Los dulces, el otro gran atractivo de Halloween y Difuntos

Los arousanos hicieron cola para comprar gachas, huesos de santo, habas de muerto y buñuelos

Una pastelera preparando una bandeja de postres típicos de esta época del año, esta mañana.

Una pastelera preparando una bandeja de postres típicos de esta época del año, esta mañana. / M. Méndez

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Panaderías y pastelerías de la comarca de O Salnés y los municipios del Ullán acumulan ya una buena cantidad de días de trabajo intenso durante el largo puente festivo de Halloween o Samaín, Todos los Santos y Difuntos. Y eso que la sucesión de temporales no animaba a salir de casa.

Quizás por ello, y teniendo en cuenta que son jornadas señaladas en las que también juega un papel destacado la cocina, y más concretamente, la repostería, muchos arousanos optaron por dar rienda suelta a sus paladares y estómagos.

Se formaron colas

De ahí que esta mañana incluso se formaran importantes colas en no pocos negocios de la comarca que incluían en su oferta los dulces más característicos de este arranque otoñal, compartiendo protagonismo estos días con las primeras castañas asadas.

Mariné Soto, con una bandeja de pasteles decorados con motivo de la fiesta de Halloween, en la panadería vilagarciana Al Pan Pan.

Mariné Soto, con una bandeja de pasteles decorados con motivo de la fiesta de Halloween, en la panadería vilagarciana Al Pan Pan. / FdV

En algunos de ellos, como la panadería Al Pan Pan, situada en la céntrica plaza de Galicia (Vilagarcía), se centraron en los postres decorados con imágenes fantasmagóricas, calabazas y otros elementos propios de la fiesta de Halloween.

"Truco o trato"

Una celebración, dicho sea de paso, que a pesar del mal tiempo reinante se vivió este año con especial intensidad en la ciudad, donde anoche llamaba poderosamente la atención la gran cantidad de niños que, disfrazados para la ocasión, recorrían las calles.

Un desayuno con motivos de Halloween y vistas a la plaza de Galicia (Vilagarcía).

Un desayuno con motivos de Halloween y vistas a la plaza de Galicia (Vilagarcía). / FdV

Muchos de ellos entraban y salían de bares, cafeterías, taperías y vermuterías como Stocolmo 2.0, quizás la más visitada por los menores, pidiendo galletas, chocolatinas y/o “chuches” de todo tipo al grito de “truco o trato”.

Una notable actividad que también se ponía de manifiesto ayer en los cementerios, donde no faltaron las rosquillas y los churros.

Cada vez más clientes

Y, como queda dicho, el buen ambiente en torno a la gastronomía se vivía con especial intensidad en panaderías y pastelerías, donde cada año que pasa son más los clientes que compran los dulces típicos de Todos los Santos.

Así lo indican en Pastelería Yoli, una firma con diferentes tiendas en Vilagarcía donde hoy llegaron a formarse colas, dada la gran cantidad de gente que desde primeras horas de la mañana quería comprar postres.

Una joven con postres típicos de Todos los Santos y Difuntos.

Una joven con postres típicos de Todos los Santos y Difuntos. / M. Méndez

Sobre todo algunos tan tradicionales como los huesos de santo o algo parecido a eso que se conoce como “panellets”, originarios de Cataluña pero presentes en toda España, y que pueden hacerse tanto de miel y naranja como de patata o de chocolate, entre otros ingredientes.

Las habas de los muertos italianas también tienen cabida en estas celebraciones, al igual que los buñuelos de viento o los de calabaza, y que pueden estar rellenos de nata, o no.

Uno de los postres típicos.

Uno de los postres típicos. / M. Méndez

Gachas y pestiños

Otros “caprichos” con buena salida en las pastelerías son las gachas dulces, junto a los pestiños, las rosquillas o roscos fritos y las también populares flores fritas.

Son solo algunos ejemplos de esa dulcería que en estas fiestas ocupa su propio espacio, como sucede con otros platos en Semana Santa y Cuaresma.

Hay incluso quien incluye el membrillo en la relación de postres típicos de Todos los Santos, unos dulces que, quizás, en los orígenes de esta celebración se pusieron de moda porque durante la misma no se podía comer carne.