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Portodemouros, en un estudio sobre las causas de las cianobacterias

La iniciativa de la Xunta permitirá aplicar medidas para compatibilizar actividades agroforestales con el uso del agua

Microcistina en Portodemouros, a comienzos de esta semana.

Augas de Galicia trabaja en las conclusiones de un estudio de detalle sobre distintos embalses de la comunidad para determinar los factores responsables de impactos en sus masas de agua. Uno de estos impactos es la microcistina, que se produce por la floración de algas microscópicas, las cianobacterias, que pueden llegar a comprometer la potabilidad del agua.

La microcistina, de un reconocible tono verdoso, está presente en el pantano de Portodemouros desde hace semanas debido a la luz solar y la falta de lluvias. No es la primera vez, y por eso esta presa forma parte del estudio, junto a los embalses de Barrié de la Maza; Cecebre; Forcadas; Beche; Ribeira; Eume; Santa Uxía; Fervenza; Sistema Vilagudín; San Cosmade y Eiras. Con este y otros estudios se quieren poner en marcha medidas con las que revertir los resultados de calidad desfavorable del agua que están registrando algunos pantanos en los últimos tiempos.

En Portodemouros, el marcado de toxina de cianobacterias estaba por debajo del límite de cuantificación en las muestras de la primera semana de enero. Estas muestras se tomaron en la zona del embarcadero del ferry, en la cola del pantano (en Ponte Bemil) y en el área recreativa de Brocos (Agolada). Y aunque los valores estaban dentro del margen aceptable, en una visita de seguimiento semanal la guardia fluvial de Augas de Galicia detectó espumas y natas de cianobacterias en algunas zonas donde podía existir contacto directo con las personas. Por eso, según apunta la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade, se aconsejó mantener la suspensión de la navegación en el pantano, que afecta de forma directa a la actividad del Club Náutico Agolada.

Pista de esquí

Esta entidad está montando desde hace semanas una pista de esquí náutico, cuya apertura dependerá de los resultados que vayan dando las analíticas. Desde el club, indican que los practicantes de este deporte apenas tendrían contacto directo con el agua, al ir equipados con un traje específico. En otros embalses de la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa, como el de Caldas de Reis sobre el Umia, se empleó cáscara de eucalipto para frenar las cianobacterias ya desde el año 2011.

El mencionado estudio permitirá saber qué actividades son las que propician la aparición de estas toxinas sobre las aguas embalsadas. Por eso se analizarán los trabajos que suelen realizarse en las orillas de los embalses, sobre todo de carácter agrario y forestal, para ver cómo pueden compatibilizarse con el uso del agua embalsada. En concreto, se podrán reducir los procesos de eutrofización (cuando se da una presencia muy alta de nutrientes en un ecosistema) o los procesos de cianobacterias.

El cangrejo americano

Sobre el uso de cangrejo americano como controlador de las cianobacterias, hay que aclarar que no se come la microcistina, sino que se alimenta de lo mismo que ésta: las plantas macrófitas que, a su vez, se nutren del fósforo y el nitrógeno del agua. Por eso es difícil que coexistan esta especie, que además es invasora, y la microcistina. De hecho, en varias ocasiones la Xunta ha permitido la pesca del cangrejo americano en los embalses de Os Peares, Belesar o en distintos tramos de afluentes del Miño. También abrió la pesca de la perca negra y de la carpa, invasoras, en aguas de Portodemouros. Estas medidas permiten controlar la densidad de estas especies foráneas e incluso avanzar en su erradicación.

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