12 de marzo de 2020
12.03.2020
Faro de Vigo
balonmano - División de Honor Femenina

Un rayo de luz en Porriño

La pubalgia de Espiñeira no es grave e Isma Martínez espera contar con ella en el reinicio de la competición ä Sarai y Tavares avanzan en su recuperación

12.03.2020 | 01:13
Anthía Espiñeira, frenada por la defensa del Rocasa. // José Lores

"Cierto alivio pero incertidumbre de ver cómo evoluciona", define Isma Martínez con precisión su mezcla de sentimientos. La ecografía ha determinado que la pubalgia que sufre Anthía Espiñeira es menos grave de lo esperado. El entrenador del Conservas Orbe no descarta contar con la central viguesa el día 1 de abril, cuando la División de Honor Femenina se reanude ante el Granollers. Advierte, en todo caso, del carácter impredecible de estas lesiones. El parón liguero, en todo caso, conviene al conjunto porriñés. El entrenador espera empezar a recuperar piezas importantes en su esquema ahora que se sustancia la lucha por la permanencia. Porque son cuatro las titulares, en el diseño inicial de la campaña, que figuran en el parte médico.

Restan seis partidos en la máxima categoría y el Conservas Orbe, penúltimo con siete puntos, tiene que recuperar tres de diferencia con Salud Tenerife o Zuazo (el siguiente, Rocasa, que acumula catorce, ya se antoja inalcanzable). Una situación dramática, que se explica en gran medida precisamente por las lesiones.

Isma Martínez no ha podido contar en toda la temporada, ni siquiera en los entrenamientos, con Sarai Sanmartín y Erica Tavares, sus laterales izquierdo y derecho teóricamente titulares. Ambas enfocan ya el último tramo de su rehabilitación. "Erica empezó a hacer algo de pista. Parece que puede que la recuperemos para el final de Liga. Sarai está empezando a entrar y va un poco más rápido", describe el preparador cangués.

Al menos, ya que ausentes desde la pretemporada, el equipo había tenido que estructurarse de algún modo sin ellas. Pero la situación era precaria y ha incrementado el impacto de las últimas bajas. Alba Dapena, la referencia en la demarcación de pivote, "al final ha tenido que parar, no aguantaba más", lamenta el entrenador. La guardesa arrastra problemas en el hombro desde la temporada pasada y "estaba jugando muy limitada".

En tales circunstancias, la pubalgia de Anthía Espiñeira, el fichaje estrella y meollo del juego, se había sentido como un torpedo a la línea de flotación. La viguesa se tuvo que retirar en los últimos minutos del partido contra el Bera Bera. Diagnosticada la pubalgia, faltaba por determinar el grado. Se hablaba de una convalecencia de entre uno y tres meses. La ecografía debía concretarlo.

"No pintaba nada bien y los resultados de la resonancia han sido positivos para las sensaciones que ella tenía. Las noticias son buenas", celebra Isma Martínez. "No parece que sea un grado elevado. Descartamos algo grave pero es una zona compleja. Está pendiente de evolución. Hay gente que recupera muy rápido y gente que recupera más tarde. Espero que para Granollers llegue. Descartamos algo muy grave, pero la zona es compleja. Hay gente que recupera muy rápido y gente que recupera antes. Las noticias del trauma son buenas. Ella está más tranquila ahora, aunque le sigue doliendo".

La competición en División de Honor Femenina tenía previsto el parón desde la confección del calendario debido a los compromisos internacionales de la selección y del programa Objetivo 2021. La próxima jornada se disputará el 4 de abril aunque el Conservas Orbe anticipa su reinicio al día 1 porque el Granollers, al que visita, debe disputar las semifinales de la Challenge Cup ese fin de semana.

Martínez admite sobre este paréntesis: "Nos viene increíble, sobre todo para intentar recuperar gente. Estamos muy justitas. Todo el tiempo que tengamos para trabajar nos viene bien".

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