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VANESA INSAURRALDE | Entrenadora personal

"Veo muchas veces que la gente no se toma la actividad física como un estilo de vida"

"La pandemia de Covid-19 abrió las puertas al deporte en general; nosotros no paramos en nuestro centro'"

Vanesa Insaurralde lleva viviendo en Lalín casi 17 años.

Vanesa Insaurralde lleva viviendo en Lalín casi 17 años.

Incansable e implicada con todo lo que hace. Así se podría definir a la entrenadora personal Vanesa Insaurralde Ramírez. El pasado mes de marzo su labor al frente del centro deportivo ETP fue premiada con el Maruja Gutiérrez dentro del apartado de mujeres en movimiento. La era Covid-19 le ha obligado a reinventarse tanto de forma online como en la modalidad presencial. Durante el confinamiento se mostró especialmente activa a través de las redes sociales para no perder de vista a sus alumnos procedentes de distintos lugares y mantener el contacto con todos ellos.

-¿Qué fue lo que la trajo hasta Lalín y no a otra parte del mundo desde su Buenos Aires natal?

-En realidad, mi padre era nativo de Pedroso, en Rodeiro, aunque se crió en Argentina. Yo soy hija única y al poco tiempo de regresar mis padres aquí a mi papá le diagnosticaron una enfermedad terminal que en seis meses acabó con él. Por entonces estaba terminando mis estudios y ya tenía la titulación de técnico en Turismo. No me lo pensé y me vine directamente para aquí en compañía del que ahora es mi marido. La idea era regresar a la Argentina cuando todo acabase con la sorpresa de que entretanto me quedé embarazada y fue cuando pensamos que el mejor lugar para criar a nuestro hijo era aquí. Además, nos enamoramos del sitio porque Lalín nos encantó. A mi me encanta Lalín, me parece un sitio súper tranquilo, cercano a todo y la gente es muy agradable en comparación con otros sitios en los que hemos estado. Así que, nos quedamos e hicimos nuestra vida como pudimos.

-¿De dónde le viene esa vinculación con el deporte y la práctica de ejercicio en general?

-Desde pequeña ya me gustaba mucho hacer ejercicio. Mi amor por el deporte surgió después del nacimiento de mi primer hijo. Eso que sales a correr y demás, y el que era presidente de la Escola de Atletismo Deza, David García, me invitó a formar parte del club. Me conoció porque mi primera carrera fue la de Lalín y salí mejor atleta local. Empiezas a echar una mano y al final terminas más involucrada de lo que crees porque a mi me encanta.

-Parece que no fue suficiente porque después llegó ETP, ¿no?

-Eso fue todo un proceso también. Yo siempre he hecho un poco de todo y nunca me he quedado quieta, la verdad. Lo digo porque también hice mis pinitos en la artesanía textil pero en ese período en el que no terminas de encontrar tu camino verdadero me fui formando poco a poco. Lo primer que hice fue atletismo y eso me llevó a otras disciplinas hasta la de entrenadora personal. Fui acumulando formaciones a medida que las iba practicando, obviamente. Un buen día desde la escuela de atletismo empecé a formar un pequeño grupito para entrenar. Como los veteranos siempre estábamos así, cada uno a lo suyo, y por experiencia propia esto de salir a correr y no entrenador con más gente o que no te gustan los gimnasios, simplemente, me inicié con ese grupo. Empecé con mi mejor amiga, con la que por entonces entrenábamos juntas en la escuela de atletismo, y esa amiga trajo a otra hasta completar un grupo de diez, quince personas.

-¿Cuándo decidió dar el paso a seguir por su cuenta en eso?

-Ya digo que poco a poco el grupo fue creciendo, de quince pasamos a veinte y de veinte a cuarenta los que nos juntábamos para entrenar en el Pontiñas, yo estaba en un trabajo que no me satisfacía mucho, la verdad, porque no era cara al público y estaba enterrada en una oficina. No era lo mío, vamos. Entonces, tomé la decisión de abrir ETP por mi cuenta y hasta hoy. Lo quise orientar sobre todo a la parte de coach porque yo lo que veo muchas veces es que la gente no se toma la actividad física como un estilo de vida. Yo por lo que lucho y lo que intento transmitir es eso: el estilo de vida saludable. Es algo que requiere una alimentación, de ejercicio y de una parte emocional importante. Abrí el negocio con esa intención. Por eso es un centro de coaching deportivo.

-¿La pandemia le ha hecho mucho daño al deporte en general?

-Desde mi punto de vista, tengo que reconocer que yo no paré con mis compañeros porque tenemos en ETP un equipo multidisciplinar que no dejó de trabajar incluso en esas condiciones tan especiales. Yo creo que la pandemia motivó a la gente a hacer deporte porque también había muchas cosas gratuitas en YouTube y todo eso. A fin de cuentas, el deporte no se vio afectado en general. A lo mejor, sí se vio afectado el deporte federado por así decirlo. Pero lo que es motivar a la gente a un estilo de vida más saludable creo que no. Por lo menos, en mi caso soy algunas de las pocas a lo mejor que, muy al contrario, tuve mucho más trabajo porque tenía que motivar más a mi gente. También tuvimos que desempeñar herramientas virtuales que al principio no estaban. Hubo que invertir en ello y ampliamos el campo mucho más. Te puedo decir que yo ahora conmigo tengo gente de África, Suiza, Barcelona, Pontevedra o Argentina. O sea, yo creo que la Covid-19 abrió las puertas al deporte durante todo este tiempo.

-¿Qué es eso de que existe pilates, también, para los niños?

-El pilates también vale para los más pequeños, por supuesto. El pilates para niños yo lo tengo enfocado, como pasa con casi todo lo que hacemos en ETP, a la parte emocional de la que te hablaba antes porque me parece una vertiente muy importante. Con pilates kid lo primero que queremos es que los niños corrijan sus posturas porque ya sólo con las mochilas tan cargadas que llevan les pueden acarrear problemas. Intentamos que aprendan una buena postura corporal desde pequeños. Los buenos y los malos hábitos se cogen siempre desde muy temprana edad y eso es algo que siempre se comenta en pilates. Se trata por lo tanto de empoderar a los niños y que ellos sientan que pueden hacer cosas con su cuerpo que a lo mejor ni ellos mismos lo habían imaginado antes. También trabajamos la respiración a modo de tranquilidad de la conciencia con ellos mismos y de una manera divertida, por supuesto. Sinceramente, el pilates kid es una muy buena manera de involucrar a los más pequeños en una postura beneficiosa para su cuerpo.

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