servicios a otras empresas.

Instalaciones Fotovoltaicas Voltfer, con un capital social de 103.000 euros, incorporó en 2014 a los dos hijos varones del empresario vigués, David e Israel, que desde entonces figuran como apoderados en la misma y consolidan así la continuidad de la saga familiar, que arrancó con el patriarca Salvador Fernández Troncoso (el Avi, para sus nietos, que falleció en mayo de 2014). Alfer Auto Rent, Ferwagen, Intermediación Vehículos Alta Gama Carfer, Vía Comercial Automóviles son algunas de las sociedades dependientes de la compañía cabecera, que también controla Troncalva, Serinfer Servicios Informáticos, Riescontrol Correduría de Seguros o Lubricantes Fergalicia.

José Manuel Fernández Alvariño dejó la presidencia de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) hace algo más de un año tras haber sido incapaz de validar sus cuentas y los presupuestos por la férrea oposición de las patronales de A Coruña y Lugo, aunque continúa en la junta directiva de la patronal. Fue predecesor de Luis Novoa en la confederación empresarial de Pontevedra, ahora en manos de uno de sus mayores aliados, Jorge Cebreiros. El presidente de la Cámara de Vigo, Pontevedra y Vilagarcía, José García Costas, lo escogió para presidir la Corte de Arbitraje del organismo, cargo que ostenta a día de hoy.

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