La flota de enmalle y los buzos constatan una inesperada desaparición del centollo

La reducción de capturas y el alto coste en lonja lo alejan de las plazas, donde su precio oscila ya entre los 30 y 40 euros

O Grove empezó la semana con una tonelada

El mejor de la lonja meca alcanzó los 41 euros el kilo

Uno de los escasos puestos de venta de centollo que ayer funcionaron en la plaza de Vilagarcía. |   // M.M.

Uno de los escasos puestos de venta de centollo que ayer funcionaron en la plaza de Vilagarcía. | // M.M. / Manuel Méndez

Manuel Méndez

Manuel Méndez

La gente se pregunta qué ha pasado con el centollo, después de las abundantes capturas registradas en las dos primeras semanas de campaña, abierta el 6 de noviembre.

Ya se aclaró hace días que la luna llena hizo que las descargas cayeran en picado, pues cuando esto sucede es más difícil pescar el preciado crustáceo.

El problema es que no acaba de recuperarse la producción una vez superado ese ciclo natural, lo cual sorprende, y mucho, a vendedores y compradores, ya que casi nadie en el colectivo se esperaba esta repentina “huida” de la especie.

Buzos

Los armadores de la flota de enmalle y los submarinistas que practican pesca deportiva también se hacen eco de esta situación y confirman que “ya no se ven tantos centollos como antes”. Para añadir que, “desde luego, hay mucho menos que otros años por estas mismas fechas”.

La mejor prueba de ello es que la lonja de O Grove, la más importante de Galicia para esta especie, pasó de subastar entre 3.000 y 4.000 kilos cuando comenzó la campaña a vender unos 500 durante las jornadas de la luna llena “de castor”.

Esta semana, ya con luna menguante, comenzó con cierta recuperación, pero también floja, ya que el lunes se subastaron en la “rula” meca únicamente 1.145 kilos, lo cual demuestra que el centollo sigue escaseando.

A 41 euros

No solo en O Grove, donde esa cantidad se cotizó a un máximo de 41 euros y un mínimo de 10, sino también en las demás lonjas gallegas. La de Cambados, por ejemplo, empezó la semana con 575 kilos de centollo, en este caso a un tope de 37,30 euros, con un precio mínimo de 9.

Un puesto de pescados en el mercado municipal vilagarciano. |   // M.M.

Un puesto de pescados en el mercado municipal vilagarciano. | // M.M. / Manuel Méndez

La consecuencia inmediata de esa escasez en las lonjas es la desaparición del centollo de las plazas de abastos y pescaderías.

Ayer resultaba francamente difícil encontrarlo a la venta en mercados como el de Vilagarcía, donde al ser día de feria y principios de mes se notaba una buena afluencia de clientes.

Pero todas las pescantinas consultadas indicaban que “es imposible encontrarlo en las lonjas, sobre todo a precios razonables”.

Precios prohibitivos

Algunos vendedores ni siquiera tenían este producto a la venta porque no lo habían encontrado en la lonja o bien porque “estaba a precios prohibitivos e imposibles de defender después, ya que si lo compramos a 30 o 40 euros en la lonja, más IVA, después tenemos que venderlo nosotros a precios que nadie nos va a pagar”.

Subasta de centollo en la lonja grovense. |   //  IÑAKI ABELLA

Subasta de centollo en la lonja grovense. | // IÑAKI ABELLA / Manuel Méndez

Y es que las altas cotizaciones son la otra consecuencia de la escasez de producto, de ahí que ayer el poco centollo que había en la plaza de abastos vilagarciana se despachara a 30, 35 y 40 euros, dependiendo del tamaño, la procedencia y, sobre todo, el sexo, ya que la centolla sigue cotizando más cara.

“Está fallando todo”, claman las pescantinas

Los vendedores de las plazas de abastos esgrimen que “no solo escasea el centollo, sino también la almeja, el berberecho, la cigala, nécora, camarón y otros muchos productos”.

Algunos espetan: “Está fallando todo y ni siquiera podemos atender los pedidos que tenemos en estas fechas”.

Una de las pescantinas de Vilagarcía explicaba ayer que tiene encargados treinta centollos, “pero no puedo suministrarlos porque no lo hay, y el poco que encontramos en las lonjas es demasiado caro como para poder defenderlo ante nuestros clientes”.

Otra de las vendedoras consultadas ayer sentencia: “Llevo tres décadas dedicándome a esto y jamás tuve que pagar el centollo a 38 euros el kilo en la lonja”.

Es por todo ello que muchos de los consultados consideran que “si todo sigue así las fiestas navideñas serán un fracaso total para nuestros negocios, pero también para las carnicerías y otros sectores, ya que ha subido el precio de todo”.

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La escalada de precios navideña de los productos más característicos en tan señaladas fechas empieza a hacerse notar en las lonjas y mercados.

Sobre todo en el caso de los mariscos que más escasean este año, como la almeja y el berberecho.

Tomando como referencia las lonjas de contratación, puede decirse que la semana empezaba en la de O Grove con el centollo a 41, la almeja babosa a 23, la fina a 67 y la japónica, a 17 euros el kilo.

Por su parte, el mejor camarón se despachó a 80, el choco a 10, el lenguado a 25, el bogavante a 45, la lura a 17, la navaja a 15 y la nécora a 60 euros el kilo.

También el lunes, la mejor babosa cotizó a 37 euros en la lonja de A Illa, donde la fina salió a 60, el camarón alcanzó los 142 y la navaja se despachó a 15 euros el kilogramo.

Por su parte, los topes en la lonja de Cambados fueron de 27 euros para la babosa, 21 por la japónica, 44 en el caso del bogavante, a 15 la navaja y a 11 el kilo la volandeira.

Lógicamente, que los precios suban en las lonjas supone que aumenten en las plazas de abastos, donde ayer se vendía el centollo a entre 30 y 40 euros, la dorada de la ría a 35, lenguado a 32 y la merluza a 15, por citar algunos ejemplos de productos susceptibles de ser consumidos en las fiestas navideñas.

“Claro que todo empieza a estar caro, pero es lógico, dado que hay muy poco pescado y marisco en las lonjas”, manifiestan los vendedores de plazas y pescaderías.

“No solo ha desaparecido el centollo, sino también la nécora, la cigala y otras muchas especies”, proclaman.