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Álvaro Urquijo | Líder de Los Secretos

“La música no es algo de lo que uno se retira, te retira el público al dejar de escucharte”

La emblemática banda madrileña ofrece un concierto esta noche dentro del ciclo ‘Solpores no Lagoeiro‘

Álvaro Urquijo junto a los integrantes de Los Secretos. // MARTA PICH

Todo el mundo tiene secretos, hecho intrínseco al ser humano, pero hoy A Estrada los tendrá con mayúscula. Los Secretos llegan a Solpores no Lagoeiro como uno de los grupos referentes de las últimas décadas en España, con rotundos éxitos y un estilo marcado bajo el liderazgo de Álvaro Urquijo. La banda, en sus 40 años de historia, se supo reinventar y adaptar a las circunstancias, llegando en plena forma a A Estrada para tocar algunos de sus temas más míticos como Pero a tu lado o Déjame, himnos de más de una generación.

–¿Cómo se encuentra uno después de más de 40 años sobre la carretera?

–Por el momento, toco madera, estamos estupendos todos, no solamente de salud sino musicalmente. La experiencia es importante para mantener la juventud, aunque llevamos mucha tralla y muchos conciertos, nos cuidamos mucho. Yo ya no fumo, no como según qué cosas, duermo las horas que tengo que dormir… No cometo excesos de ningún tipo, todo para ofrecer un concierto como Dios manda. La marca Secretos conlleva ciertos estándares de calidad para el público y no podemos bajar de esos niveles.

–En julio ya tuvieron varias fechas en Galicia. ¿Tenía ganas de volver?

–Galicia es una segunda casa y no lo digo por estar hablando contigo. Se nos trata genial, se nos quiere muchísimo, llenamos siempre… Adoramos su gastronomía y aunque parezca que no su tiempo también, actuar en Galicia y para los gallegos es maravilloso.

–Será la primera vez que toquen en A Estrada. ¿Nunca se cansa uno de descubrir nuevos lugares y escenarios?

–Precisamente lo bonito son las cosas que cambian tu rutina, hace poco estuvimos en el Sonarama y triunfamos pese a que nunca habíamos participado como grupo añejo en un festival de gente joven. Todo lo que sea algo nuevo y un reto distinto nos encanta.

–¿A estas alturas de su carrera prefiere conciertos multitudinarios en grandes plazas o actuaciones más íntimas?

–Todo tiene su gracia, no te voy a negar que en un gran evento multitudinario la gente está más participativa y crea sensaciones muy agradables. Pero, cuando tocas en un sitio pequeño, para poca gente y selecta también nos encanta. Si tuviera que elegir, me quedaría por sitios más pequeños y acogedores, donde el público está más cómodo. Preferiría hacer cuatro salas pequeñas a una sala cuatro veces más grande.

–Ustedes formaron parte de una nueva ola en unos momentos clave de la historia de España, los años 80 y 90 fueron únicos musicalmente. ¿Cómo serían Los Secretos si hubiesen empezado 20 o 30 años después?

–No lo sé a ciencia cierta. Hoy en día es todos distinto, el otro día mi hija fue a un concierto de Harry Styles y yo le comenté que su último disco no me había gustado mucho y que si Harry no fuese tan famoso su álbum no hubiese tenido la repercusión que tuvo. Ella me reconoció que tengo razón. Entonces tu pasado también marca tu futuro. En el presente hay mucha tendencia, mucha moda, mucha visualización, mucho compartir en redes… Pero yo creo que faltan canciones buenas, lo que perdura en el tiempo y hace que un grupo salga a flote son los buenos temas. Pero, en definitiva, si hubiéramos nacido 20 o 30 años más tarde con nuestras canciones hubiéramos triunfado igual.

–Después de tantos años, sus canciones se escuchan tanto o más que cuando fueron compuestas. ¿Considera que su música trasciende a las generaciones?

–Si, porque nosotros nos hemos educado musicalmente desde muy jóvenes, escuchando muchos estilos, conseguimos conformar el nuestro en base al buen gusto y de un criterio muy exigente. Mi hermano Enrique hacía grandes canciones que el grupo se preocupaba de hacer con buena factura y han envejecido genial. Hay gente de 5, 7, 10 o 25 años escucha Pero a tu lado, Déjame o Volver a ser un niño y le gustan igual. Yo creo que cuando empecé a escuchar música los Beatles ya se habían separado hace años y me bebía sus discos como si fuesen agua… A las canciones quien le ha puesto fecha y generación no hemos sido los músicos, ha sido la industria, concretamente la industria discográfica.

–Parte del éxito del grupo pasa por sus letras. ¿La desgracia o el dolor ayudan más que el amor a que la gente se sienta identificada?

–El amor es a veces también sufrimiento. La falta del amor y el amor no correspondido son universales y son válidas en todo el mundo, esas historias son las que conforman la humanidad. Desde las primeras personas que estuvieron de pie ya fabricaban instrumentos y practicaban distintas artes, algo que nos diferencia de otros animales. La inteligencia y la humanidad nos trajo la música y las artes. La capacidad por valorar ese sentimiento viene de las cosas que nos hacen comunes; el amor, la tristeza o la nostalgia, la alegría y la felicidad… son constantes que han estado en todo el mundo, nadie es 100% feliz, nadie es 100% triste… y la música sirve muchas veces de medicina para el alma. Nosotros hemos hecho bien nuestro trabajo y nuestras letras, por eso llegamos a la gente.

“Si Mick Jagger sigue a los 80 años, qué voy a hacer yo”

–¿Cómo es el cambio de la época de los discos a las plataformas?

–La música ha evolucionado a la par que de la tecnología. Las plataformas de escucha son el futuro, pero antes tenías que hacer una selección porque solo podías comprar unos discos concretos, tenías que tener cierta cultura musical y sabía de música. El hecho de hacer tan fácil el acceso a música, hace que la cabeza del que lo oye sea menos exigente porque se lo dan todo masticado.

–¿Los músicos hoy en día lo tienen más fácil?

–La música se curtía hasta más no poder, ahora con ciertos aparatos puedes hacer un disco que suene bien sin haber cantado en tu vida. Una herramienta de trabajo que es maravillosa para algunos profesionales, no puede ser la única para otros. Yo mi opinión me la reservo, pero el mérito de los músicos de los 70 no es comparable a los de ahora.

–¿Tiene en vista un horizonte en el que se acaban la música y los conciertos?

–Siempre se lo he dicho a mis amigos y a mi mujer, yo no cobro por tocar, yo cobro por estar fuera de casa 200 días al año y lejos de mi familia. Yo no creo que pudiera retirarme tampoco con el dinero que tengo ahora mismo, cualquier músico de mi categoría te dirá lo mismo, desde Manolo García hasta Loquillo. Es muy difícil retirarte de la música hoy en día a no ser que seas un top global. Si los grandes músicos como Mick Jagger con casi 80 años siguen haciendo giras que voy a hacer yo. La música no es algo de lo que uno se retira, te retira el público. Mientras sigas llenando estadios, teatros… aforos que se ajusten a tus necesidades y puedas dar trabajo a un montón de gente. ¿Por qué retirarse? Uno se retira de la construcción, porque le duele la espalda, o de un bufete de abogados, porque no le hacen caso, pero no de la música.

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