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“Si perteneces al mundo del arte es importante tener algo personal y nuevo que aportar”

“El clarinete no es de los instrumentos más difíciles, pero el primer contacto puede serlo, así que debemos ofrecer más posibilidades”

Lorenzo Coppola, ayer, durante la conferencia y exposición de clarinetes históricos.   | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Lorenzo Coppola, ayer, durante la conferencia y exposición de clarinetes históricos. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

El clarinetista italiano Lorenzo Coppola visita Lalín para participar en el festival de clarinetes que acoge estos días el municipio. Originario de Roma, Coppola es un importante experto en clarinetes históricos que ejerce como profesor en la Escola Superior de música de Catalunya.

–¿En qué momento se planteó estudiar clarinete histórico?

–Yo empecé con el clarinete moderno y como tocaba ante una sala con instrumentos históricos del siglo XVII y XVIII, me entró curiosidad. Empecé a investigar un poco sobre la historia del clarinete y qué tipos de clarinete se tocaban antes, fue así como empecé. Luego me fui a La Haya, en Holanda, a estudiar clarinete histórico y año a año me iba comprando los distintos clarinetes que se necesitan para tocar la variedad de repertorios que existen en función de los países, compositores, épocas, estilos... Al final acabas tocando muchos clarinetes.

–¿Qué hay de especial en este tipo de clarinetes?

–Puede resultar muy instructivo ver lo que nuestros antepasados tocaban, el tipo de sonidos que producían, los límites y las posibilidades de estos instrumentos históricos... Tienen algo muy peculiar, un sonido que se acerca mucho al color de la voz humana. Los compositores conocían el sonido que producían estos clarinetes y componían teniéndolos presentes, influía en su manera de componer. Resulta interesante ver lo que podemos extraer de esta reflexión, observar lo que pasaba en los siglos XVIII y XIX y analizar si podemos sacar alguna herramienta o información interesante para ampliar nuestro punto de vista actual como clarinetistas.

–¿Hay mucha gente que se dedique a estudiar la evolución e historia de los clarinetes?

–Cuando yo empecé, hace 30 años, éramos tres por toda Europa. Luego se generó un interés por las música antigua, por tocar repertorios de los siglos pasados con instrumentos de la época. Se llevaron a cabo trabajos de investigación para sacar toda la información posible sobre cómo tocaban nuestros antepasados y se ha difundido mucho. Muchos músicos han encontrado este camino, muy interesante e inspirador. A partir de entonces, se han multiplicado los conservatorios que ofrecen clases de instrumento histórico y, sobre todo, los grupos de música antigua, que tocan repertorios medievales, renacentistas, barrocos, clásicos, románticos o de principios del siglo XX con instrumentos históricos.

–¿Este tipo de conocimientos contribuyen a la formación de los alumnos?

–Sin duda. Si tu eres un artista, cuanto más sepas sobre el mundo del arte mejor. Todo contribuye a formar tu personalidad artística. Seguro que para un clarinetista conocer y acercase a un mundo olvidado y desconocido hoy en día puede ser muy útil, ya que corremos el riesgo de tocar parecido. Cualquiera información que nos ayude a desarrollar un punto de vista más personal y a matizar el mensaje artístico que queramos mostrar al público es necesaria. Que cada orquesta y artista tenga su personalidad y su sonido, aunque la corriente principal está yendo en dirección contraria. Resulta difícil conocer los matices de sonido entre una orquesta y otra. Tenemos una referencia y tendemos a acercarnos a un ideal de sonido internacional, perdiendo así personalidad individual. Si perteneces al mundo del arte es importante tener algo personal y nuevo que aportar, no algo que ya se haya dicho.

–La comunicación entre el músico y el público es una cuestión clave para usted...

–Si. He dedicado los últimos 30 años de mi vida a desarrollar esas herramientas de comunicación con el público. El lenguaje musical puede ser muy difícil de comprender para alguien que no pertenece a esta profesión, por lo que tenemos el deber moral de compartir una parte de información para facilitarle al público la comprensión del mensaje musical que queremos conceder. En muchas ocasiones, el público no sabe qué quiere decir una pieza, su significado original, el mensaje que expresa y su evolución... Es importante acercarnos a la audiencia para que pueda buscarnos de una manera más madura y consciente.

Hemos creado un vacío muy grande entre el escenario y el público y eso no es correcto. Históricamente, la audiencia estaba conformada por gente culta; se reunían intelectuales en casas de nobles para tocar, intercambiar ideas... Había mucha proximidad e intercambio. Con las salas actuales existe una gran distancia, el artista sube al escenario, toca y se va. Igual ha estado mucho tiempo preparando las piezas y le ha costado entenderlas. ¿Cómo podemos pretender entonces que el público las escuche y capte sus principales emociones? Tenemos que dedicar una parte de nuestro tiempo a comunicarnos con el público.

–Se suele decir que el clarinete es un instrumento relativamente fácil de tocar, ¿es así?

–Dentro de los instrumentos de viento, el clarinete es relativamente fácil. Hay matices. No es de los más difíciles, pero hasta con él un niño se puede desanimar. Depende mucho de la embocadura, de la boca, los dientes, los pulmones... El primer contacto puede ser muy difícil. Le ofrecemos a los niños solo un tipo de contacto y deberíamos matizar más. Hoy en día existe la posibilidad de proponerles instrumentos de diferentes características para que ellos mismos encuentren el medio más fácil para romper el hielo y para no desanimarse los primeros meses.

–¿Cómo valora el festival de clarinetes que se está celebrando estos días en Lalín?

–He llegado hace unos días, pero he visto que los alumnos están motivados y que tocan muy bien. Me ha hecho mucha ilusión ver la apertura mental y el entusiasmo de los jóvenes y la organización es impecable. El cariño y la espontaneidad ayudan a hacerlo todo más fácil y al final la música es para divertirse.

Continúan las conferencias y conciertos del festival

En su quinta jornada, el Xacobeo Clarinet Fest Lalín 2021 seguirá abriendo la mañana con una exposición ofrecida por diferentes marcas y acompañada por una presentación de boquillas de la mano de Trigos. A las 13.00 horas, el conservatorio acogerá una conferencia de Lorenzo Coppola. Si bien ayer mostraba su colección personal de clarinetes históricos, el italiano ofrecerá en esta ocasión una sesión que versará sobre el estilo clásico desde el punto de vista histórico. Coppola se centrará en lo que se conoce de la actitud de los músicos del siglo XVIII y la expresión del carácter y de los sentimientos a través del gesto musical teatral.

Ya por la tarde, tendrá lugar otro seminario ofrecido por Josep Sancho, titulado “La familia del clarinete moderno”. En él, se pondrán ejemplos de los momentos musicales más inolvidables de la familia de los clarinetes, se podrán ver prácticamente todos ellos y escuchar los fragmentos más significativos en directo. Finalmente, el concierto previsto para las 19:30 horas en el Concello se celebrará a las 21:00 horas en esa misma ubicación. La actuación estará protagonizada por el cuarteto de cuerdas “Rosalía” acompañado por Lorenzo Cappola y Massimo Mazzone. En cuanto al cuarteto en sí, estará conformado por Elina Viksne y Kiyoko Ohashi al violín, Timur Sadykov a la viola y Barbara Switalska al violonchelo. Interpretarán dos piezas compuestas por H. Bärman y C.M. Weber. De este modo, el concierto de la Brass Orchesta dirigido por David Fiuza, que tenía previsto efectuarse a esa misma hora en la Praza da Igrexa, queda suspendido.

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