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Rapiña en los montes de Meis

Comuneros de San Tomé de Nogueira denuncian la sustracción de dos cierres de sus pozos antiincendios

Uno de los pozos del monte de San Tomé del que han sustraído el cierre metálico. | // NOÉ PARGA

La comunidad de montes de San Vicente de Nogueira, en Meis, ha denunciado ante la Guardia Civil la sustracción de los cierres metálicos de dos de los pozos de que disponen para que los equipos de extinción de incendios forestales carguen el agua en caso de ser necesario. Estos sistemas de cierre fueron colocados para evitar la caída al interior de las balsas de los potros que se crían en libertad.

El presidente de la comunidad de esta parroquia meisina, Francisco Casás, explica que en su monte disponen de un total de ocho pozos para el suministro de agua en caso de emergencia. De estos, uno es para uso del helicóptero, se encuentra entre A Escusa y Poio, y carece de cierre puesto que dispone de paredes de obra.

Los siete restantes cuentan con cierres metálicos, ya sea de alambre o de malla electrosoldada. Los ladrones han sustraído precisamente los cerrados de este segundo material, más caro, y se llevaron igualmente los postes de aluminio.

“Nos robaron el cierre completo de un pozo que hay en una zona del monte bastante escondida, y la mitad de otro que hay cerca de las casas, en Nogueiró de Arriba”, explica el presidente de los comuneros. Ya han puesto los hechos en conocimiento de la Guardia Civil, por el perjuicio económico que les ha causado esta actuación.

“Instalamos este tipo de cierres con un agujero para que los animales puedan beber, pero sin llegar a caerse, porque ya hemos tenido que sacar algunos potros de dentro de los pozos”, añade Casás.

Estas balsas tienen una profundidad de entre un metro y 1,20 metros, y se nutren del agua de ríos y arroyos. Pero sus bordes apenas sobresalen unos centímetros del suelo, de ahí que los comuneros las hayan cerrado, para evitar caídas accidentales de animales o personas.

Francisco Casás lamenta estos hechos, pero indica que por desgracia no son los únicos imprevistos a los que deben hacer frente en el monte. Hace un tiempo también echaron en falta cuatro asientos de piedra que habían instalado en el área recreativa de Porta Pisón.

Más recientemente, numerosas comunidades de montes de toda la comarca -incluida la de San Tomé- se han quejado de los desperfectos que les están provocando “quads” y motos en los caminos forestales y cortafuegos. Una situación que les obliga a gastar más en el mantenimiento de las sendas.

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