La Fiscalía mantiene la petición de 10 años de cárcel para Manuel N.C, acusado de intentar asesinar a su vecina golpeándola con un sacho y una piedra en la cabeza: "Podía no haber tenido suerte y haberse quedado allí".

El juicio se ha llevado a cabo en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo. En las conclusiones finales del mismo, el fiscal ha asegurado que han quedado acreditados los hechos descritos en el escrito de acusación.

Los hechos tuvieron lugar en Redondela en diciembre del 2017, cuando Manuel N.C. abordó a una vecina suya en la finca en la que ella estaba trabajando. Manuel atacó a la mujer de forma sorpresiva, golpeándole la cabeza por detrás con un sacho. Ella se giró e inició un forcejeo, logrando arrebatarle la herramienta, pero el hombre la empujó y la tiró al suelo, donde continuó golpeándole la cara y la cabeza con una piedra.

La víctima comenzó a gritar y a pedir auxilio, al tiempo que advertía a su vecino de que llamaría a la Policía, a lo cual él respondió, según la declaración de la víctima, "llama a quien quieras, que de aquí no vas a salir".

El Fiscal apunta a que hubo alevosía en la actuación del acusado, que estaba enemistado tanto con la mujer agredida como con su marido. "Tuvo suerte", reconoció la fiscalía, ya que la víctima finalmente no falleció, pese a ser golpeada en la cabeza, por lo que necesitó hasta 14 grapas de sutura.

En la misma línea habló el abogado de la víctima en sus conclusiones, indicando que las pruebas corroboran el testimonio de la mujer y que el acusado fue encontrado con sangre en el cuero cabelludo, pese a que no presentaba heridas sangrantes.

La defensa pidió la absolución del acusado debido a que "nadie" sitúa a su cliente en el lugar de los hechos.

Por los hechos descritos, la Fiscalía considera al acusado autor de un delito de asesinato en grado de tentativa, y ha mantenido su petición de que sea condenado a 10 años de prisión. También reclama que indemnice a la víctima en 3.050 euros y que se le imponga la prohibición de acercarse o comunicarse con la mujer por un período superior en 3 años a la pena de prisión. El caso ha quedado visto para sentencia.