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La pareja de baile que nació del confinamiento

El primer cierre de 2020 unió al bailarín forcaricense Raúl García y a la italiana Matilde Modesti durante tres meses en Soutelo

La pareja de baile italo-forcaricense, durante uno de sus ensayos.

La pareja de baile italo-forcaricense, durante uno de sus ensayos.

Los caminos del forcaricense Raúl García Canabal y de la italiana Matilde Modesti se cruzaron hace ahora un año. Tras tiempo bailando junto a la madrileña Ornella Riva, el bailarín del club Sondodance decidió buscar una nueva pareja. En esta ocasión sin embargo esa selección recayó en dos de sus entrenadores, los italianos Alina Nowak y Edgard Marcos, que decidieron juntarlo con la joven y prometedora bailarina nacida en la localidad Toscana de Livorno. Tras una prueba positiva en Italia, Modesti tomó un vuelo en dirección a Soutelo de Montes en la que estaba llamada a ser una primera toma de contacto con su nueva pareja y el inicio de una larga relación en la que deberían superar el complicado escollo de la distancia. Lo que Raúl García y Matilde Modesti no imaginaron es que solo unos días después de su llegada, las fronteras de España e Italia se cerrarían por culpa del COVID, dejando a la joven de 17 años lejos de su familia durante más de tres meses.

“Entrenábamos casi todos los días, salvo los domingos. Ese decidimos que era el día de descanso”, recuerda el bailarín de Soutelo de Montes sobre aquellos tres meses en lo que la italiana se vio obligada a quedarse en su casa. Este trabajo diario conjunto permitió a la pareja adquirir un rápido entendimiento, reduciendo notablemente los plazos para una pareja recién formada. “En esos meses nos dio tiempo a preparar toda la coreografía”, explica. Lo hicieron con la dirección desde la distancia de sus profesores desde Italia, y desde A Estrada con su profesor Juan Carlos Romero. “Somos una pareja de cuarentena”, bromea el forcaricense, que lamenta que los meses de su compañera en Galicia se limitasen a conocer Soutelo, Forcarei y alguna visita esporádica a A Estrada. “Ni siquiera la pudimos llevar a Santiago ni a la playa”.

Una vez levantado en confinamiento comenzó para ellos un trabajo diferente. Ahora es el forcaricense el que una vez cada una o dos semanas toma el avión para desplazarse a Milán o Roma y desde allí a la Toscana, donde se unen para poder ensayar juntos. El paso de los meses y especialmente las recientes aperturas han dado a la pareja nuevos objetivos, con la posibilidad de mostrar su trabajo sobre el escenario. “Echaba mucho de menos el poder competir. No poder lucir tu trabajo es algo que duele”, lamentó Raúl García.

Tras realizar varias competiciones menores, la pareja por fin pudo realizar hace solo unos días su primer torneo internacional, la Star Cup en Baricella (Italia), y lo hizo con un gran resultado. Era la primera competición de gran nivel después de un año sin poder bailar y además estaban estrenando categoría de edad, ya que pasaban de competir en Youth a hacerlo en Sub-21. Finalmente lograron un décimo puesto en la categoría de un total de 46 parejas, y el puesto 46 en el competición adulto de un total de 100 parejas. “Estamos muy contentos por el resultado en una categoría nueva y en una competición con un gran nivel. Estamos en una buena línea”, explicó el forcaricense a la hora de analizar su primera experiencia conjunta.

Raúl García y Matilde Modesti miran ahora al futuro con incertidumbre por culpa del COVID y las restricciones sanitarias pero confiando en que cada vez vayan apareciendo en el calendario nuevas competiciones. Por ahora, la única que figura y su primer gran objetivo llegará a finales de este mes, cuando se disputará el Campeonato de España. El forcaricense reconoce sin embargo que su objetivo es dejarse ver lo máximo posible a nivel internacional. “El Campeonato de España es siempre un objetivo pero queremos participar en torneos internacionales siempre que se pueda. Es la forma de mejorar nuestros resultados y también de introducirse y darse a conocer en ese mundo”, explicó el bailarín forcaricense.

Con 18 años recién cumplidos, Raúl García apuesta por dejar atrás un 2020 en el que vio truncados muchos sus objetivos, especialmente la participación en el campeonato Europeo.

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