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Un lugar donde se hace rafting y de caudal variable, escenario de la desgracia

Trabajos de búsqueda del niño arrastrado por el Miño en Arbo, esta mañana.

Todo apuntaba a un día apacible. Temperaturas con máximas que rozaban los 25 grados en la zona, sin vientos fuertes ni precipitaciones. Sin embargo, la tragedia se desencadenaba en torno a las siete de la tarde de ayer en el área de baño ubicada en las proximidades del puente internacional que comunica la localidad de Arbo con la portuguesa de Melgaço.

Un niño se caía al agua cuando trataba de recuperar una chancla que se le había escapado y el padre se tiró a rescatarlo. Con ellos estaban la madre y otra hija, de 8 años de edad. El progenitor, L. C. R. C., fue rescatado pero, pese a los esfuerzos por reanimarlo, fallecía en el lugar. En pequeño todavía permanece desaparecido mientras un amplio dispositivo trabaja sin tregua para localizarlo.

Para facilitar las tareas de búsqueda se han cerrado parcialmente las compuertas de la presa de Frieira y el nivel del agua ha descendido unos dos metros. La zona en la que se produjo la desgracia se encuentra, precisamente, aguas abajo del salto lo que ocasiona, según apuntan los que conocen bien la zona, variaciones en el caudal. Además, señalan, las corrientes en esa área son frecuentes, e incluso suelen ser aguas en las que se practica rafting. De hecho, los trabajos de búsqueda se están viendo dificultadas por estas corrientes y remolinos.

Drones y lanchas: así está siendo la búsqueda del menor arrastrado por el río en Arbo

Drones y lanchas: así está siendo la búsqueda del menor arrastrado por el río en Arbo Anxo Gutiérrez | Edgar Melchor

Esta mañana se retomaba la búsqueda desde el puente internacional de Arbo y a lo largo de todo el curso del Miño hasta su desembocadura. Participan en la procura el Grupo de Apoio Loxístico (GALI) de la Axencia Galega de Emerxencia (AXEGA) a través de drones, los equipos especializados de la Guardia Civil y los voluntarios de Protección Civil de Ponteareas.

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