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Gran Hermano en los montes de Dozón

Vista de uno de los montes de Dozón.// Bernabé/Javier Lalín

Vista de uno de los montes de Dozón.// Bernabé/Javier Lalín

Desde esta semana, varios montes del municipio de Dozón disponen de 20 cámaras, colocadas de forma estratégica en zonas habituales de paso del jabalí. La instalación de estos sistemas obedece al Plan Nacional de Vigilancia Sanitaria en Fauna Silvestre, un programa anual que pone en marcha el Ministerio de Agricultura y con el que pretende conocer la situación sanitaria de la fauna salvaje para, así, prevenir la diseminación de enfermedades entre animales silvestres y domésticos, ya que en último término esto también afectaría a la salud pública.

El único concello de la provincia

El programa divide el territorio estatal en seis áreas, de modo que la comunidad gallega aparece en el área atlántica. Dozón es el único municipio de la provincia que participa en el plan, según indica el presidente del Tecor, José Rodríguez. Al ministerio le interesa sobre todo estudiar animales muertos o moribundos fuera de épocas de caza y lejos de las carreteras, ya que es muy probable que estos animales padezcan una enfermedad o estén intoxicados. En toda la provincia se recogerán este año cinco muestras de carnívoros, 10 de roedores, 50 de jabalí y 10 de corzo.

Colocación de una cámara en un monte del municipio.

En la fauna silvestre se contabilizan hasta 18 especies de carnívoros. El jabalí, como vemos por los datos que se precisan a nivel provincial, es el que más importa en este estudio, dado que comparte con el cerdo doméstico todas las enfermedades infecciosas y parasitarias, además de ser el principal reservorio de tuberculosis bovina en España.

Las cámaras recién instaladas permitirán disponer de una cifra aproximada de la población de jabalí en el municipio, o al menos de los animales que transitan por él. Rodríguez indica que ahora mismo, las hembras están en plena época de cría, por lo que apenas hay desplazamientos. De hecho, las piaras suelen localizarse en zonas cercanas a cultivos de maíz.

Ciervo y gamo

El proyecto de Agricultura permitirá estudiar además la salud de otras especies salvajes, como los cérvidos. El ciervo y el gamo, más que el corzo, pueden tener importancia en la epidemiología de la tuberculosis bovina. Esta iniciativa indica que la fauna silvestre suele ser la fuente del 70% de las enfermedades emergentes y, al margen de las consecuencias en la ganadería y la salud pública, también pueden comprometer la producción cinegética y afecta a la propia conservación de dicha fauna. Basta tener en cuenta la hemorragia vírica que suele provocar mortandades elevadas en las poblaciones de conejo o la alerta que disparó en 2019 la presencia de peste porcina africana en Bélgica.

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