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Balonmano - Liga Asobal

Carlos Vilanova se pierde lo que queda de temporada

Vilanova lanza a puerta en uno de sus últimos partidos, con el Luceros ante el Lanzarote. | // S. ÁLVAREZ

Carlos Vilanova se perderá, con casi absoluta seguridad, lo que resta de temporada. El extremo del Frigoríficos del Morrazo sufre una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda, además de tener tocado el ligamento cruzado posterior y otras afectaciones varias. Los primeros cálculos apuntan a un periodo de baja mínimo de tres meses y el jugador está pendiente ahora de visitar a un traumatólogo deportivo para tomar la decisión de si pasar por quirófano o bien apostar por un tratamiento conservador.

“Tres meses estaré fuera seguro, pero yo ya cuento con que me he perdido la temporada”, afirma resignado el jugador de Carballo. Su lesión llegó de la manera más absurda, en un entrenamiento con el Automanía Luceros y cuando estaba solo. “Me resbaló la zapatilla por dentro y se me fue la rodilla cuando iba a hacer un giro”, recuerda. Ahora trata de sobrellevar con paciencia su infortunio a la espera de elegir la mejor solución.

Lo cierto es que esta estaba siendo una temporada bastante aciaga para el exjugador del Calvo Xiria. Primero sufrió un esguince de tobillo que lo apartó del equipo durante varias semanas, más adelante tuvo problemas musculares en los adductores y hasta se perdió un partido tras haberse pillado un dedo con una puerta. “Parece que me ha mirado una bruja”, reconoce. Sin embargo, el carballés fue uno de los dos únicos jugadores del primer equipo que se libró del brote de coronavirus que afectó al Frigoríficos en el pasado mes de octubre. “La verdad es que agoté ahí toda mi suerte”, bromea.

Curiosamente, tras una campaña para olvidar, en los últimos duelos tanto en el filial como en la escuadra de Asobal parecía haber comenzado a coger la forma. “Estaba ganando ritmo y me veía ir hacia arriba”, admite. Ahora, esta lesión le rompe por completo los esquemas en un año en el que acaba contrato, si bien el club tiene la opción de prorrogarlo de forma unilateral.

Sin Vilanova, Menduiña se queda como único ocupante específico del extremo derecho, pero con el condicionante de que el canterano es diestro. La otra opción que Nacho Moyano tiene encima de la mesa, y que ya ha utilizado en varias ocasiones a lo largo de esta campaña, es la de Martín Gayo. El lateral zurdo carece de la velocidad de un extremo puro, pero sí cuenta con calidad de lanzamiento para poder cumplir en esa posición.

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