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Faro de Vigo

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El escándalo de un año y medio para que se señale un simple juicio verbal en Vilagarcía

Los sindicatos denuncian una sobrecarga difícil de resolver: “Son los que peor están de toda Galicia”

La entrada al edificio judicial de Vilagarcía está muy limitada por la crisis sanitaria y requiere de cita. | // I. ABELLA

El colapso en los tres juzgados de Vilagarcía es a todas luces insostenible con los peores indicadores de las demarcaciones de Galicia. Lo denuncian profesionales, usuarios y sindicatos que califican de irracional que un simple juicio verbal que debería resolverse en un plazo de cuatro a seis meses se señale para casi mediados de 2023.

“El cuarto juzgado es una necesidad imperiosa”, sostiene Pablo Valeiras, responsable del sindicato Alternativas na Xustiza quien lleva años reclamando una solución a un caos que conoce la administración autonómica a través de los indicadores constatados en las sucesivas inspecciones llevadas a cabo por el Tribunal Superior de Xusticia, e informes remitidos al Consejo General del Poder Judicial. “La crisis económica fue la que llevó al traste la decisión firme tomada en 2010 de crear el cuarto juzgado y desde aquel momento se arrastra un retraso que va a más y costará mucho esfuerzo corregir”, lamenta Valeiras.

“El cuarto juzgado es una necesidad imperiosa”,

Pablo Valeiras - Responsable sindical de Alternativas na Xustiza

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Los ciudadanos son los más perjudicados al ver ralentizados sus asuntos, pero también hay quejas de profesionales perplejos porque una demanda se atasque durante un año o más. “Lo normal en otras circunscripciones es que señale un verbal en tres o cuatro meses; que tengan la mitad de la agenda de 2023 con anotaciones es realmente preocupante”, admite uno de los juristas consultados.

Valeiras confirma que es así. “Son los juzgados con más retrasos de Galicia; están peor que en Ponteareas o Porriño, que no son el ejemplo a seguir ni mucho menos”.

Y los datos corroboran el aserto tanto en “pendencia”, es decir número de asuntos que quedan por resolver al final de año, como a la carga de trabajo que corresponde a cada uno de los órganos.

Un funcionario más en el Juzgado 1 y 3

Las quejas de todos han llevado a la comisión mixta a realizar una reciente reformulación que sigue siendo insuficiente pues consistió en conceder dos “refuerzos”, es decir la contratación de dos funcionarios para los Juzgados 1 y 3 a finales del pasado 2021 y ninguno para el 2, que debe sumar las labores de Registro Civil y por tanto con mayor sobrecarga burocrática (nacimientos, defunciones, matrimonios, extranjería...).

Una situación que en estos momentos conlleva que en los juzgados 2 y 3, señalen para marzo-abril de 2023 y que en el 1 fijen vistas para septiembre-octubre de este año “si bien porque en este último han optado por un mayor retraso en la tramitación”, lo que implica que la actividad es muy pareja.

Una justicia de “tercera velocidad”

Las estadísticas son muy elocuentes y como botón de muestra los datos proporcionados por el CGPJ el 30 de junio de 2021 en el que se observa que en el juzgado número 2 había 1.825 escritos pendientes por registrar, un 30% más que en los otros dos juzgados”. Asimismo en aquellas fechas, dicho órgano incluía en su agenda 200 procedimientos contenciosos más que el resto y el número de procedimientos de instrucción compleja era un 30% más alto que en el juzgado 1 de Vilagarcía o un 90% por encima del 3. Asimismo cargaba con 554 ejecuciones civiles en trámite. En la queja se puso de manifiesto una comparativa con el partido judicial de Cambados, que con cuatro juzgados, está mucho más desahogado y puede cumplir con ratios similares a otras circunscripciones de la provincia de Pontevedra. En este sentido es de subrayar que el número de asuntos que anualmente ingresan los juzgados de Vilagarcía supera los 800, casi 225 más que el promedio de Cambados que es de 576. Para corregir esa diferencia se intentan resolver asuntos con más celeridad y se consigue que en Vilagarcía cada uno de los órganos judiciales resuelva un promedio de 690 asuntos frente a 556 de cada uno de los 4 cambadeses. Esta frenética actividad justificaría la mayor tasa de traslados que se observa en todas las escalas de funcionarios.

Con el fin de llevar a cabo sus rutinas y mantener al menos una actividad correcta, de modo que se resuelvan asuntos importantes, tanto en el juzgado 1 y 3 “se dedican los martes, miércoles y jueves a realizar dos audiencias previas, dos juicios verbales, uno ordinario, mientras que un miércoles de cada mes se reserva para juicios leves, antiguas vistas de faltas y dos juicios de familia con presencia del fiscal”.

Esta actividad a mayores siempre se lleva a cabo en las semanas que a dichos juzgados no les corresponda la guardia ordinaria, explican estas mismas fuentes que a la vez subrayan que resulta imposible “promover más señalamientos pues el juez también tiene actividad penal, sin olvidar las ejecuciones derivadas de las sentencias, los exhortos y otros trámites”.

Con estos argumentos no es de extrañar que Alternativas na Xustiza haya puesto el grito en el cielo tras hacer públicos estos datos y la “flagrante discriminación al juzgado mixto número 2, único juzgado que quedó sin reforzar en Vilagarcía, a pesar de los informes del Consejo del Poder Judicial, del Letrado de Justicia coordinador y de las denuncias de la AXT-CUT sobre las cargas de trabajo que soportan”.

Respuesta a destiempo

Y también cuestionaban que a la “justicia de dos velocidades” que existe en las siete grandes ciudades de Galicia “hay que sumarle una tercera velocidad que sufrirán los ciudadanos a los que les correspondan procedimientos en el Juzgado Mixto 2 de Vilagarcía pues tendrán un tiempo de respuesta mucho mayor que si el procedimiento cae en el 1 o el 3, pues estos tienen más personal”.

Crear el cuarto juzgado parece ser la única fórmula factible para resolver en cierto tiempo este lastre.

Los números no engañan

Los juzgados de Vilagarcía, al contar con uno menos que Cambados sufría una pendencia por encima del 65% ya a comienzos de 2020 en materia civil, debido a que en cada una de las oficinas de la capital arousana entraban un 59% más de asuntos que en Cambados. No es de extrañar que a finales de aquel año quedasen pendientes 2.504 casos, un promedio de 834 por juzgado.

En la Sección Penal, la pendencia a comienzos de aquel 2020 era de un 42% más en Vilagarcía que en la villa del albariño, una tendencia que fue en aumento a lo largo del curso judicial y a final de año la diferencia era de un 48%. La causa hay que buscarla en que en cada juzgado de Vilagarcía entran un 15% más de procedimientos.

Y otro importante dato a destacar es el de los módulos recomendados por el Consejo del Poder Judicial que establece 399 casos civiles y 230 penales por órgano cuando en Vilagarcía son 1.036 y 628, respectivamente. Asimismo se pone sobre la mesa que a los juzgados de Vilagarcía llegan un promedio de 18.000 escritos del orden civil y 7.680 de la vía penal. Los números no engañan.

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