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Caballos con copyright dezano

Kira Schäder y Fernando Rodríguez, ayer, junto a ejemplares equinos en la finca familiar de Oleiros. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Hace más o menos tres semanas que volvieron de una larga estancia cerca de Oxford donde ambos se dedicaban a su gran pasión: los caballos. El lalinense Fernando Rodríguez Segade, al que todos en Lalín conocen como “Palitos”, y su esposa, la alemana Kira Schäder, inician ahora una nueva etapa junto a sus dos hijos en la tierra de él, donde su objetivo es levantar un centro de doma y cría de caballos. Fernando es un consumado jinete preparador, mientras que a Kira lo que le gusta es la docencia equina a los más pequeños. Fernando “Palitos” explica que “ahora estamos todavía en período de adaptación para ver cómo va esto. Yo tenía mucha morriña de Galicia y la idea es montar una cosa seria en plan doma, criadero y todo esto, aunque en este momento estoy más enfocado en echarle una mano a mi padre en la empresa”. Mientras se asientan en la comarca dezana, el matrimonio no deja de planear su futuro siempre con la hípica y la equitación como denominadores comunes. “Lo de los caballos es mi vida. Tengo la suerte de considerarlo no como un trabajo, sino como una afición. El objetivo es poder montar aquí algún día un centro privado. Me gustaría a finales de este año poder tener algo listo para ponerlo en marcha. De hecho, ya estoy mirando fincas porque tengo mis propias ideas después de tanto tiempo andando por fuera.”, añade el jinete preparador de Lalín.

Fernando y Kira esperan poder llevar a cabo un proyecto al que, sobre todo él, lleva un tiempo dándole vueltas. “La idea es producir caballos y venderlos al extranjero aprovechando mis contactos en otros países. Sería producir caballos desde jóvenes hasta la edad que tú consideres que ya son vendibles. Sería algo parecido a criar atletas para un amplio mercado donde hay gente que busca todo tipo de caballos. Me gustaría poder contar con un centro para prepararlos en condiciones y ya está”, añade él. Tras su prolongada estancia en el Reino Unido, el matrimonio está decidido a asentarse en la tierra de Fernando, que señala que “a mi mujer le gusta más lo de dar clases porque tiene más paciencia, como buena alemana que es. Yo soy un gallego de pura cepa y no tengo tanta”, bromea con ello.

El matrimonio Rodríguez-Schäder y sus hijos no viajaron solos a Deza. Fernando indica que “nos trajimos seis caballos desde Inglaterra, que llegaron directamente a la finca después de hacer una serie de paradas programadas. Tienen una hoja de ruta, paran en Le Mans y con la coña del Brexit hay que pagar una serie de aranceles, que si lo hubiera hecho antes no sería tanto dinero. Precisamente, nos vinimos por el Brexit. Mientras no lleguen a un acuerdo ahora no compensa hacerlo allá porque pagas una fortuna”.

Entre los ejemplares que en estos momentos se encuentran en la finca de Oleiros, en Silleda, destacan algunos de un gran valor. “Palitos” apela a un dicho de su propio padre para contestar a la pregunta de si sus caballos son caros o no. “Mi padre dice que los caballos valen lo que paguen por ellos. Pero sí que tengo buenos ejemplares, como un hijo de Totilas, que fue un caballo récord en doma. También una hija de De Niro y, obviamente, caballos alemanes de la línea Oldemburgo que me gustan mucho, y tres Pura Raza Española que fueron criados por mi padre”, afirma.

Por lo que respecta a la posible ubicación del futuro centro ecuestre de Fernando y Kira, él reconoce haber empezado ya a buscar posibles candidatos tanto en la cabecera comarcal como en Trasdeza: “Estoy mirando entre Lalín y Silleda. Mi madre es de Cortegada y mi padre es de Lalín, y yo le tengo apego a los dos lugares. Me gustan la zona de Escuadro y, también, la de Donramiro, donde hay unas fincas que son súper planas e ideales para esto. Necesitas metros cuadrados porque tienes que hacer, poco a poco, una pista interior, otra exterior, las cuadras y la accesibilidad también es importante. La verdad es que es una inversión pero hay que ir como digo poco a poco porque tampoco quiero acabar con todos los ahorros”.

Por su parte, Kira Schäder vive ahora a caballo –nunca mejor dicho– entre su nuevo domicilio dezano y su reciente trabajo de monitora en Mouriscade. La joven alemana subraya que “ambos nos dedicamos a esto desde hace tiempo. Hay un montón de trabajo todavía por hacer pero esperamos por fin iniciar el nuevo proyecto del centro”. La monitora germana valora el gran número de aficionados a los caballos que se ha encontrado en Galicia después de su paso por Ibiza: “

Clases en el “Juan Oliveira” de Mouriscade

En esta zona hay bastante afición y, en general, en Galicia han subido mucho, sobre en cuanto a los aficionados a la doma se refiere”.

Kira Schäder es desde el pasado domingo la nueva monitora del Club Hípico “Juan Oliveira” de Mouriscade. La germana se dedica a dar clases a los más jóvenes de la entidad ecuestre. “Creo que por ahora tenemos a 44 alumnos apuntados pero se están anotando más, la verdad. Me han dicho que desde el domingo tenemos a cinco o seis nuevos y esperemos que sigan viniendo”, manifiesta. La esposa de Fernando Rodríguez desvela que en Mouriscade “me han recibido muy bien. Me llamaron por teléfono a los pocos días de llegar porque fue una coincidencia que el chico que estaba aquí antes estaba a punto de marcharse. Me preguntaron si quería hacer un clinic el 1 de mayo y fue cuando se marchó el chico. Me lo ofrecieron y como siempre me ha gustado dar clases y allá trabajé mucho con niños, perfecto”. Kira concluye diciendo que “llevo 13 años viniendo a esta parte de Galicia, entonces se puede decir que la conozco bien. Pero tengo que decir también que me gusta mucho la comida, la gente y todo lo de aquí, la verdad. Yo soy de cerca de Düsseldorf, de un pueblo que se llama Moers. También tengo que decir que, aunque mis padres son de ahí, yo me crié en Ibiza. La verdad es que pasé más tiempo en la isla que en Alemania”.

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