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Más cenizas que diamantes

El Celta ha incorporado a 24 futbolistas libres o a préstamo desde el último ascenso con desigual rendimiento - De ellos, solo tres han llegado con la carta de libertad

De izquierda a derecha: Fedor Smolov, Rafinha Álcantra, Filip Bradaric y Jeison Murillo en un entrenamiento en A Madroa.

De izquierda a derecha: Fedor Smolov, Rafinha Álcantra, Filip Bradaric y Jeison Murillo en un entrenamiento en A Madroa. // Marta G. Brea

En los últimos ocho años, el Celta ha recurrido con frecuencia a cesiones para completar su plantilla cuando no ha podido o no ha querido afrontar traspasos. La mayor parte se han formalizado en el mercado de enero, más complicado y restringido, sobre todo cuando las cosas no han funcionado, pero también en periodo estival ha recurrido el club a este tipo de fórmulas. En este tiempo, solo tres futbolistas, John Guidetti, Facundo Roncaglia y David Juncà han llegado con la carta de libertad bajo el brazo.

La temporada que acaba de concluir fue una de las más pródigas en cesiones de los últimos tiempos. A préstamo llegaron en verano Rafinha Alcántara (Barcelona), Pape Cheikh (Olympique Lyonais) y Jorge Sáenz, (Valencia), con muy distinto rendimiento, pues el brasileño fue uno de los principales pilares del equipo, mientras que la participación del canterano y el tinerfeño fue puramente testimonial. El peso de las cesiones se incrementó en el mercado invernal con la llegada de Jeison Murillo (Sampdoria) , Filip Bradaric (Cagliari) y Fedor Smolov (Lokomotiv), tres reputados jugadores que contribuyeron a mejorar, sobre todo en el caso del defensa central colombiano, el rendimiento del equipo en la segunda vuelta del campeonato.

En la temporada precedente se incorporaron media docena de futbolistas. David Juncà firmó por 4 años a coste cero tras cumplir contrato con el Eibar y el francés Sofiane Boufal (Southampton) y el paraguayo Junior Alonso (Lille) se incorporaron a préstamo, aunque este último abandonó el club en diciembre para fichar por Boca Juniors. Ninguno de los tres ofreció un rendimiento convincente.

El peso de los cedidos creció en enero. Llegaron Wesley Hoedt (Southampton), Ryad Boudebouz (Betis) y Lucas Olaza (Boca Juniors) con muy distinta influencia, pues el holandés y el marroquí pasaron por el Celta sin pena ni gloria, mientras que el lateral zurdo uruguayo se ha convertido en una pieza fundamental de la defensa en las dos últimas temporadas.

El ejercicio 2017-18 fue de los menos pródigos en cesiones. El club vigués renunció a incorporar jugadores a préstamo en el mercado de verano y apenas se decidió a reforzar tímidamente su delantera en la ventana invernal con la llegada del argentino Lucas Boyé (Torino). Con Iago Aspas y Maxi Gómez en estado de gracia, la participación del atacante argentino se limitó a 266 minutos repartidos en 13 partidos. No anotó un solo gol.

En el curso 2016-17, cuatro jugadores se incorporaron bajo distintas fórmulas. El argentino Facundo Roncalgia llegó a coste cero procedente del Fiorentina como fichaje estrella de la defensa, mientras que el italo-estadounidense Giuseppe Rossi, ya en el tramo final de su carrera y muy castigado por las lesiones, se incorporó a préstamo también desde el Fiorentina. En enero se incorporó, cedido, Jozabed Sánchez. Las prestaciones de Roncaglia fueron más que interesantes cuando el zaguero estuvo a las órdenes de Berizzo, pero su rendimiento fue decayendo en las dos siguientes campañas. Rossi no participó demasiado y se lesionó gravemente poco después de marcarle un triplete a la UD Las Palmas. Aportó en total 4 goles en 791 minutos repartidos en 14 encuentros. Jozabed llegó en enero procedente del Fulham y completó seis meses a buen nivel, tanto en la LaLiga como en competición europea. El buen rendimiento del sevillano propició su adquisición en propiedad el siguiente verano, pero su rendimiento ya no volvió a ser el mismo.

En la campaña 2015-16 no hubo cesiones ni fichajes invernales, pero se incorporó a coste cero (el Celta solo pagó una prima al jugador por su fichaje) el sueco John Guidetti, un delantero que, sin firmar grandes números, tuvo una especial conexión con la grada. La llegada de Maxi Gómez propició su marcha al Alavés dos años después.

Sin incorporaciones a préstamo en la campaña 2014-15, en la temporada anterior, con Luis Enrique Martínez, el Celta solo se movió en el mercado invernal con dos cesiones que no cuajaron, la del defensa central Íñigo López (Granada), que tuvo muy poco protagonismo; y la del delantero brasileño Wellinton Soares (Spartak de Moscú) , que fue noticia por sus andanzas extradeportivas y dejó el club sin pisar el terreno de juego en un solo partido.

Finalmente, en el año de su regreso a Primera, se incorporaron seis futbolistas cedidos con desigual rendimiento. Brillaron Gustavo Cabral (Arsenal), a quien al año siguiente compraría el Celta, y el portero Javi Varas (Sevilla) y decepcionaron Park Chu Yong (Arsenal), y en el mercado invernal, con escaso protagonismo, el letón Vadim Demidov (Eintracht) y el croata Danijel Pranjic (Sporting de Portugal).

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