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Faro de Vigo

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Año nuevo, el mismo dominio granate

Sexta victoria consecutiva del Pontevedra tras remontar el 0-1 inicial - Brais, por partida doble, Rubio y Charles, goleadores - El punta brasileño ya alcanza los 15 tantos en liga - El ataque, con mucho más brillo que la defensa

Varios jugadores celebran el tanto de Brais Abelenda que certificaba la victoria. Gustavo Santos

El Pontevedra CF comenzó 2022 igual que finalizó el año pasado, con victoria, tras imponerse por 4 a 1 en Pasarón ante el Palencia Cristo Atlético, en el sexto triunfo consecutivo de los de Ángel Rodríguez, que consolida a los granates en el segundo puesto de la clasificación, a cinco puntos del líder, el Unión Adarve.

Empezó con agresividad el Palencia en los primeros compases, buscando con tino la espalda de los centrales del Pontevedra, con Álvaro y Adri como puntales. Estuvo providencial Álvaro Cortés, con una parada a Rafa tras un error defensivo que perfectamente podía haber sido el 0-1. La presión alta del Pontevedra empezó a funcionar en defensa cuando el equipo entró en calor, y pronto fue capaces de adivinar los mecanismos del equipo contrario, especialmente cuando conseguía desarmar ese pase final a los delanteros.

Fue en el flanco derecho por donde los granates ofrecieron ocasiones durante el primer tramo de partido, con Rubio aprovechando pases desde el centro para buscar a Charles o a Abelenda. A partir del ecuador de la primera parte, el Pontevedra supo replegarse bien ante los contraataques del Palencia, que notó que los primeros desmarques que había sacado al principio ya no se producían con tanta frecuencia.

El devenir del partido sufrió un vuelco a raíz de una asociación que dio muchos frutos durante todo el encuentro. Una pared de Charles y Abelenda provocó una falta al pie del área, al filo de ser un penalti, que provocó los pitos de un Pasarón que lo tenía muy claro. El libre directo acabó en la parte izquierda del larguero tras el lanzamiento de Yelko, que fue la ocasión más peligrosa hasta ese momento.

Pero, caprichosa como es la naturaleza del fútbol, cuando más parecía que los locales tenían el control de la situación y el primer gol estaba a punto de caramelo, un tiro libre del Cristo Atlético desembocó en un rechace flojo en defensa que termina en los pies de Álvaro, que desde el centro del área daba el 0-1 a los visitantes con un disparo cruzado a la izquierda de Cortés.

El gol, sin embargo, no detuvo la iniciativa granate, que siguió percutiendo por la banda derecha y sacando réditos de las combinaciones que se producían en torno a Charles. Fue la fusión de ambas la que produjo el empate, con un gol de Abelenda tras un centro raso que llegó por la banda de Rubio.

Siguió el Pontevedra cercando al rival en su propio campo y monopolizando las bandas, conscientes de que era la receta ideal para el segundo tanto. Sin embargo, la primera parte concluyó con un empate que conservaba las opciones del Palencia, a pesar de mostrar una escasa producción ofensiva.

La segunda parte comenzó con el mismo fulgor ofensivo del conjunto granate, elaborando jugadas por ambas bandas y buscándole las cosquillas al portero rival, con un disparo de Rubio desde la medialuna que alertó a Guille. Fue el extremo ilicitano quien consiguió resquebrajar una defensa mermada, tras empujar a la red el rechace de un disparo de Álex González por la izquierda.

Con un sentido claro de urgencia, el Palencia adelantó líneas y buscó por arriba a sus puntas, pero se dio de bruces con un Pontevedra que controló en cuanto se hizo con el esférico y manejó los envites rivales.

La tan ansiada confirmación de la victoria llegó pasado el 80 de partido, cuando en un contraataque, Obispo no tuvo más remedio que derribar a Charles en el área. Abelenda fue el encargado de convertir el 3-1, después de engañar al portero por abajo. Como fin de fiesta, Charles, de nuevo en una contra, no se podía ir sin prolongar, con el decimoquinto tanto liguero, su acierto goleador. Por suerte para el Pontevedra, las sombras de un posible empate se quedaron en eso, en sombras. La persecución al líder continúa.

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