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Las comarcas pierden 178 habitantes en un año, casi los mismos que gana Silleda

Es la menor caída en lo que va de siglo, gracias al tirón de Trasdeza en 174 | A Estrada cede 128 empadronados y Lalín, once | Forcarei registra el mayor descenso, con un 2%

Las comarcas pierden 178 habitantes en un año, casi los mismos que gana Silleda A.C

Silleda se convierte en la única excepción a la sangría demográfica que experimentan Deza y Tabeirós-Terra de Montes durante el año pasado, con 69.402 empadronados –35.626 mujeres (51,3%) y 33.776 hombres (48,6%)–. Entre las dos comarcas y todo el territorio de Cerdedo-Cotobade pierden 178 habitantes –154 féminas y 24 varones–, prácticamente los mismos que gana Trasdeza. Con todo, el arranque de 2020 es el menos malo en lo que va de siglo, pues hay que remontarse a 2009 para encontrar un descenso similar (183); el mejor año entre medias fue 2019, que empezó con 410 empadronados menos y 2013, el peor, con un descenso de 1.121 residentes, por los más de 800 en cada uno de los dos siguientes ejercicios.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) hizo públicos ayer las cifras oficiales de población a 1 de enero de 2020, que dejan 69.402 habitantes en la zona, 178 menos que un año antes, lo que supone un retroceso del 0,2%. El único territorio que se salva de los números rojos es el de Trasdeza, que ve incrementado su padrón en 174 personas (2%), un crecimiento que se distribuye muy equitativamente por sexos: Son 90 mujeres y 84 hombres más. Gracias al crecimiento de su principal núcleo urbano, que aglutina más de un tercio de su censo municipal, Silleda se acerca a los 9.000 habitantes, umbral que perdió desde 2014. El Concello viene desarrollando iniciativas para fomentar el empadronamiento en los últimos años.

Hugo Barreiro| Pinche en en la imagen para ampliar

El panorama que refleja la estadística es negativo en todos los demás municipios de la zona. A Estrada comenzaba el año que ahora termina con 20.351 vecinos, esto es, 128 menos de los que tenía solo un año antes. La distribución de la caída es mucho más acusada entre las mujeres, que bajan en 88, más del doble que los hombres, que lo hacen en 40. Aunque su descenso relativo equivale solo al 0,6%, lo cierto es que el municipio se aproxima, año tras año, a la temida barrera de los 20.000 habitantes, que determina, por ejemplo, los ingresos a percibir de otras administraciones.

Sobre el alambre de la primera categoría municipal camina Lalín desde hace años, lo que le llevó a activar campañas que le insuflaron algo más de 200 vecinos en los cuatro ejercicios anteriores. Un colchón que ahora vuelve a desincharse, aunque sea mínimamente, con la cesión de once residentes(0,05%). Curiosamente, solo merma el censo femenino, en 29 mujeres, mientras que hay 18 hombres más que en enero de 2019.

Pero las mayores caídas en términos relativos corresponden a Forcarei, que cede un 2,3% de su censo, Rodeiro (1,8%) y Agolada (1,7%). Salvo en Camba, que lo hace por igual, se da la circunstancia de que Forcarei y Agolada son los únicos en donde baja más el padrón masculino que el femenino. También lo hace en Dozón, con seis hombres menos, por tres mujeres, el siguiente en retroceso (0,8%), que queda con un margen de 73 empadronados para no bajar del millar. Vila de Cruces desciende en 38 (0,7%) y todas son mujeres. Cerdedo-Cotobade registra la menor caída (0,03%) e incluso gana población masculina.

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